Las solicitudes de ayuda por desempleo en Estados Unidos bajan a 213.000 en marzo

El dato semanal divulgado por el Departamento de Trabajo refleja una disminución en los despidos y confirma la persistencia de obstáculos para quienes intentan reingresar al mercado laboral estadounidense, en un escenario de inflación elevada y escasa generación de vacantes

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Mano sosteniendo bolígrafo rojo sobre un periódico abierto con el titular "U.S. Unemployment Aid Claims Fall". Un monitor con gráficos financieros borrosos al fondo.
La disminución de despidos mantiene las solicitudes semanales de desempleo en niveles históricamente bajos, reflejando tensiones en el mercado laboral estadounidense (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las solicitudes de ayuda por desempleo en Estados Unidos descendieron a 213.000 durante la primera semana de marzo, según cifras oficiales.

Esta reducción mantiene los despidos en niveles bajos para los estándares históricos y refleja las tensiones del mercado laboral: menor dinamismo en la creación de puestos y obstáculos crecientes para quienes buscan reinsertarse, en un contexto de inflación aún por encima del objetivo fijado por la Reserva Federal.

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De acuerdo con el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, el número semanal de solicitudes disminuyó en 1.000 respecto a la semana previa, ubicándose por debajo de las 215.000 proyectadas por analistas consultados por la firma de datos económicos FactSet.

Este dato, considerado un termómetro indirecto sobre el ritmo de despidos, ofrece un panorama inmediato sobre la situación del empleo en el país.

El mercado laboral estadounidense experimenta actualmente una baja sostenida en los despidos y una desaceleración significativa en la contratación. Según el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, durante febrero se eliminaron 92.000 puestos de trabajo, cifra que sorprendió a los analistas que esperaban la creación de 60.000 empleos.

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Además, las revisiones a los datos de diciembre y enero ajustaron a la baja el total de contrataciones en 69.000 plazas, lo que contribuyó a que la tasa de desempleo nacional se elevara a 4,4%.

El número de estadounidenses que recibían ayuda por desempleo al cierre de la semana del 28 de febrero cayó en 21.000, situando el total en 1,85 millones de personas. El promedio móvil de cuatro semanas, que suaviza la volatilidad, descendió en 4.000 solicitudes y se ubicó en 212.000, según los datos oficiales.

Tendencias recientes: menos despidos, menor contratación y mayor dificultad para reinsertarse

Grupo de graduados universitarios con birretes y togas, algunos con letreros, frente a un edificio moderno y una pantalla gigante con estadísticas de empleo.
Durante febrero se eliminaron 92.000 puestos de trabajo en Estados Unidos, sorprendiendo a analistas que esperaban la creación de nuevos empleos (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los últimos doce meses, las solicitudes semanales de ayuda por desempleo han oscilado entre 200.000 y 250.000, un margen bajo en perspectiva histórica. Pese a esto, empresas como Morgan Stanley, Block, UPS y Amazon comunicaron recortes recientes de plantilla, contrastando con la relativa estabilidad de los datos agregados.

Economistas citados por la firma de datos económicos FactSet coinciden en describir la etapa actual como de “poca contratación y pocos despidos”.

Aunque la tasa de desempleo permanece acotada, quienes buscan reingresar al mercado laboral encuentran mayores dificultades para conseguir nuevos puestos, señal de menor movilidad y de una menor generación de vacantes.

El informe de vacantes laborales emitido por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos reforzó este diagnóstico: en diciembre, el número de ofertas cayó al nivel más bajo en más de cinco años. El reporte correspondiente a enero, que será publicado en los próximos días, es esperado como posible indicador adelantado sobre la tendencia para el resto del año.

Factores internos y externos detrás del menor dinamismo laboral

Empleado sentado frente a un escritorio leyendo una carta, con gráficos en la pared y colegas al fondo.
La publicación del índice PCE servirá como referencia clave para la Reserva Federal en su próxima decisión sobre tasas de interés y política monetaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

La desaceleración en la creación de empleo responde a factores internos y externos. Entre los domésticos, destacan las políticas comerciales de la administración de Donald Trump y los incrementos en las tasas de interés dispuestos por la Reserva Federal durante 2022 y 2023, acciones orientadas a contener la inflación tras la pandemia.

A nivel internacional, la escalada reciente del conflicto en Irán elevó en 25% en el precio del petróleo en solo dos semanas, lo que incrementó los costos para empresas y consumidores estadounidenses. Esta presión externa se suma a la inflación interna, que en febrero registró un aumento de 2,4% en los precios al consumidor respecto al mismo mes del año anterior, según datos oficiales.

Si bien este incremento igualó al del mes previo y quedó apenas por debajo del 2,5% proyectado, se mantiene por encima del objetivo de 2% de la Reserva Federal y aún no refleja el eventual impacto del encarecimiento reciente de la gasolina.

Próximos datos y su impacto en la política monetaria

El indicador de gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés), que la Reserva Federal considera referencia clave de inflación, será publicado este viernes. La evolución de este dato influirá directamente en la próxima reunión del organismo, en la que deberá decidir si mantiene, reduce o incrementa las tasas de interés, con efecto inmediato en la inversión y la contratación empresarial.

Mientras tanto, analistas del sector laboral y financiero continúan monitoreando la evolución de los principales indicadores. El último informe del Departamento de Trabajo de Estados Unidos sobre vacantes laborales confirmó la reducción sostenida de nuevas ofertas, reforzando la percepción de que el mercado laboral estadounidense enfrenta un estancamiento en la creación de nuevos empleos, bajo presiones inflacionarias, ajustes monetarios y tensiones geopolíticas que condicionan la evolución del empleo.

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