El rascacielos que oculta las vistas del Empire State Building: polémica y enojo por la obra en Manhattan

La construcción de la torre “262 Fifth Avenue” provoca reacciones acerca de la pérdida de paisajes históricos y el acceso restringido, mientras residentes y expertos discuten sobre la transformación del entorno urbano neoyorquino

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Vista aérea de un paisaje urbano con un rascacielos en construcción con malla roja y el Empire State Building, entre otros edificios altos, bajo un cielo azul claro
El 262 Fifth Avenue, con sus 860 pies de altura, domina el skyline de NoMad y genera polémica por su impacto visual en la icónica vista del Empire State Building (Reddit)

En el corazón de Manhattan, un debate arquitectónico y social se intensifica en torno a 262 Fifth Avenue, el nuevo rascacielos residencial de 860 pies (262 metros) diseñado por el estudio ruso Meganom.

Esta torre, cuya silueta minimalista y estructura estilizada la convierten en “el edificio residencial más alto de la Quinta Avenida, se erige casi completada como un manifiesto de la ingeniería contemporánea y, al mismo tiempo, como catalizador de polémicas sobre el patrimonio visual y la desigualdad en la ciudad de Nueva York, según informó The Architect’s Newspaper.

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Vista aérea de un rascacielos alto y delgado en el centro de Nueva York al anochecer, con luces encendidas en los edificios y la calle iluminada
El 262 Fifth Avenue, con sus 860 pies de altura, domina el skyline de NoMad y genera polémica por su impacto visual en la icónica vista del Empire State Building (DBOX/Renders)

A diferencia de gigantes emblemáticos como el Empire State Building, cuya base alcanza los 79.000 pies cuadrados (7340 metros cuadrados) y fue moldeado por el Reglamento de Zonificación de 1916, 262 Fifth Avenue sorprende por su base de apenas 2.211 pies cuadrados (205 metros cuadrados).

Esta comparación, destacada por The Architect’s Newspaper, reveló la apuesta de Meganom y el desarrollador Five Points Development Group, encabezado por Boris Kuznets, por las llamadas “pencil towers”: edificios ultra delgados que maximizan el uso vertical del terreno y buscan ventajas competentes en el skyline neoyorquino.

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Rascacielos 262 Fifth Avenue en construcción, esbelto, con fachada de cristal y secciones oscuras, contra cielo azul. Se aprecian andamios y edificios de Manhattan
El diseño minimalista y la base ultra pequeña de 262 Fifth Avenue lo convierten en el edificio residencial más alto y delgado de la Quinta Avenida (Opy Morales)

Críticas y controversias por el impacto urbano y visual

La construcción del 262 Fifth Avenue es objeto de fuertes controversias, especialmente debido a su efecto en el corredor visual de la ciudad. El edificio bloquea la emblemática vista del Empire State Building desde puntos clave como Madison Square Park y la propia Quinta Avenida, alterando una de las postales urbanas más reconocibles de Nueva York.

Vecinos, visitantes y usuarios de redes sociales manifestaron su descontento por lo que consideran una pérdida irreparable para el patrimonio visual colectivo. El hecho de que la torre se erija en un punto estratégico llevó a que muchos lo cataloguen como un símbolo del desequilibrio urbano, donde el interés privado de unos pocos prevalece sobre el legado común de millones de personas que transitan o visitan la ciudad.

En declaraciones recogidas por medios locales, la indignación es visible en el vecindario. Una residente, entrevistada en ABC 7, expresó: “Cada vez que veo, ‘Oh, otro se está levantando’. Si miras el horizonte, hay tantos edificios altos y delgados que surgen, y creo que es obsceno”.

Vista ascendente del Empire State Building de Nueva York bajo un cielo azul claro, flanqueado por edificios; una delgada torre de cristal se ve al fondo
La edificación altera la postal tradicional de Nueva York al bloquear las vistas desde rincones emblemáticos como Madison Square Park y la Quinta Avenida (Opy Morales)

Otro vecino cuestionó: “¿Por qué harías eso en esta ciudad?”. En redes sociales, la construcción fue calificada como un “error urbano” y un “símbolo de desigualdad”, donde los condominios alcanzan precios de hasta 18 millones de dólares. “Están destruyendo la toma más icónica de la ciudad”, afirmó un transeúnte.

El debate se amplió en plataformas digitales, donde publicaciones virales denunciaron que el edificio fue concebido para poco más de 20 residencias de lujo, a costa de destruir una vista histórica para la ciudadanía. El precio de las viviendas, que inicia en USD 7,5 millones y llega hasta los USD 18 millones, refuerza la percepción de que la torre encarna una tendencia de exclusión y especulación inmobiliaria.

