Crisis ambiental en el río Potomac: fallas regulatorias, contaminación y el impacto en comunidades vulnerables

Las recientes descargas contaminantes en Maryland y la base conjunta Andrews evidenciaron posibles deficiencias regulatorias que afectan el suministro de agua y la biodiversidad en la cuenca principal de la región metropolitana de Washington

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El Potomac enfrenta una crisis ambiental que compromete el acceso al agua potable en la capital estadounidense y sus alrededores (REUTERS/Evelyn Hockstein)
El Potomac enfrenta una crisis ambiental que compromete el acceso al agua potable en la capital estadounidense y sus alrededores (REUTERS/Evelyn Hockstein)

El río Potomac enfrenta una crisis ambiental inédita tras dos derrames que exponen fallas regulatorias y ponen en riesgo el suministro de agua para más de cinco millones de personas en el área de Washington D.C.

Tal como reportó Inside Climate News, el colapso de una tubería cloacal en Maryland y una fuga masiva de combustible en la base militar Joint Base Andrews, ocurridos entre diciembre de 2025 y enero de 2026, revelan deficiencias históricas en la vigilancia y gestión ambiental. En abril, la organización American Rivers lo catalogó como el río más amenazado de Estados Unidos.

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El primer incidente ocurrió en enero de 2026, cuando una tubería de 60 años conocida como Potomac Interceptor colapsó cerca del corredor de Clara Barton Parkway, en el condado de Montgomery. Según Inside Climate News, se liberaron 243 millones de galones de aguas residuales sin tratar en el río durante tres semanas.

El segundo episodio, fechado el 11 de diciembre de 2025, involucró una falla en el sistema de combustible de la base Joint Base Andrews, en el condado de Prince George’s, donde se filtraron 32.000 galones de combustible de aviación; solo se recuperaron 10.000 galones, mientras que los 22.000 restantes ingresaron al ambiente y alcanzaron Piscataway Creek, un afluente directo del Potomac.

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Hombre con chaleco reflectante y guantes azules arrodillado en la orilla de un río turbio tomando una muestra de agua con un recipiente
La fuga de combustible en Joint Base Andrews alcanzó un afluente clave del Potomac antes de la intervención de las autoridades estatales (WUSA 9)

Fallas institucionales y contaminación histórica

Estos hechos, relatados por Inside Climate News, muestran una cadena de retrasos y omisiones. El Departamento de Medio Ambiente de Maryland (MDE) confirmó que el sistema de combustible de la base no superó una prueba de hermeticidad el 11 de diciembre de 2025, pero el estado fue notificado del derrame más de tres meses después, el 23 de marzo de 2026, cuando la base reportó una mancha de aceite y olores a petróleo en Piscataway Creek al National Response Center, la instancia federal para reportar descargas peligrosas.

Aunque la base es de propiedad federal, Maryland tiene autoridad para aplicar sanciones por infracciones ambientales y exigir remediación.

Un portavoz de la base militar reconoció a Inside Climate News que la cifra de 22.000 galones derramados se basó en un inventario mensual de combustible recibido el 8 de abril, aunque aún no se sabe cuántos alcanzaron el arroyo.

Un cartel blanco y rojo que dice "PELIGRO Aguas Residuales Crudas" plantado en la orilla de un río con agua turbia y árboles sin hojas al fondo
La falta de mantenimiento y demoras en la reacción oficial agravaron el impacto de los vertidos industriales y urbanos sobre el río (Cliff Owen/AP)

La contaminación en Piscataway Creek no comenzó con la fuga de combustible. Según Inside Climate News, Dean Naujoks, investigador de Potomac Riverkeeper Network, ya en 2022 había identificado niveles extremos de PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) en peces del arroyo, con marcas 1,4 millones de veces superiores al estándar de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para agua potable.

El origen fue la práctica militar de sofocar incendios de combustible de aviación con espuma cargada de estos compuestos, conocidos como “químicos eternos”. El primer informe oficial sobre PFAS en la base data de 2018, pero la advertencia estatal sobre consumo de peces recién se emitió en 2023 y, según testimonios recogidos por Inside Climate News, tuvo escaso alcance en las comunidades ribereñas.

El procesamiento institucional de ambos incidentes fue objeto de críticas. DC Water y autoridades estatales conocían la fragilidad de la tubería, pero postergaron su reparación, de acuerdo con Inside Climate News.

La difusión de advertencias sobre consumo de pescado contaminado fue limitada, y la respuesta pública a la crisis consistió en foros poco efectivos, con escaso margen para reclamos directos.

Sustancias químicas y bacterias peligrosas alteraron la salud del ecosistema acuático y pusieron en riesgo a la población (REUTERS/Evelyn Hockstein)
Sustancias químicas y bacterias peligrosas alteraron la salud del ecosistema acuático y pusieron en riesgo a la población (REUTERS/Evelyn Hockstein)

Comunidades vulnerables y demandas de reparación

La crisis afecta de manera particular a las comunidades vulnerables. La Nación India Piscataway, cuya relación ancestral con el arroyo supera los 15.000 años, señaló en una declaración formal que el derrame cloacal restringió la pesca, la caza y la recolección de alimentos y medicinas tradicionales.

