El catalán, que está parando en Boedo –en la casa de Christie, la tía de una amiga–, viajó a la nota en transporte público. Con humildad, reveló que “cada vez que un argentino me reconoce en la calle, me hacen sentir muy acompañado”
El catalán, que está parando en Boedo –en la casa de Christie, la tía de una amiga–, viajó a la nota en transporte público. Con humildad, reveló que “cada vez que un argentino me reconoce en la calle, me hacen sentir muy acompañado”

El otro día salió un estudio que afirma que sólo el 8 por ciento de los actores vive de su trabajo, y yo toco madera, porque en este momento estoy dentro de ese porcentaje", dice el catalán Llorenç González (33), sujetando la mesa de un íntimo salón del hotel The Brick.

Delante de él hay un block de notas en blanco y un lápiz, y la periodista lo invita a hacer un boceto, como tantas veces hizo en Velvet (2014-2016) y en Velvet Colección (2017-2019), series de época en las que interpreta a un audaz diseñador. Inmediatamente esboza un vestido, a la vez que filtra un secreto de filmación: "En la tira me ponen un calco debajo y yo simplemente sigo las líneas".

–¡A que el público no se lo imagina…! Y coser, ¿sabés?

–Sí, eso un poco más. Sucede que cuando me contaron mi papel, me contacté con un sastre de Barcelona –la ciudad en la que nací–, y le pedí ir a su taller para familiarizarme. Ahí estuve un par de días cortando tela y cosiendo a máquina. Y después mi mamá, que cuando fue joven trabajó en una camisería, me enseñó a hilar.

–¿Tuviste que aprender cosas muy raras por tu carrera?

–No, pero fue divertido procurar cómo hacer un ratoncito con una servilleta para La otra frontera, una película que rodé en Lituania.

En Velvet fue Jonás Infantes (personaje que continúa en Velvet Colección).
En Velvet fue Jonás Infantes (personaje que continúa en Velvet Colección).

–Habitualmente filmás en Europa, ¿pero hay algún argentino con el que te gustaría trabajar?

–Respondería lo típico, que con Ricardo Darín, pero me da hasta respeto. Se me ocurre Diego Peretti, porque para hacer de Andrés en Gran Hotel (2011-2013) me dieron una referencia suya. El director me dijo "fíjate cómo sufre Peretti" y me enseñó una conversación de Diego al teléfono, en la que sufría pero a la vez era súper cómico. Y eso siempre me quedó en el cerebro.

–Otra cosa que entiendo te quedó dando vueltas fue tu primer viaje a nuestro país…

–Ufff, ¡y cómo! Hace dos años se me ocurrió viajar solo por primera vez, y elegí la Argentina por una cuestión idiomática y porque el tango me gusta muchísimo. Pero una vez acá, me sorprendió todo. Me parece increíble que un solo territorio pueda tener tantos paisajes y temperaturas. Porque llegué un 31 de agosto, y estuve en Buenos Aires ocho días en los que no paró de llover: paseé, entre otros lugares, por el Teatro Colón, la Catedral y el cementerio de Recoleta que, bajo la lluvia torrencial, parecía una película de Federico Fellini. Luego me fui a Iguazú y encontré un clima espectacular para estar en camiseta, y después, en Salta, Jujuy y Península Valdés viví una temperatura más intermedia. Al final, en El Calafate, me morí de frío. Esa mezcla ¡me dejó fascinado! Por otra parte, noté mucha hospitalidad y me sorprendió que tanta gente me agradezca que esté visitando su país.

–Y tendrían que agradecerte tantos más, porque no sólo nos visitaste, sino que brindaste un show en España hablando de la Argentina.
Ese fue mi agradecimiento a su tierra y a todo lo que sucedió en ese viaje, porque todo fue para bien. Honestamente, cuando volví no pensaba componer un monólogo ni nada de eso. Pero hablando con mi amigo Pedro Alonso –que es Berlín en La Casa de Papel y nos conocemos de Gran Hotel–, me sugirió que debería escribir la experiencia. Lo hice, y ahora este espectáculo es mi primer hijo.

