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Una parte importante de la Línea Verde del MBTA permanecerá cerrada durante 9 días en Boston

El corte comenzará el sábado e incluirá el tramo entre North Station y Kenmore, con suspensión total en las ramas C y E y un sector de la B hasta Babcock Street

La Línea Verde del MBTA permanecerá cerrada durante nueve días y afectará a miles de usuarios del transporte público de Boston (Captura de video)
La Línea Verde del MBTA permanecerá cerrada durante nueve días y afectará a miles de usuarios del transporte público de Boston (Captura de video)
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Una parte esencial del sistema de transporte público de Boston enfrenta una interrupción significativa: la Línea Verde del MBTA permanecerá cerrada durante nueve días, afectando a miles de usuarios que dependen de este servicio para sus desplazamientos diarios. Esta medida, que inicia el sábado, representa uno de los cierres más extensos de los últimos tiempos en la red de trenes ligeros de la ciudad.

De acuerdo con datos de la MBTA, cerca de 125.000 personas utilizan la Línea Verde en un día laborable típico. El cierre abarca todo el tramo central, comprendido entre North Station y Kenmore, y se extiende también a la totalidad de las líneas “C” y “E”, así como a una parte de la línea “B” hasta Babcock Street. La duración de la clausura será de nueve días consecutivos, afectando toda la semana laboral y parte de los fines de semana, lo que multiplica el impacto sobre los usuarios habituales del sistema.

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Esta decisión implica que prácticamente todos los pasajeros que recurren a la Línea Verde en sus rutinas diarias deberán buscar alternativas para llegar a sus destinos habituales, ya sea trabajo, estudio u otras actividades esenciales en la ciudad. La interrupción, además de su extensión geográfica, destaca por la cantidad de días que permanecerá activa, superando en algunos casos a otros cierres recientes en la red de transporte público local.

La magnitud del cierre no solo complica los desplazamientos en el área metropolitana, sino que fuerza a los usuarios a reorganizar sus trayectos y horarios. Ante este escenario, la MBTA ha implementado una serie de medidas para mitigar las dificultades. Entre las más destacadas se encuentra la puesta en marcha de autobuses lanzadera que cubrirán los tramos afectados, facilitando el traslado de pasajeros durante el periodo de obras. Además, se recomienda a los usuarios que, para moverse por el centro de la ciudad, opten por utilizar la Línea Naranja como alternativa principal, buscando así reducir las congestiones y los retrasos derivados de la clausura de la Línea Verde.

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El cierre de la Línea Verde del MBTA abarca el tramo central entre North Station y Kenmore, todas las líneas C y E y parte de la línea B hasta Babcock Street (Captura de video)
El cierre de la Línea Verde del MBTA abarca el tramo central entre North Station y Kenmore, todas las líneas C y E y parte de la línea B hasta Babcock Street (Captura de video)

A pesar de estas soluciones temporales, la interrupción implica ajustes importantes para quienes dependen de la Línea Verde. Los cambios obligan a los pasajeros a modificar sus rutinas diarias, con posibles demoras adicionales y la necesidad de explorar rutas hasta ahora poco utilizadas. La MBTA insiste en que los servicios de autobuses lanzadera y las rutas alternativas permitirán mantener la conectividad durante el cierre, aunque reconoce que el proceso exigirá paciencia y flexibilidad de parte de la comunidad usuaria.

La razón principal detrás de este cierre radica en la necesidad de modernizar el sistema de señalización, que suma más de cien años de antigüedad en el tramo central de la línea. Esta renovación es uno de los componentes clave del plan de trabajo de la MBTA durante los nueve días de clausura. Además, se llevarán a cabo intervenciones orientadas a mejorar la accesibilidad en las estaciones elevadas, un objetivo que responde tanto a la necesidad de cumplir con estándares actuales como a la demanda de una experiencia más inclusiva para todos los viajeros.

Ryan Coholan, director de operaciones de la MBTA, explicó que el objetivo de estas labores es optimizar la experiencia del pasajero y garantizar que el sistema sea accesible para todos los usuarios. Coholan afirmó que se pretende ofrecer opciones de transporte adecuadas y seguras, asegurando que el sistema de tren ligero continúe siendo una alternativa viable para desplazarse en Boston.

La MBTA indicó que cerca de 125.000 personas usan la Línea Verde en un día laborable típico y deberán buscar alternativas de viaje (Captura de video)
La MBTA indicó que cerca de 125.000 personas usan la Línea Verde en un día laborable típico y deberán buscar alternativas de viaje (Captura de video)

El cierre del tramo central y de las ramificaciones principales de la Línea Verde obliga a los usuarios a adaptarse a una nueva realidad temporal. Para muchos, esto significa reorganizar completamente la manera en que se trasladan por la ciudad. Mary Kate Hearn, usuaria habitual de la Línea Verde, expresó su frustración ante la situación: “Siento que siempre es difícil durante el verano. Hay cosas que hacer, y siento que siempre están en obras ahora, lo que lo complica todo”. Su testimonio refleja el sentir de numerosos pasajeros que, especialmente en los meses de mayor actividad y movilidad, se ven afectados por las interrupciones programadas.

Paige Dong, otra usuaria que depende de la Línea Verde para llegar a su trabajo cada día, compartió que, aunque ha aprendido a buscar alternativas creativas cuando surgen estos cierres, el ajuste representa un desafío constante: “Son cinco días de la semana en los que tengo que cambiar mi horario”, indicó. Sin embargo, Dong también manifestó comprensión hacia la necesidad de realizar mejoras, siempre y cuando los trabajos se traduzcan en beneficios palpables a largo plazo.

Estos cierres no son un fenómeno aislado en el sistema de transporte público de Boston. El mes pasado, la MBTA llevó a cabo una clausura de la mitad de la Línea Roja durante diez días para realizar trabajos de mantenimiento en las vías. Tras la reapertura, varios usuarios reportaron problemas con trenes averiados y un aumento de los tiempos de viaje, lo que generó críticas y preocupación sobre la eficacia de las intervenciones y la calidad del servicio tras las obras.

La experiencia reciente con la Línea Roja sirve como antecedente inmediato y contexto para el actual cierre de la Línea Verde. La expectativa entre los usuarios es que, a pesar de las molestias temporales, los trabajos programados por la MBTA logren finalmente mejorar el servicio, evitando que los inconvenientes se prolonguen más allá de lo estrictamente necesario.

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