El protector bucal inteligente de la NFL: un chip del tamaño de una uña para medir los golpes en la cabeza y evitar conmociones cerebrales

Bengals y Falcons juegan este domingo en el Santiago Bernabéu

El protector bucal inteligente que evita conmociones cerebrales. (Barry Reeger/Imagn Images)
El protector bucal inteligente que evita conmociones cerebrales. (Barry Reeger/Imagn Images)
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La NFL regresa este domingo al Santiago Bernabéu. A las 15:30 se juega el Cincinnati Bengals-Atlanta Falcons. Es un partido de la semana 9 de la temporada regular, con los Falcons como locales. Será el segundo partido oficial de la liga en España. El primero lo ganaron los Dolphins a los Commanders por 16-13 en la prórroga. Acudieron 78.610 espectadores, cerca de la mitad desde el extranjero.

La ciudad ya vive la cita desde esta semana. Hay actividades temáticas los días 6 y 7 en la Plaza de España y la Casa de las Alhajas. Antes del saque, Taylor Momsen cantará el himno de Estados Unidos y Pablo Sáinz-Villegas interpretará el de España. El regreso forma parte de un acuerdo multianual con el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. Rafa de los Santos, director de NFL España, dice que la liga está preparada para “volver a hacer historia en Madrid”.

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Pero mientras el estadio se llena de postes amarillos y zonas de anotación, hay una parte del espectáculo que el espectador casi no ve. Es el equipamiento con el que la liga intenta reducir el riesgo de lesiones cerebrales.

El Santiago Bernabéu se transforma para acoger el primer partido de la NFL en España.

Lo que se ve: la funda sobre el casco

Lo más visible son las Guardian Caps, fundas acolchadas que se ajustan sobre el casco. Se estrenaron en 2022 para línea ofensiva y defensiva, tight ends y linebackers durante los entrenamientos, desde el inicio del campus hasta el segundo partido de pretemporada. En 2026 son obligatorias en todos los entrenamientos de contacto, salvo para quarterbacks, kickers y punters. En partidos son opcionales desde 2024.

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Según la NFL, reducen la fuerza del impacto un 10% si las lleva un jugador y un 20% si las llevan los dos implicados. En la pretemporada de 2022, los grupos obligados a usarlas registraron más de un 50% menos de conmociones que la media de las tres pretemporadas anteriores.

Un casco de la NFL. (AP Photo/Brynn Anderson)
Un casco de la NFL. (AP Photo/Brynn Anderson)

Lo que no se ve: el mordedor con sensores

Dentro de la boca hay otra herramienta. El protector bucal inteligente apenas se distingue de uno convencional, pero lleva un chip con acelerómetro y giroscopio. Con ellos calcula la fuerza y la localización de cada golpe a partir de la aceleración lineal y angular de la cabeza.

En la NFL funciona sobre todo como programa de investigación, no como obligación. Jugadores de al menos cuatro equipos lo usan desde la temporada 2019, y los datos sirven para decidir cambios de reglas y de material, como cascos específicos por posición.

Tampoco es infalible. A veces marca aceleraciones sin que haya habido contacto, los llamados falsos positivos, como ya pasaba con los GPS. Su índice de aciertos ronda el 86%.

A veces marca aceleraciones sin que haya habido contacto. (Lon Horwedel/Imagn Images)
A veces marca aceleraciones sin que haya habido contacto. (Lon Horwedel/Imagn Images)

Contar golpes, no solo conmociones

El interés de los sensores va más allá de la conmoción visible. Las investigaciones apuntan a que los impactos repetidos, incluso los que no dan síntomas, pueden acumularse a lo largo de una carrera. Podrían asociarse a un mayor riesgo de enfermedades neurodegenerativas, como la encefalopatía traumática crónica (ETC).

Esta solo se confirma con un análisis cerebral postmortem, y los expertos aún debaten cuánto pesa cada golpe, dónde está el umbral de riesgo y qué papel juegan la genética o los años de exposición. No obstante, en España, el protector no se usa en la competición doméstica.

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