
En diciembre, la casa de subastas Sotheby’s de Nueva York ofrecerá al mejor postor un antiguo tesoro arqueológico: una tablilla de mármol de unos 1.500 años de antigüedad que conserva en paleohebreo los Diez Mandamientos. Este objeto, descrito por Sotheby’s como “el texto fundador de la civilización occidental”, representa una versión única de estas antiguas leyes bíblicas, tan emblemáticas en las religiones judía y cristiana. La subasta se realizará el 18 de diciembre, con una estimación de entre uno y dos millones de dólares.
Según afirmó en el sitio oficial de la subastadora, Richard Austin, director global de libros y manuscritos de Sotheby’s: “Se trata de un vínculo tangible con las creencias que ayudaron a dar forma a la civilización occidental y es una pieza que permite conectarse con culturas y creencias contadas a través de uno de los códigos morales más antiguos y duraderos de la humanidad”.
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La historia de esta tablilla se remonta a 1913, cuando fue descubierta de forma fortuita durante la construcción de una línea ferroviaria en el sur de Israel, cerca de sitios de relevancia histórica y religiosa donde existieron antiguas sinagogas, mezquitas e iglesias. Sin embargo, su importancia no fue reconocida de inmediato. La piedra, de unos 52 kilos y 60 centímetros de altura, se utilizó durante casi tres décadas como adoquín en la entrada de una casa local, donde permaneció expuesta a un constante tránsito peatonal.

La inscripción estaba orientada hacia arriba y, de acuerdo con Sotheby’s, permaneció así hasta que un erudito la adquirió en 1943, dándose cuenta de su valor: “Un importante decálogo samaritano que presenta los preceptos divinos centrales para muchas religiones, uno que puede haber sido exhibido originalmente en una sinagoga o una vivienda privada”.
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El texto de la tablilla, tallado en escritura paleo hebrea, ocupa veinte líneas y sigue de cerca los versículos bíblicos del Libro del Éxodo, aunque presenta una peculiaridad notable: de los diez mandamientos habituales, solo figuran nueve. La omisión de “No tomarás el nombre del Señor en vano” se reemplaza con una orden religiosa de adoración en el Monte Gerizim, un sitio considerado sagrado por la comunidad samaritana. Este rasgo resalta la conexión de la tablilla con la tradición religiosa de los samaritanos, un pueblo con una herencia religiosa que comparte raíces con el judaísmo, pero que establece el Monte Gerizim, y no el Monte Sión, como lugar sagrado.
Para Sotheby’s, esta tablilla no solo es un “artefacto histórico de enorme importancia” sino también una pieza con un “poderoso significado” al haber sobrevivido siglos y logrado mantenerse como un “puente entre fes, regiones y épocas”, según detalló EFE. Como símbolo de un código moral compartido, su venta sigue el interés reciente de coleccionistas por piezas con valor cultural y religioso profundo, como ocurrió el año pasado cuando subastaron una Biblia hebrea de más de mil años, alcanzando los 38,1 millones de dólares.
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Relación con la religión samaritana
La tablilla de los Diez Mandamientos posee una conexión única con la religión samaritana, una antigua fe monoteísta que comparte raíces con el judaísmo, pero que ha seguido un camino propio desde hace más de dos mil años. Para los samaritanos, el Monte Gerizim, en la actual Cisjordania, es el sitio sagrado donde habita Jehová, en lugar del Monte Sión, reverenciado en la tradición judía. Este punto queda reflejado en el contenido de la tablilla, que sustituye el tercer mandamiento tradicional con una directiva específica de adoración en el Monte Gerizim, un mandato importante para los samaritanos.
Además, la inscripción en la tablilla comienza con una dedicatoria inusual: “En el nombre de Koraj”, un detalle que Sotheby’s considera relevante para entender la naturaleza del artefacto. Sharon Liberman Mintz, especialista en Judaica de la casa de subastas, explicó a Israel Noticias: “Reconocimos el poderoso significado del objeto y estamos encantados de ofrecerlo en subasta pública”.
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La subasta de este raro objeto de la antigüedad se llevará a cabo el 18 de diciembre en la sede de Sotheby’s en Nueva York, con un precio estimado de entre uno y dos millones de dólares.
El público podrá ver la pieza en la sala de exposiciones en Nueva York a partir del 5 de diciembre, en un horario de lunes a sábado de 10:00 a.m. a 5:00 p.m. y los domingos de 1:00 p.m. a 5:00 p.m. Esta es una oportunidad inusual, pues como expresó Richard Austin de la casa de subastas, se trata de una pieza que “invita a viajar a través de milenios y conectarse con culturas y creencias contadas a través de uno de los códigos morales más antiguos y duraderos de la humanidad”.
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