“Para hacer de Andrés en ‘Gran Hotel’ me dieron una referencia de Diego Peretti. Era un fragmento en el que sufría y a la vez era súper cómico”.
“Para hacer de Andrés en ‘Gran Hotel’ me dieron una referencia de Diego Peretti. Era un fragmento en el que sufría y a la vez era súper cómico”.

–Un hijo argentino…

–(Ríe) Así es.

–Una pregunta para los fans de La Casa de Papel: ¿cómo es Pedro?

–Un gran sabio de la vida y sus derroteros. Hablamos mucho de sensaciones, de emociones… porque es un gran conversador.

–Sos de los pocos actores que googleás "pareja" y no aparece nada. ¿Cómo hiciste?

–(Ríe) Pues no lo sé. Y no sé por qué interesa tanto. Entiendo que el público me pueda ver como un galán televisivo, pero eso ya pertenece a la fantasía. Debe haber un reducto que sea sólo mío, y yo tengo que proteger ese tesoro. En mi espectáculo algo de mí aparece, porque soy yo, no hago un personaje. Pero ahí lo considero bien, porque enseño lo que quiero.

–¿Hasta cuándo te tenemos en el país?

Hasta el 28 de septiembre estaré con la obra. Luego me gustaría conocer Tierra del Fuego, Córdoba y Bariloche. Más allá de los tres meses que me permite la visa, podría quedarme hasta febrero, que es cuando debo volver a España para grabar Velvet Colección.

De Madrid a Buenos Aires. Tocando al frente, la obra que estuvo en la cartelera española, se ofrecerá del 24 de agosto al 28 de septiembre en El Vitral (Rodríguez Peña 344, CABA). “Van a encontrar cosas que les van a sonar, porque yo hablo de lugares conocidísimos de la Argentina, pero desde mi prisma y con una manera concreta de viajar”, anticipa el hombre que se va a presentar los jueves y viernes a las 21. ¿Una sorpresa? ¡También cantará!
De Madrid a Buenos Aires. Tocando al frente, la obra que estuvo en la cartelera española, se ofrecerá del 24 de agosto al 28 de septiembre en El Vitral (Rodríguez Peña 344, CABA). “Van a encontrar cosas que les van a sonar, porque yo hablo de lugares conocidísimos de la Argentina, pero desde mi prisma y con una manera concreta de viajar”, anticipa el hombre que se va a presentar los jueves y viernes a las 21. ¿Una sorpresa? ¡También cantará!

–¿Sabés bailar tango?

–Un poquito, el paso básico. Hice un curso en España y estando acá, Christie, la tía de una amiga, me llevó a una clase. Después fui a una milonga y lo pasé muy mal, porque chocaba con todo el mundo… ¡Un desastre! Pero en el show me animo a cantar. No sólo Balada para un loco –del gran Astor Piazzolla–, sino que también tuve la osadía de componer letra y música de un tango que resume mi viaje. No hay un estribillo, pero te puedo cantar los últimos versos: "Argentina es un viaje/ es fruto de una pasión/ es un gran aprendizaje/ es una vieja intuición/ Es todo aquello que he visto/ lo que me queda por ver/ es un deseo imprevisto/ es un 'ya quiero volver'".

–¡Y volviste!

–Así es. Aquí estoy y eso me hace muchísima ilusión. Sé que todo el mundo cuenta que las cosas están patas para arriba, pero yo vengo a cantar las lindezas de este país porque, gobierne quien gobierne y pase lo que pase, un glaciar siempre va a ser hermoso, y eso no hay nadie que lo pueda cambiar.

Por Kari Araujo.

Fotos: Alejandro Carra y álbum personal L.G.
Agradecimientos: The Brick Hotel.

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