
Una intensa tormenta invernal azota la costa este de Estados Unidos desde el domingo, con alertas de ventisca activas desde Maryland hasta Massachusetts. Se esperan entre 30 y 61 cm de nieve, vientos fuertes y posibles cortes de luz, con las nevadas más intensas durante la noche del domingo y parte del lunes.
Nueva York es uno de los focos principales: el alcalde Zohran Mamdani declaró una prohibición de viajes no esenciales entre las 9 pm del domingo y el mediodía del lunes, canceló las clases del lunes y advirtió que la ciudad “no ha enfrentado una tormenta de esta magnitud en la última década”. También se declararon estados de emergencia en Nueva Jersey, Delaware, Rhode Island, Connecticut, Massachusetts y partes de Nueva York.
El impacto en el transporte es masivo: más de 3.500 vuelos cancelados hasta la tarde del domingo, con casi todas las salidas desde Nueva York y Boston ya suspendidas para el lunes. En carretera, Nueva Jersey redujo el límite de velocidad a 56 km/h en autopistas estatales.
Los meteorólogos califican el evento como potencialmente histórico, señalando que no se veía una tormenta de esta magnitud en una región tan poblada desde hace varios años.
A continuación, la cobertura minuto a minuto:

La última alerta del Servicio Nacional de Meteorología (NWS New York NY) confirmó que el noreste de Estados Unidos enfrenta condiciones de nieve intensa, con visibilidad reducida a 0,6 kilómetros y acumulaciones que localmente llegan a 7,6 cm.
Antes de salir de casa en Nueva York este 25 de febrero, se recomienda estar atento al pronóstico del tiempo. Durante el día, la ciudad registrará una temperatura máxima de 5 grados, con una probabilidad de lluvia del 75% y un cielo cubierto en un 91%. Las ráfagas de viento llegarán a los 18 kilómetros por hora, y el índice de rayos ultravioleta se mantendrá en 1. Por la noche, se espera que la temperatura descienda a 1 grado, la nubosidad baje al 53% y la probabilidad de precipitaciones sea apenas del 2%, mientras que los vientos alcanzarán los 17 kilómetros por hora.
El clima en Nueva York, de tipo continental húmedo, se caracteriza por inviernos fríos y veranos calurosos, con lluvias frecuentes durante todo el año. La cercanía con el Atlántico suaviza tanto el frío invernal como el calor veraniego. Estas condiciones se replican en gran parte del noreste estadounidense, donde predominan lluvias constantes que en verano pueden convertirse en tormentas y en invierno en nieve, haciendo imprescindible consultar la previsión antes de planificar cualquier actividad al aire libre.


Tras una nevada que dejó cerca de 60 centímetros en Nueva York, los tres principales aeropuertos comenzaron a reactivar operaciones, aunque el martes seguían liderando las cancelaciones a nivel nacional, según NY Daily News.
Más del 30% de los vuelos hacia LaGuardia, Kennedy y Newark fueron cancelados y alrededor de 200 sufrieron demoras, mientras casi la mitad de los vuelos de salida también resultaron afectados.
La situación mostró mejoría frente al lunes, cuando se suspendió la mayoría de los vuelos y trenes; el martes, los servicios ferroviarios retomaron recorridos con horarios limitados y ajustes especiales.
Aunque la tormenta Hernando ya se alejó y cesaron las nevadas, la recuperación en los principales aeropuertos sigue siendo lenta, con más de 11.000 vuelos cancelados y pistas recién despejadas. El sistema aéreo opera con demoras, mientras AirTrain y servicios terrestres retoman su actividad.
El martes, se cancelaron 1.576 vuelos adicionales, lo que representa cerca del 7% de la programación nacional, y la mitad de las salidas en JFK, LaGuardia y Boston siguen interrumpidas.
Las aerolíneas procesan reprogramaciones y exenciones, pero las alteraciones persisten.
Babylon y Central Park registraron nevadas históricas; más de 600.000 hogares continúan sin electricidad. La recomendación es revisar itinerarios y contactar a la aerolínea antes de dirigirse al aeropuerto, ya que la normalización llevará varios días.
Unos días después de que la tormenta de nieve de 2026 fuera reconocida como una de las diez más intensas en la historia de Nueva York, los especialistas del Servicio Meteorológico Nacional, la agencia oficial de pronósticos de EE.UU., advierten sobre tres nuevos episodios de nieve y mezcla invernal que impactarán el noreste de Estados Unidos en los próximos siete días.

En medio de la histórica tormenta invernal, una multitud de jóvenes protagonizó una pelea de bolas de nieve en Washington Square Park, en pleno Manhattan, que terminó en una intervención policial atípica y una investigación en curso.
Miles de habitantes en el noreste de Estados Unidos enfrentan la falta de energía eléctrica y problemas de transporte tras el paso de un ciclón bomba que dejó a la región sepultada bajo más de 60 centímetros de nieve (23.6 pulgadas) en ciudades clave.
El restablecimiento paulatino del transporte y la persistencia de retrasos en numerosas líneas marcan la jornada del martes en Nueva York, al día siguiente de una intensa tormenta de nieve que obligó la suspensión de actividades en toda la región y la cancelación de más de 1.000 vuelos, mientras las escuelas públicas y los principales espectáculos culturales vuelven a funcionar con normalidad, informó el diario estadounidense The New York Times.
En las zonas metropolitanas del noreste de Estados Unidos, después de las intensas nevadas recientes, se prevé una nueva nevada ligera entre esta noche y la mañana del miércoles.
Se estima una acumulación de entre 1 y 2 pulgadas (2,5 a 5 centímetros) de nieve en el sur de Connecticut, el Lower Hudson Valley y el noreste de Nueva Jersey. Para la ciudad de Nueva York, áreas metropolitanas cercanas y Long Island, la acumulación esperada será de apenas una pulgada o menos.

El Aeropuerto Internacional T.F. Green, en Warwick, Rhode Island, alcanzó una acumulación récord de 97,5 cm (37,9 pulgadas) de nieve durante la tormenta invernal que azotó la región el 23 de febrero de 2026. La cifra, que aún debe ser ratificada por las autoridades meteorológicas, superaría el máximo histórico estatal establecido en 1978.
El fenómeno obligó a suspender cientos de vuelos y paralizó por completo las operaciones aeroportuarias. Además, la intensidad de la nevada, con picos de hasta 10 cm por hora, provocó el cierre de escuelas, la postergación de eventos y la suspensión de sesiones legislativas en todo el estado.

La tormenta también afectó a otras zonas del sur de Nueva Inglaterra, donde Massachusetts registró acumulaciones excepcionales, como los 85,6 cm (33,7 pulgadas) reportados en Whitman. Las autoridades anticipan una recuperación prolongada ante el impacto y la magnitud del evento.




