Fotografía: Blizzard Entertainment
Fotografía: Blizzard Entertainment

La jugadora oriunda de China, Xiaomeng “VKLiooon” Li, se coronó campeona del Hearthstone Grandmasters Global Finals, el evento mundial del juego de Blizzard. Así, se convirtió en la primera mujer en ganar la competencia. Liooon venció 3-0 a Brian “bloodyface” Eason y se llevó el premio de 200 mil dólares a casa.

“Quiero decirle a todas las chicas que tienen el sueño de competir en esports, que si quieren cumplirlo y creen en ustedes mismas, tienen que olvidar su género y hacerlo, mientras quieran jugar bien, podrán hacerlo, no importa el género", declaró Li, enviando un mensaje no solo a las mujeres, sino también a los hombres que rechazan la integración natural entre hombres y mujeres.

Hearthstone es un juego de cartas online creado por Blizzard, que se sitúa dentro del universo de Warcraft, otro título de la empresa. Los enfrentamientos son de un jugador contra otro por turnos. Cada uno debe armar un mazo de hasta 30 cartas con el objetivo de debilitar los puntos de vida del adversario.

VKLiooon asegura su campeonato frente a bloodyface.
VKLiooon asegura su campeonato frente a bloodyface.

Sobre la diferencia entre géneros, el machismo es una estructura transversal que atraviesa todas las actividades de la sociedad y los esports no le escapan a esta realidad. Es común que en los servidores de cualquier juego haya usuarios que se “sientan incómodos” al detectar la presencia de una mujer. Esto no fue una excepción para la actual campeona, quien contó que hace dos años estaba haciendo la fila para anotarse a un torneo, cuando un hombre se le acercó y le dijo que eso no era para ella. El sábado VKLiooon levantó el trofeo máximo que ofrece Hearthstone, frente a todos los fanáticos del videojuego, y comenzó a marcar un nuevo paradigma. Blizzard deberá prestarle atención a la cuestión competitiva en HS, ya que para participar en las competencias internacionales, los jugadores deben cubrirse viaje y estadía, siendo necesaria una inversión externa de algún equipo.

En Argentina no son muchas las mujeres que compiten en esports, principalmente por una visión hegemónica y machista en el segmento de los videojuegos y las carreras tecnológicas. En la actualidad este mito se está derribando y cada vez son más las mujeres que se deciden por volcar sus estudios a la programación u otras áreas tecnológicas.

De izquierda a derecha: Solxiz, Lady, Khizha, Flossie y Chjna. Fotografía: Micaela Acuña.
De izquierda a derecha: Solxiz, Lady, Khizha, Flossie y Chjna. Fotografía: Micaela Acuña.

La organización argentina Isurus Gaming tiene, entre sus varios equipos a lo largo de latinoamérica, un seleccionado argentino femenino de Counter-Strike: Global Offensive. Esto demuestra la injerencia y el peso que están tomando las jugadoras en las competencias. Este equipo hizo historia por ser el primero de mujeres del país en viajar al exterior para competir por un mundial, en este caso, la Girl Gamer Festival. El seleccionado está compuesto por Sol “Solxiz” Checa, Juana “lady” Gimenez, Julieta “Khizha” Grillia, Florencia “Flossie” Gasparini y Evelin “Chjna” Acuña.

Las finales latinas se jugaron en Brasil y las chicas llegaron a la final, venciendo a paiN Gaming, el equipo que domina la escena brasilera hace dos años. Se enfrentó a INTZ, también de Brasil, pero no pudo obtener la victoria y en un mejor de 3 mapas perdió 2-1. El logro de las chicas de Isurus, que en estos momentos están evaluando opciones para ir a un nuevo equipo, fue importante y marcó un antes y después. Este hito repercutió en que jugadores masculinos del juego volcaran en sus redes sociales el gran desempeño y jugadas realizadas por el equipo femenino.

A raíz de su participación y victoria, comenzó a notarse un incremento de interés en mujeres que quieren comenzar a competir en Counter-Strike y otros videojuegos. Sirven los dichos de Xiaomeng “VKLiooon” Li, para poder inspirarse: "No importa el género, si de verdad se quiere cumplir el sueño de ser jugadora o jugador profesional, hay que esforzarse, hacer oídos sordos a los comentarios, aunque duelan y salir a comerse el mundo.