Fernando Cavenaghi (Foto Diego Soldini/GENTE)
Fernando Cavenaghi (Foto Diego Soldini/GENTE)

Si algo le faltaba a Fernando Cavenaghi (34), el último gran ídolo de los hinchas de River, era ponerse los ruleros… Pero que no se entienda mal: todo es estrictamente profesional. El Torito debuta como actor en No llores por mí, Inglaterra, película dirigida por Néstor Montalbano, que tiene a Diego Capusotto, Gonzalo Heredia, Mike Amigorena y Luciano Cáceres como actores principales.

Diego Capusotto, Fernando Cavenaghi y
Diego Capusotto, Fernando Cavenaghi y

La historia arranca en 1806, en los últimos años del Virreinato del Río de la Plata, cuando los ingleses invaden Buenos Aires. El general William Beresford, para distraer a la población, les presenta un nuevo juego: el fútbol. Se organiza un partido entre los dos barrios históricamente enfrentados: Embocadura y La Rivera. Por ahí pasa la historia que tiene al ex delantero millonario como estrella de los británicos.

Fernando Cavenaghi en acción. (Fotos Tiff)
Fernando Cavenaghi en acción. (Fotos Tiff)

"Para adaptarse a la época había que tener el pelo ondulado; por eso me puse los ruleros. Cuando le mandé la foto a Sol, mi señora, se mataba de la risa… ¡Me cargaron una semana en casa! Fue increíble trabajar con tantos actores talentosos. Una experiencia inolvidable", cuenta Fernando.

Retirado definitivamente del fútbol –"no juego ni con amigos: sólo hago paddle"–, hoy su vida está enfocada en pasar más tiempo con su esposa, Soledad, y sus tres hijos – Benjamín (9), Sophie (7) y Ana (2)–.

En el plano laboral continúa los pasos de Néstor Sívori, su ex representante: tiene varios jugadores profesionales y juveniles a quienes les maneja la carrera. También está a full con FC9, su marca de ropa deportiva, y acaba de firmar su incorporación en el noticiero de Telefe, para ser uno de los comentaristas del Mundial de Rusia.

Fernando Cavenaghi en acción en el rodaje de No llores por mí, Inglaterra (Fotos Tiff)
Fernando Cavenaghi en acción en el rodaje de No llores por mí, Inglaterra (Fotos Tiff)

Antes del estreno en los cines de No llores por mí, Inglaterra –será el 31 de mayo–, aquí la nota con el futbolista, periodista, empresario textil, representante, marido, papá… ¡y ahora actor!

–¿Te imaginás en Hollywood?

–¡Pará…! Si la nota viene para el gaste, la terminamos acá… (carcajadas). Igual, te digo una cosa: te vas a sorprender cuando veas la película. Mi debut como actor fue igual que en el fútbol: ¡haciendo goles!

–¿Tan bien actuaste?

–¡Nooo, es que los otros son unos monstruos! El mío es un lindo papel, porque soy la estrella de los ingleses, que les muestra a los gauchos cómo se juega al fútbol, cómo se hace jueguito, lo que mejor sé hacer. Estuvimos una semana filmando por distintos lugares del país.

–¿Quién te convocó?

–Alguien de la productora, a través de mis redes sociales. "¿Querés hacer una película?", me preguntaron… Pensé que me estaban cargando (carcajadas). Después me puse a investigar y me enteré de que había una mezcla de actores y algunos deportistas, como José Chatruc y Evelina Cabrera, una de las fundadoras del fútbol femenino.

Fernando Cavenaghi y José Chatruc
Fernando Cavenaghi y José Chatruc

–¿Qué fue lo que más te sorprendió?

–¡La cantidad de veces que se repiten las escenas! Todos tienen la letra aprendida, pero si sale algo mal, se hace todo de nuevo. Para los que no estamos acostumbrados, es algo raro.

–¿Qué te dijo tu familia?

–Se reían. Le mandaba las fotos a mi señora, se las mostraba a mis hijos y cuando volvía a casa después de un día de filmación, estaban todos tentados. "¿Qué hace papá en una película?", se preguntaban.

–Además de romperla en la actuación, ¿qué más estás haciendo?

–Sigo con la escuela de Néstor Sívori, mi ex representante: junto a dos amigos continuamos con su legado. Tenemos chicos en Sarmiento de Junín, algunos en la B, otros en Primera y muchos juveniles. Son trabajos a largo plazo, pero que me permiten seguir vinculado al fútbol.

–Vos pasaste gran parte de tu infancia y adolescencia en River, donde también cursaste la secundaria. ¿Te sorprendieron las denuncias sobre abusos a chicos de la pensión del club?

–La verdad que sí. No sé bien qué decir, porque yo estuve muchos años en el club y nunca vi nada. Por lo general los viernes yo volvía a O'Brien para estar con mi familia… No sé qué pasaba con los chicos que se quedaban en Buenos Aires. Es un tema que me da mucha tristeza. Cuando se habla de abusos a un menor es algo aberrante, de una mente enferma. Ojalá que se encuentre a los culpables de este desastre y se los castigue sin compasión.

–¿Lo hablaste con los chicos con los que trabajás?

–Sí, claro. Hay que estar atento a todo. Y ése es un poco nuestro laburo: estar pendiente del jugador, sin dejar nada librado al azar. Les hacemos un seguimiento diario y cuidamos cada detalle.

Fernando Cavenaghi junto a Miguel Bossio y Rama Pantorotto sus compañeros en Telefé.
Fernando Cavenaghi junto a Miguel Bossio y Rama Pantorotto sus compañeros en Telefé.

–Por si fuera poco, ingresaste a Telefe Noticias. ¿Cómo nació esa propuesta?

–Me convocaron para que sea parte del equipo que viajará al Mundial de Rusia, junto a Miguel Bossio y Rama Pantorotto. ¿Sabés que nunca fui a un Mundial, ni siquiera como hincha? Va a ser mi primera vez.

–Vos, que del 2004 al 2006 jugaste en el Spartak de Moscú, no te vas a perder en la calle…
–Voy a ser un poco más local que el resto… ¡pero me voy a perder igual! Eso sí: puedo hablar de los estadios, de las ciudades, de muchas cosas que conozco bien.

–¿Cómo ves a nuestra Selección?

Necesitan juntarse 40 días antes, para tener un tiempo de trabajo y encontrar el estilo de juego. Si se hace sólido atrás, con Messi, Agüero e Higuaín goles vamos a tener, seguro. Pero hay que cuidar el cero en nuestro arco con una férrea línea de cuatro.

–Volvamos a Cave-actor… ¿Qué fue más complicado: memorizar la letra o hacer jueguitos en la arena y con botas?

Hacer jueguitos en la arena... ¡Filmamos como diez veces esa toma! Parecía un golfista en el bunker. Estábamos en la arena, con botas y una pelota de cuero de los años 40': era imposible. Pero al final lo logré. ¡Estaban todos esperando que no se me caiga la pelota!

–¿Más presión que en la final de la Copa Libertadores 2015 en el Monumental, ante Tigres?

–¡Parecida! La diferencia es que en esa final estaba en mi casa, haciendo lo que hice toda mi vida: jugar. Acá era un futbolista haciendo de actor, en una cancha de beach voley. Igual… ¡me cansé de meter goles!

Por Sergio Oviedo