“Mi amor con Mike fue cambiando. Pasa el tiempo y, más allá de la pasión, aparecen otros aspectos a los que voy dándole más valor. Por ejemplo, verlo en el rol de padre me resulta muy sexy”.
“Mi amor con Mike fue cambiando. Pasa el tiempo y, más allá de la pasión, aparecen otros aspectos a los que voy dándole más valor. Por ejemplo, verlo en el rol de padre me resulta muy sexy”.

Otra de las claves y un eje muy personal de su matrimonio, es el humor. Por eso que no tardan en llegar los hilarantes reproches y las habilidades ocultas. Específicamente la del cantante australiano que es muy ducho en arreglar cualquier que se rompa.

"Cuando Mike me dice: ´Dejá, yo lo arreglo…´ Pienso:´Uy, acá viene MacGyver´. Arregla lo que se rompió, pero te deja a la vista treinta y ocho tornillos, veinticinco alambres…Cuando Elías empezó a caminar, quiso bloquear la escalera principal. De repente lo veo aparecer con miles de cajas. Enfundó los barrotes, la baranda…¡Todo era cartón y cinta scotch! Y para él quedaba bien…", cuenta.

“Es el hombre que estuvo a mi lado en el mejor y en el peor momento de mi vida. Atravesamos juntos el dolor más inmenso, que muy poca gente vive a nuestras edades. Crecimos de golpe. El sentimiento de fusión que siento con él es inimaginable”.
“Es el hombre que estuvo a mi lado en el mejor y en el peor momento de mi vida. Atravesamos juntos el dolor más inmenso, que muy poca gente vive a nuestras edades. Crecimos de golpe. El sentimiento de fusión que siento con él es inimaginable”.

¿Los conflictos recurrentes? "Discutimos por 'asuntos culturales'", aclara Luisana, quien dice haber cambiado, ya que de más chica, si se enojaba "podía pasar dos o tres días sin hablarle ni atenderle el teléfono". Aunque acepta que ahora afloja más rápido, Bublé asegura "que todavía me cuesta pedir perdón, porque después de algún conflicto sólo le contesto 'Ok, i forget it (Está bien, lo olvido)".

Acerca de la temática de sus conflictos, asegura que se dan cuando su marido ve a "a los chicos jugando a las doce de la noche". "Si me llama y escucha me reclama: '¡¿Todavía están despiertos?!' Aquí siempre encuentro una excusa, "bueno, es noche de familia", "están de vacaciones"…En Canadá, les pongo el pijama a las siete y media de la tarde, y a las ocho, a más tardar, deben estar en la cama. Pero es la costumbre del país. Y si está en Buenos Aires, y mis amigos dicen: "voy a comer a tu casa, caigo tipo nueve, nueve y media…¡Le da el ataque! (risas) No entiende por qué tan tarde".

¿Qué tan romántico es Michael? "Así de seductor como lo ven. El amor entre Mike y yo fue cambiando. Pasa el tiempo y, más allá de la pasión, van apareciendo otros aspectos a los que le doy valor. Por ejemplo, verlo tan papá, me resulta lo más seductor. Imaginate que es el hombre que estuvo conmigo en las buenas y en lo re malo", reconoce Luisana, quien rescata haber atravesado "juntos un dolor inmenso, que muy pocos viven a nuestras edades".

Por redacción Gente.
Fotos: Maxi Didari y Gentileza LL.

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