“El agua no es simplemente un lujo o una comodidad para todas las personas, sino el nutriente más importante para la vida misma”, recoge el texto citado por Inside Climate News.

Según la tribu nativa, a comienzos de febrero los niveles de bacterias fecales seguían 2.700 veces por encima del límite seguro y científicos detectaron la presencia de MRSA, una bacteria resistente a antibióticos. El derrame podría afectar la recolección de mariscos más de 80 kilómetros río abajo del punto de colapso.

El impacto sobre las comunidades ribereñas incluye:

  • Restricción de actividades tradicionales como pesca, caza y recolección de alimentos y medicinas.
  • Exposición a contaminantes químicos y bacterias peligrosas.
  • Falta de información clara y oportuna sobre riesgos sanitarios.
  • Escasa capacidad de incidencia en decisiones sobre infraestructura crítica y control ambiental.
Siete miembros de la Nación India Piscataway, entre adultos y niños, posan al aire libre. Visten atuendos tradicionales, tocados de plumas y abalorios, sobre césped verde
El pueblo indígena denuncia la pérdida de prácticas tradicionales y la amenaza a su vínculo ancestral con el agua (Maryland Historical Trust)

Frente a la presión social, funcionarios de Maryland organizaron en abril de 2025 un foro público sobre Piscataway Creek y la base militar, aunque, según Naujoks, el formato evitó la rendición de cuentas al suprimir la sesión tradicional de preguntas y respuestas.

Inside Climate News recogió que la señalización sobre consumo de pescado contaminado solo se implementó en dos puntos del arroyo, pese a la extensión del área afectada y la cantidad de familias que dependen de la pesca de subsistencia.

Las autoridades federales y estatales mantuvieron posturas divergentes sobre el alcance del daño y los pasos siguientes. La EPA informó que las advertencias recreativas sobre calidad del agua se levantaron tras las acciones de remediación, mientras que Maryland supervisa la limpieza ejecutada por la Fuerza Aérea y no solicitó ayuda adicional.

El científico Don Boesch, con décadas de monitoreo sobre el estuario, declaró a Inside Climate News que el efecto a largo plazo del derrame cloacal sobre el oxígeno del río y el riesgo de mortandad de peces dependerá del volumen de descarga de agua durante el verano, pero enfatizó que DC Water era consciente del riesgo de falla y postergó inversiones necesarias.

Familias que dependen de la pesca enfrentan riesgos sanitarios por la presencia de contaminantes en peces y mariscos (REUTERS/Evelyn Hockstein)
Familias que dependen de la pesca enfrentan riesgos sanitarios por la presencia de contaminantes en peces y mariscos (REUTERS/Evelyn Hockstein)

Las demandas sociales y científicas tras la crisis, documentadas por Inside Climate News, incluyen:

  • Investigación penal sobre la demora en el reporte del derrame de combustible.
  • Muestreo público de todos los cuerpos de agua y peces afectados por la base militar, no solo en Piscataway Creek.
  • Restablecimiento y ampliación de fondos federales para remediación ambiental.
  • Señalización efectiva de las zonas de riesgo para la pesca de subsistencia.
  • Participación ciudadana real en la planificación de obras y control ambiental.

El reclamo de responsabilidades también llegó al Congreso. Miembros de la delegación de Maryland enviaron cartas al secretario de la Fuerza Aérea y a DC Water para exigir explicaciones.

El senador Chris Van Hollen afirmó a Inside Climate News que “estos derrames están sometiendo a una presión aún mayor a nuestras vías fluviales ya sobrecargadas, dañando nuestro ambiente y las vidas y medios de subsistencia que dependen de él”. Su oficina indicó que la Fuerza Aérea aún no había respondido a la carta ni identificado el origen de la fuga de combustible.

La senadora Angela Alsobrooks subrayó la necesidad de evitar futuras filtraciones y reconoció la desventaja de las familias más afectadas, con menor capacidad de incidir en las decisiones sobre infraestructura militar y servicios públicos.

Primer plano de un hombre blanco con pelo canoso a la izquierda y una mujer negra con trenzas y gafas a la derecha, ambos hablando
Legisladores federales exigen respuestas y mayores controles para evitar nuevos episodios de contaminación en la región (REUTERS)

El futuro del Potomac: desafíos y vigilancia pública

El caso del Potomac revela los riesgos de infraestructuras envejecidas, falta de transparencia y desprotección de comunidades frente a catástrofes ambientales.

Según Inside Climate News, la vigilancia institucional y la presión pública serán determinantes para prevenir nuevos episodios en una de las principales fuentes de agua potable de los Estados Unidos.

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