Vista aérea de un rascacielos con una abertura enmarcada en la cima, mostrando el horizonte de Nueva York al anochecer y el Flatiron Building
Las innovaciones técnicas del 262 Fifth Avenue incluyen ventanas de seis metros de altura, un núcleo estructural desplazado y una piscina infinita en la azotea (DBOX/Renders)

Reacciones de residentes en la opinión pública

Las voces críticas no se limitan a expertos en arquitectura o urbanismo. Residentes de larga data, como quienes disfrutan desde sus hogares la vista del Empire State, expresaron frustración y tristeza por la modificación del horizonte urbano. Tom Clark, neoyorquino del Lower East Side, relató: “Podía verlo desde mi sofá. Bueno, podía… hasta que apareció esta torre ultradelgada”.

Desde la plaza frente al Flatiron, Clark admitió: “El horizonte de Nueva York ha sido destruido. Cuando me mudé aquí, estaba encantado, y ahora simplemente se está volviendo repugnante. Hemos perdido el carácter de la ciudad, y eso me parte el corazón”.

Otros residentes entrevistados en la zona de NoMad señalaron: “Es un desastre. No me gusta el que está frente al Empire State ni los edificios altos al sur del parque que ahora bloquean mi sol. Simplemente no me gusta verlos”.

Sin embargo, también hay posturas más pragmáticas. Dennis Pangindian, quien trabaja cerca del edificio, comentó: “Entiendo toda la polémica, pero simplemente no me importa. Algo se va a construir en algún lugar, no me sorprende”.

Caroline Owen, visitante de Toronto, matizó: “Con el tiempo, la percepción estética puede cambiar. Piensa en el Louvre y la pirámide; todos decían que era una afrenta a la historia, y ahora simplemente se acepta”.

No obstante, para muchos, la proliferación de torres delgadas y de gran altura responde más al interés de inversionistas internacionales que a las necesidades o deseos de la población local.

Vista angular de la cima del Empire State Building, mostrando la torre de antena, los niveles superiores y ventanas rectangulares contra un cielo azul claro
A pesar de las quejas, algunos residentes y visitantes consideran la transformación del skyline como parte inevitable del desarrollo de Nueva York (Opy Morales)

Características arquitectónicas y técnicas del 262 Fifth Avenue

El rascacielos 262 Fifth Avenue destaca por su diseño singular dentro del universo de torres residenciales de Manhattan. Su base, de apenas 205 metros cuadrados, contrasta con la monumentalidad de su altura, lo que le otorga la categoría de “pencil tower” (torre de lápiz) dentro de la jerga arquitectónica local.

La estructura se apoya sobre el lecho rocoso de Manhattan Schist y se extiende tres niveles por debajo de la superficie. El núcleo estructural, reforzado con acero de alta resistencia de 97 KSI, se ubica fuera del volumen principal y detrás de un muro de corte, lo que libera espacio habitable y reduce la contaminación sonora en los interiores. Este planteo permite que los 26 departamentos del edificio cuenten con plantas libres de columnas y ventanales de vidrio de 6 metros de altura.

Un punto clave es la respuesta directa a la pregunta sobre el motivo de las críticas: la forma del edificio, su ubicación y la decisión de priorizar el máximo aprovechamiento espacial han generado un cambio irreversible en la percepción visual y el acceso a vistas icónicas de la ciudad, especialmente la del Empire State Building desde el sur de la calle 28.

Un rascacielos moderno y alto en construcción, con fachada de cristal y una sección oscura, se eleva contra un cielo azul claro
Un núcleo estructural de acero y las plantas sin columnas distinguen el diseño arquitectónico de la torre 262 Fifth Avenue y potencian su exclusividad en el mercado inmobiliario (Opy Morales)

Proceso en desarrollo, diseño y cambios en el proyecto

El desarrollo de 262 Fifth Avenue comenzó en 2017, cuando fue anunciado como el primer rascacielos “supertall” de su zona, con una altura proyectada de 1.001 pies (305 metros). Sin embargo, en 2023, el proyecto fue modificado y reducido a su altura actual.

La obra, liderada por Meganom junto al estudio danés Norm Architects para los interiores, ha experimentado varios retrasos y ajustes desde su concepción, incluyendo momentos de incertidumbre sobre su viabilidad.

La propuesta buscó desde el inicio diferenciarse de otras torres residenciales enfocadas solo en la inversión, priorizando el diseño de espacios habitables y el confort interior, aunque la percepción pública no necesariamente coincide con esta narrativa.

Vista interior de un espacio moderno con ventanales de piso a techo y vistas al horizonte de una ciudad al atardecer, con muebles contemporáneos y una persona en un sofá
Vecinos critican que el edificio, con precios que parten de USD 7,5 millones por apartamento, simboliza la desigualdad urbana y el avance del lujo sobre el espacio público (DBOX/Renders)

El 262 Fifth Avenue se presenta como uno de los edificios residenciales más exclusivos de Manhattan. Las unidades, de gran superficie y diseño personalizado, cuentan con terminaciones de alta gama y vistas panorámicas privilegiadas.

Los precios de los departamentos reflejan este nivel de exclusividad, partiendo de USD 7,5 millones y los USD 18 millones. La oferta que oscila entre los USD 7,5 millones y alcanzando los USD 18 millones oferta se dirige a un segmento de ultra lujo, consolidando la imagen del edificio como símbolo de controversias en Nueva York.

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