Finalmente imperó más la interna del Gobierno que la política exterior y los presidentes Mauricio Macri y Xi Jinping no podrán firmar un acuerdo para la construcción de la central nuclear Atucha III con tecnología de China por problema presupuestarios de la Argentina.

Durante la reunión bilateral que el próximo domingo mantendrán los presidentes de Argentina y China en la residencia de Olivos se firmarán 37 acuerdos, muchos de los cuales apuntan a proyectos de largo plazo de más de cinco años. Pero una puja entre el Ministerio de Hacienda y la Secretaría de Energía hizo inviable la posibilidad de incluir en esos acuerdos el entendimiento bilateral para la construcción de la central nuclear Atucha III que estaba pensada a un costo estimado de 8.000 millones de dólares financiados por el gobierno chino.

La puja política entre Nicolás Dujovne y Javier Iguacel, avalado por el subsecretario de Energía Nuclear Julián Gadano, se profundizó en los últimos días de tal manera que desde Beijing se pidieron mayores detalles para el avance del acuerdo nuclear y la respuesta fue negativa: la Argentina no está dispuesta a asumir ahora una erogación presupuestaria para afrontar un nuevo crédito externo.

"Es cierto que no se pudo llegar a un acuerdo nuclear. Pero hay que tratar de ver el resto de los acuerdos de envergadura que se firmarán", dijo a Infobae un destacado funcionario del Gobierno que admitió los cortocircuitos internos en la Casa Rosada que impidieron la posibilidad de sellar ese acuerdo tan esperado por la administración de Xi Jinping.

El secretario de Energía Javier Iguacel
El secretario de Energía Javier Iguacel

En la Secretaría de Energía se muestran más optimistas y creen que "no será el fin del mundo" que no se firme ahora el acuerdo nuclear con China y que se deje sentado el compromiso hacia el 2022.

El impedimento de alcanzar este acuerdo estuvo centrado exclusivamente del lado argentino. En el Ministerio de Hacienda circuló un documento reservado que elaboró el equipo de Dujovne y que sostiene que "no sería conveniente hoy poner en un compromiso financiero a la Argentina" para la construcción de una central nuclear, cuya producción es más costosa que el resto de los sistemas energéticos que ya tiene el país.

De esta manera, Hacienda detalló en el informe que el costo de generación de un MW es de USD 170 para el caso de la energía nuclear que se pretende desarrollar con China, mientras que un MW de energía renovable implica un costo total de USD 70 y la producción de energía tradicional que se puede obtener por MW del yacimiento de Vaca Muerta tiene un costo de USD 50.

“Someter a la Argentina al pago de un crédito de USD 8.000 millones, por más que sea con tasas cómodas y mejores que en el resto del mercado, no sería un buen negocio si se miden los costos de producción de un MW. Esta es una ecuación que va más allá de la relación con China, que seguirá siendo buena”, explicó a Infobae un funcionario allegado a Dujovne.

Como contrapartida, desde la Secretaría de Energía que lidera Iguacel, el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, defendió ante el Presidente el proyecto que hace 15 días acaban de negociar en Beijing con la administración de Xi Jinping.

Fuentes oficiales allegadas a Iguacel y a Gadano señalaron a Infobae que la explicación de Hacienda sobre el costo de un MW a 170 dólares es “totalmente falsa”. Así, detallaron que el costo mundial de un MW por medio de energía nuclear no supera los 90 dólares.
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Diego Guelar, embajador argentino en China

El embajador argentino en China Diego Guelar trató hasta último momento de hacer malabares entre Beijing y Buenos Aires para componer la situación. Según se pudo saber, al gobierno de Xi Jinping no le agrada demasiado tener que dar marcha atrás en este tema. Es que en mayo pasado el Gobierno había frenado otro proyecto con China para la construcción de otra central nuclear con tecnología CANDU. En ese caso también adujo “problemas presupuestarios” para encarar el proyecto.

En el caso de este último acuerdo frustrado por la Central Atucha III, Iguacel ponía más reparos al impulso que le daba Gadano al tema nuclear. Pero, al parecer, la tesitura de contabilidades impuesta por Dujovne triunfó en el tramo final de esta batalla.

Se estima que igualmente Macri y Xi Jinping tratarán de edulcorar estas diferencias con otros 37 acuerdos bilaterales que se firmarán el domingo por la mañana en la quinta de Olivos. Incluso es probable que figure una suerte de “carta de intención” de ambos gobiernos para avanzar en el compromiso diplomático con el proyecto para el 2022.

Allí figuran temas tales como acuerdos para agilizar el swap de 9.000 millones de dólares de China a la Argentina, los acuerdos de doble imposición impositiva, un acuerdo de e-commerce para agilizar los trámites comerciales informáticos, proyectos de inversión de China en litio, energía renovable y agricultura y un acuerdo para obras de infraestructura de alrededor de 1.200 millones de dólares. Pero el tema nuclear sólo quedará relegado a un deseo de buenas intenciones. La interna de la política argentina pudo más que los ofrecimientos de Beijing.