Las mejores rutas de senderismo de Toledo para hacer este otoño: tres propuestas para todos los niveles

Desde una ascensión al techo de los Montes de Toledo hasta un paseo accesible junto al río, estas opciones permiten descubrir paisajes muy diferentes sin alejarse demasiado de la capital

Parque Nacional de Cabañeros, en Ciudad Real (Adobe Stock).
Dehesas, montes y el río Tajo marcan el paisaje de las mejores rutas de senderismo de Toledo.(Adobe Stock)
Guardar

El otoño convierte a la provincia de Toledo en un destino ideal para ponerse las botas de montaña. Las temperaturas suaves, los colores de las dehesas y el caudal de los ríos tras las primeras lluvias dan a los senderos un aspecto distinto al del verano, cuando el calor hace casi imposible recorrerlos.

Entre barrancos arcillosos, parques nacionales y el río Tajo a su paso por la ciudad imperial, la provincia de Toledo reúne tres rutas de senderismo que combinan paisaje, historia y niveles de exigencia muy distintos. Cualquiera puede encontrar entre ellas una opción a su medida.

PUBLICIDAD

Tres rutas para descubrir Toledo a pie

Desde paseos sencillos aptos para toda la familia hasta ascensiones que ponen a prueba las piernas, estas son las propuestas que no te puedes perder si visitas la provincia toledana este otoño. Cada una ofrece un paisaje y una experiencia distintos.

Barrancas de Burujón, el gran cañón manchego

Barrancas de Burujón, en Toledo (Adobe Stock).
Las Barrancas de Burujón, una de las rutas de senderismo de Toledo más sencillas, recorre 4,5 kilómetros junto al embalse de Castrejón. (Adobe Stock)

A unos 30 kilómetros de la capital, las Barrancas de Burujón forman uno de los paisajes más sorprendentes de toda la región. El viento y el agua han esculpido durante miles de años un conjunto de cárcavas y cortados de arcilla rojiza que llegan a superar los cien metros de altura, justo a orillas del embalse de Castrejón.

La Senda Ecológica de las Barrancas recorre 4,5 kilómetros en un trazado circular de dificultad baja, por lo que resulta perfecta para ir con niños o para quienes se inician en el senderismo. A lo largo del camino se suceden varios miradores desde los que observar el embalse y las cárcavas desde distintos ángulos, entre ellos el conocido como Pico del Cambrón. La vegetación es escasa debido a la erosión del terreno, lo que deja el paisaje casi desnudo y realza el contraste de colores entre el rojo de la tierra y el azul del agua.

PUBLICIDAD

Cascada del Chorro y pico Rocigalgo, el corazón de Cabañeros

Espacio protegido en España
El Parque Nacional de Cabañeros concentra algunas de las rutas de senderismo de Toledo con mayor riqueza natural, entre encinares y robledales. (Ministerio de Transición Ecológica)

En pleno Parque Nacional de Cabañeros, cerca del municipio de Los Navalucillos, se encuentra una de las rutas más completas de la provincia. El recorrido atraviesa encinares, robledales y vegetación de ribera hasta llegar a la cascada del Chorro, un salto de agua de unos 18 metros que se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados del parque.

Quienes buscan algo más exigente pueden continuar hasta el pico Rocigalgo, la cima más alta de los Montes de Toledo con 1.448 metros de altitud. El tramo hasta la cascada suma nueve kilómetros, mientras que la ascensión completa hasta el Rocigalgo alcanza los 18 kilómetros, con un desnivel considerable en los últimos tramos. La dificultad pasa de media a alta según el punto en que se decida terminar la caminata. Durante el trayecto es habitual cruzarse con ciervos y, con algo de suerte, distinguir el vuelo de un águila o un buitre leonado sobre los montes.

Senda Ecológica del Tajo, la ciudad desde otra perspectiva

Senda ecológica del Tajo en Toledo (Adobe Stock).
La Senda Ecológica del Tajo permite recorrer el río a los pies del casco histórico, una de las rutas de senderismo de Toledo más accesibles. (Adobe Stock)

No hace falta salir de la capital para encontrar una buena ruta de senderismo. La Senda Ecológica del Tajo recorre ambas orillas del río a los pies del casco histórico y forma parte del GR-113, el Camino Natural del Tajo, un sendero de gran recorrido que sigue el curso del río durante más de 1.000 kilómetros hasta la frontera con Portugal.

El tramo urbano suma unos 10 kilómetros de dificultad baja y permite ver la ciudad desde un ángulo distinto al habitual, con la vegetación de ribera como telón de fondo y vistas de las murallas, el Puente de Alcántara y el Puente de San Martín desde abajo. Es, probablemente, la opción más accesible de las tres y una buena manera de cerrar el día antes de perderse por las calles del casco antiguo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD