La tercera temporada de Stranger Things ya está entre nosotros. La serie que explota la nostalgia por los años 80, con guiños a las películas de Steven Spilberg, presenta en los ocho nuevos capítulos la batalla de los protagonistas contra las criaturas del Mundo al Revés (Upside Down) llegará en 1985 a las calles de Hawkins, Indiana, y pondrá en peligro a todos los personajes del show. Es verano, así que hay muchos paseos al aire libre, ferias, piletas y escapadas al centro comercial Starcourt Mall.

Como suele pasar con muchas series de la plataforma de streaming, el ritmo de los primeros episodios suele ser lento, si se quiere, pues se demora en presentar personajes y dejar bien claros los escenarios -tanto físicos como emocionales- en los que se encuentran los protagonistas

Sin embargo, una vez finalizado el tercer episodio, la acción toma un ritmo infernal y no para, como en un disco de heavy metal de los que tanto gustan al personaje de Billy (Dacre Montgomery), quien tiene un papel fundamental en la historia.

La propia Stranger Things reconoce que sus protagonistas adolescentes están creciendo: las hormonas están en alza y los conflictos de la juventud están a cada paso. Matt y Ross Duffer están conscientes de eso y buena parte del interés se centra en las relaciones entre los amigos y entre las parejas (Eleven y Mike o Max y Lucas).

Pero también el centro de atención oscila hacia un nuevo grupo de amigos insospechado, que resulta ser muy carismático: el integrado por Dustin, Steve, Erica (hermana de Lucas) y Robin (Maya Hawke), quien trabaja con Steve en la heladería Scoops Ahoy!.

La tercera temporada intensifica el horror y el suspenso.
La tercera temporada intensifica el horror y el suspenso.

Sin entrar en detalles, puede decirse con justicia que la tercera temporada intensifica el horror y el suspenso. Tras las dos temporadas previas, no es necesario advertirle a los espectadores qué es el Mundo al Revés y lo peligrosas que pueden ser las criaturas que emergen de esa dimensión.

Los cocreadores de la serie, los hermanos Matt y Ross Duffer, contaron que es muy posible que haya una cuarta y quinta temporada.

Por redacción Gente.

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