
Una tormenta de nieve de una intensidad poco habitual ha paralizado buena parte del noreste de Estados Unidos, obligando a cancelar y retrasar miles de vuelos, y provocando una situación de caos para quienes tenían previsto viajar en avión. Las cifras ilustran la magnitud del impacto: solo el domingo, más de 3.400 vuelos con origen o destino en el país fueron cancelados y se registraron casi 8.000 retrasos. La tendencia continuó el lunes, con más de 2.700 vuelos retrasados hasta la tarde y 5.600 cancelaciones adicionales. Las interrupciones han afectado tanto a viajeros nacionales como internacionales, complicando las operaciones en días críticos para la movilidad aérea.
¿Qué restricciones y medidas aplicaron los estados y aeropuertos tras la ventisca?
La acumulación de más de 60 centímetros de nieve en algunas zonas obligó a los gobernadores de Connecticut, Delaware, Massachusetts, Nueva Jersey y Nueva York a tomar decisiones drásticas. Se implementaron restricciones de tráfico y se multiplicaron las advertencias para que la población extreme la precaución, tanto en carretera como en cualquier desplazamiento.
En los principales aeropuertos del noreste, la información se actualizó constantemente a través de redes sociales y canales oficiales. El Aeropuerto Internacional TF Green de Rhode Island anunció la suspensión temporal de todas sus operaciones el lunes por la mañana, alegando que las condiciones meteorológicas impedían garantizar la seguridad. Las autoridades aeroportuarias indicaron que seguirían evaluando la situación y retomarían las actividades apenas fuera seguro hacerlo. El cierre de pistas, la acumulación de nieve y la baja visibilidad forzaron a los aeropuertos a operar con recursos mínimos o detener por completo sus operaciones durante horas críticas.
¿Cómo consultar el estado del vuelo ante interrupciones por ventisca?
Dada la magnitud de la tormenta, la recomendación principal es verificar el estado del vuelo directamente con la aerolínea antes de salir hacia el aeropuerto. Este paso, habitual en cualquier viaje, resulta ahora imprescindible para evitar desplazamientos innecesarios y sorpresas de último momento.
Además de los canales habituales de atención al cliente, existen herramientas digitales como el sitio web de la Administración Federal de Aviación (FAA) y la plataforma FlightAware, que permiten comprobar en tiempo real la situación de los vuelos y las condiciones en los aeropuertos de salida y llegada. Si un aeropuerto ha cerrado temporalmente o acumula retrasos masivos, estas plataformas lo reflejan de inmediato.
Una vez en el aeropuerto, conviene consultar las pantallas de monitoreo para actualizarse sobre eventuales cambios en el horario de salida, puerta de embarque o estado general del vuelo. Las condiciones pueden variar en minutos, por lo que la vigilancia continua es clave para tomar decisiones informadas.
¿Qué hacer si tu vuelo se cancela por la tormenta de nieve?

Si al consultar el estado del vuelo se confirma una cancelación, el primer paso es contactar con el servicio de atención al cliente de la aerolínea. Para quienes ya se encuentran en el aeropuerto, lo más efectivo suele ser acudir personalmente al mostrador de ayuda de la compañía. Otra alternativa es utilizar el teléfono o la web oficial de la aerolínea.
En estos casos, la mayoría de las aerolíneas permiten reprogramar el vuelo sin costo adicional, dando prioridad a los pasajeros afectados por la tormenta. Si el pasajero opta por no volver a reservar, tiene derecho a solicitar el reembolso del importe abonado por el billete. Este procedimiento, que puede gestionarse presencialmente o por vía digital, es una garantía legal en situaciones de fuerza mayor como las provocadas por fenómenos meteorológicos severos.
¿Qué opciones y consejos existen ante retrasos prolongados por la ventisca?
La imprevisibilidad del clima obliga a los viajeros a armarse de paciencia frente a los retrasos. El personal de los aeropuertos y de las aerolíneas trabaja para disminuir el impacto de las interrupciones, siempre priorizando la seguridad de pasajeros y tripulaciones.
En este contexto, algunos viajeros evalúan modificar sus planes de viaje para evitar quedar atrapados en aeropuertos o sufrir largas esperas. Las principales aerolíneas —incluidas American Airlines, Delta Air Lines, JetBlue Airways y United Airlines— han eliminado las tarifas por cambio de vuelo para los clientes que cumplen los requisitos, facilitando la reprogramación flexible de los trayectos afectados.
La recomendación general es mantener la calma, aprovechar los canales de información disponibles y, cuando sea posible, anticipar cambios en el itinerario para evitar complicaciones adicionales. Estas medidas ayudan a sobrellevar el desafío logístico y a adaptarse a una situación de excepcionalidad que afecta a miles de usuarios del transporte aéreo en el noreste del país.
Últimas Noticias
El FBI identificó al sospechoso de Nancy Guthrie en imágenes previas al secuestro
El hallazgo de videos donde el sujeto aparece antes del 1 de febrero redefine la línea temporal de la desaparición y guía nuevas acciones de investigación

Economía, Irán y Venezuela: los pilares del discurso sobre el Estado de la Unión que Trump pronunciará en Washington DC
El presidente defenderá ante el Congreso sus políticas de inmigración y política exterior. Enfrenta el desafío de traducir los logros internacionales en argumentos que resuenen en el bolsillo de los ciudadanos antes de las elecciones de medio término

Restaurantes de Nueva York: entre la presión de elegir entre cerrar o arriesgarse a abrir durante la tormenta
En toda la ciudad, los dueños de restaurantes y cafés sopesan la logística y la seguridad del personal frente a las demandas de los clientes y un invierno lento

Las refinerías de California ajustan producción y presionan en el costo del combustible
El cambio estacional en la producción, junto con factores globales y paros en instalaciones, influye en la volatilidad de los valores que pagan los automovilistas en distintos puntos del estado

Qué es un ciclón bomba: el fenómeno extremo que paralizó la Costa Este y dejó a más de 500.000 personas sin electricidad
Una violenta tormenta invernal asociada a una rápida caída de presión atmosférica azotó el noreste de Estados Unidos. El evento provocó cortes masivos de electricidad, bloqueó rutas y obligó a declarar el estado de emergencia en ciudades clave



