Los líderes de la Comunidad del Caribe (Caricom) expresaron optimismo tras recibir el mensaje del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien propuso intensificar la cooperación regional durante la reunión celebrada en San Cristóbal y Nieves.
Este encuentro marcó un cambio en la relación tras meses de distanciamiento entre Washington y los países caribeños por las diferencias respecto a Venezuela y Cuba. La visita de Rubio fue percibida como un gesto relevante, al tratarse de la primera presencia de un alto funcionario estadounidense en la región en varias décadas.
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El primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, afirmó que las palabras de Rubio fueron “muy alentadoras” y destacó el compromiso renovado para trabajar conjuntamente, aprovechando la proximidad geográfica y los vínculos históricos.
Por su parte, el primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, consideró que la presencia de Rubio reflejó una apertura al diálogo y atención a las preocupaciones caribeñas.

Rubio planteó la necesidad de fortalecer la cooperación contra el crimen internacional y el narcotráfico y señaló que las organizaciones delictivas transnacionales disponen de recursos y armamento similares a los de algunos Estados y que parte de ese equipamiento proviene de Estados Unidos.
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En relación a Haití, Rubio detalló las acciones para enfrentar la violencia de las bandas armadas. El primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, expresó su satisfacción por el tono de las conversaciones y la voluntad de fortalecer la relación entre Estados Unidos y el Caribe con miras a beneficios mutuos.

Al abordar la situación de Venezuela, Rubio sostuvo que el país ha experimentado avances sustanciales tras la captura de Nicolás Maduro y la llegada de nuevas autoridades interinas.
Además, destacó la liberación de presos políticos, el cierre de la prisión de El Helicoide y el inicio de una fase de recuperación económica, aunque admitió la persistencia de retos y la necesidad de elecciones democráticas legítimas.
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Por otro lado, la postura de Estados Unidos sobre Cuba continuó generando inquietud en Caricom. Diversos líderes rechazaron el bloqueo económico impuesto a La Habana y mostraron preocupación por las presiones para suspender las misiones médicas cubanas, fuente tradicional de cooperación.
Tras la salida de Maduro, Washington endureció las restricciones al envío de petróleo a Cuba, aunque el Departamento del Tesoro anunció una flexibilización puntual para permitir la venta de crudo venezolano destinado a uso civil mientras no beneficie al aparato militar o gubernamental cubano.

El primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, instó a buscar una respuesta colectiva ante la crisis en Cuba y promover el diálogo entre Washington y La Habana y advirtió que una emergencia humanitaria prolongada en la isla podría impactar la migración y la seguridad en el Caribe.
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El anfitrión del encuentro, el primer ministro de San Cristóbal y Nieves, Terrance Drew, ratificó la disposición de Caricom como puente de diálogo para encontrar soluciones pacíficas.
Por otro lado, Rubio también destacó la disposición estadounidense a cooperar en desarrollo energético y promoción de inversiones. Señaló que su país busca ser socio de los países caribeños en la exploración y explotación responsable de recursos, lo que permitiría mejorar la prosperidad y diversificar las economías insulares.
Declaró: “Cuanto más fuertes, más seguros y más prósperos sean todos sus países, más fuerte, más seguro y más próspero será Estados Unidos”.
(Con información de EFE y Reuters)
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