Siete entretenimientos “de abuela” que prolongan la vida

Estudios de diversas universidades nórdicas indican que las actividades manuales creativas (tejer, coser y cuidar el jardín) promueven la longevidad y la salud mental, reduciendo el riesgo de deterioro cognitivo hasta en un 73%

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Concentración, coordinación, motricidad fina y
Concentración, coordinación, motricidad fina y creatividad están presentes en labores como el tejido (Home Care Roseville)

Las actividades manuales creativas actúan como un desafío mental, ya que mejoran la coordinación, la motricidad fina y la salud cerebral; tal es la conclusión de varios estudios de universidades nórdicas, comentados en un artículo de la revista deco.fr.

Se trata de acciones que, mediante movimientos repetitivos, ayudan a calmar el sistema nervioso al reducir el estrés y promover un estado meditativo y de concentración. También contribuyen a aumentar la confianza al crear un sentido de propósito, rutina y logros observables. ¿Sólo para mujeres? No necesariamente…

¿Qué actividades son las más beneficiosas?

1. Tejer y hacer crochet

No son solo pasatiempos creativos: se trata de verdaderos liberadores de estrés. Los movimientos repetitivos relajan la mente y promueven un estado meditativo. Estimulan la memoria y la concentración, previniendo así el deterioro cognitivo. Además, crear un suéter o una bufanda proporciona una inmensa satisfacción y aumenta la autoestima.

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Los movimientos repetitivos alivian el estrés, relajan la mente y promueven un estado meditativo (Freepik)

2. Cocinar como lo hacían nuestras abuelas

Hornear tortas, panes y facturas, hacer mermeladas caseras y postres. Amasar, mezclar y decorar estimula la creatividad y mejora la concentración. Además, el aroma de la pastelería recién hecha evoca recuerdos reconfortantes y reduce el estrés. Sin contar que compartir las creaciones fortalece los lazos sociales y alegra a la familia y los amigos.

3. Hacer jardinería

Ya sea en un balcón o en un jardín, cultivar plantas es un excelente alivio del estrés. Estar en contacto con la tierra reduce la ansiedad y mejora el estado de ánimo. El hecho de cuidar las plantas desarrolla la paciencia y la atención plena. Por otra parte, la jardinería aumenta la exposición a la luz natural, esencial para el bienestar.

4. Bordar y coser

Son actividades que requieren precisión, perfectas para calmar la mente. Aquí también hay repetición de movimientos. El bordado estimula la creatividad y la concentración, además, junto con la costura, trae el beneficio de ver un trabajo terminado, lo cual proporciona una gran sensación de logro.

5. Leer libros

La lectura es una de las mejores maneras de desconectarse del ajetreo diario y calmar la mente. Reduce el estrés en un 68 % en tan solo 6 minutos, según un estudio británico. Mejora la memoria, la concentración y el vocabulario. Además, sumergirse en una novela en papel nos permite dejar por completo las pantallas. Aunque muchos seniors hayan incorporado los lectores de libros electrónicos como Kindle o Sony reader como alternativa al soporte tradicional.

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Leer mejora la memoria, la concentración y el vocabulario. Y aleja a grandes y a chicos de las pantallas (Shutterstock)

6. Armar rompecabezas y participar en juegos de mesa

Estas actividades estimulan las capacidades cognitivas y mantienen la memoria. Ejercitan el cerebro y preservan la memoria a largo plazo. Desarrollan la paciencia y la concentración. Si además se comparten con familiares o amigos, fortalecen los lazos sociales.

7. Observar aves

Practicar el llamado “bird watching”, o sea, mirar el vuelo de los pájaros y escuchar su canto promueve la calma y la conexión con la naturaleza. Fomenta la atención y la consciencia plena. Reduce el estrés ya que permite una desconexión total. Se puede hacer en un parque o en la casa, con un sencillo comedero para pájaros en el balcón.

Pero ¿y ellos? Si bien es sabido que los hombres de hoy cocinan, se ocupan de las plantas, observan aves e incluso en algunos casos cosen, tejen y bordan, y que las actividades intelectuales como jugar al ajedrez, al Scrabble y resolver puzzles no están reservadas a ninguno de los sexos en particular, hay algunos entretenimientos que parecieran más afines a los gustos masculinos, sin descartar que también atraen a muchas mujeres.

Entre los pasatiempos considerados del campo masculino podemos citar la carpintería. Trabajar la madera requiere visión espacial y resolución de problemas. Según un estudio en el Journal of Occupational Therapy, este tipo de tareas mantiene el sentido que informa al cerebro sobre la posición, el movimiento y la orientación de las partes del cuerpo en el espacio, sin necesidad de usar la vista y la densidad ósea a través de la resistencia física moderada. Estudios en terapia ocupacional demuestran que el uso de herramientas manuales preserva la fuerza de agarre, un predictor clave de la longevidad.

La carpintería exige orientación espacial,
La carpintería exige orientación espacial, concentración y fuerza de agarre (Foto: Pixabay)

Otro de estos campos es el maquetismo o modelismo naval o aéreo: la precisión milimétrica entrena la motricidad fina. Ayuda a prevenir el temblor esencial al ejercitar la estabilidad mano-ojo.

Podemos también mencionar la mecánica ligera: desarmar un motor estimula la memoria procedimental. Es el “cómo se hacen las cosas”, una de las últimas funciones de la memoria en deteriorarse.

Algo que los argentinos conocen perfectamente es la habilidad para la cocina a las brasas, sea de carbón o de leña. Un campo ahora disputado por no pocas mujeres, y donde el manejo del fuego y de los tiempos de cocción requiere atención dividida y planificación, funciones ejecutivas del lóbulo frontal.

La fotografía de exteriores es otra actividad favorita de algunos buenos observadores. Obliga a la acomodación visual (enfocar cerca y lejos), lo cual es una gimnasia para los músculos oculares.

Finalmente, y no con el fin de cerrar una enumeración que no quiere ser exhaustiva, mencionamos el bricolaje, dicho de otro modo, las reparaciones del hogar. Arreglar una canilla que gotea activa el razonamiento fluido, la capacidad de resolver problemas nuevos sin conocimiento previo específico.

Actividades de “abuelas y abuelos”, que en el pasado eran realizadas casi sin reflexión al respecto, ya que eran consideradas necesarias para la supervivencia, deberían ser retomadas hoy con el objetivo de mantener mente y cuerpo sanos y así vivir una mejor etapa como adulto mayor.