
Entre el norte y el sur de Noruega, Trondheim se halla dentro de un fiordo. Un paisaje de roca y mar que ha construido la identidad de la ciudad y en el que casi se pueden ver los antiguos barcos vikingos recorrer las aguas de la ciudad. De hecho, en la región se pueden reservar salidas en piragua y en barco desde Trondheim hasta Brekstad, que alberga una mansión medieval muy bien conservada.
Sus habitantes, conocidos como trøndere, conviven en una ciudad donde la historia medieval se mezcla con un espíritu joven y creativo, visible tanto en la catedral de Nidaros como en el museo de arte contemporáneo PoMo. Según datos recopilados por la oficina de turismo de Visit Norway, la ciudad se consolida como una ubicación perfecta para todos aquellos que desean lugares poco turísticos de Noruega, alejados de los circuitos masivos del fiordo de Geiranger o de Bergen.
PUBLICIDAD

La región ha sido premiada en cuanto a gastronomía se refiere. El condado de Trondelag recibió en 2022 el título de Región Europea de la Gastronomía, siendo la primera vez que una región noruega obtiene esta distinción. No es para menos, ya que tanto la calidad de los productos como el marisco como la presentación es algo que sobresale en los restaurantes más destacados.
Marisco, queso y carne de reno: sabores que hicieron de Trøndelag una potencia culinaria
La costa de Trøndelag está salpicada de cientos de islas e islotes bañados por aguas frías y limpias. De allí procede el marisco que distingue a la región, con el bacalao, el salmón, el cangrejo y los langostinos como protagonistas, en particular los capturados en las islas de Hitra y Frøya, que abastecen a restaurantes de todo el mundo.
PUBLICIDAD

El movimiento gastronómico que llevó a Trøndelag a ese reconocimiento internacional comenzó en Røros, un antiguo pueblo minero en las montañas del sur de la región. Desde allí, la combinación de productos autóctonos con técnicas aprendidas por chefs en el extranjero fue extendiéndose hasta consolidar una identidad propia de alta cocina nórdica, hoy visible en cualquier itinerario de viaje gastronómico por Escandinavia. Los quesos, la carne de reno, las verduras de Fosen o el marisco de Hitra y Frøya completan el menú gastronómico.
La ciudad cuenta hoy con dos restaurantes con estrella Michelin, Fagn y Speilsalen, este último dentro del hotel Britannia. En 2024, Trondheim fue además sede del campeonato europeo bianual Bocuse d’Or, competencia en la que Noruega, junto con Francia, acumula más títulos que cualquier otro país.
PUBLICIDAD
La catedral que guarda la tumba del rey vikingo canonizado

El origen de Trondheim se remonta al año 997, cuando el rey Olav Tryggvason la fundó como capital de la Noruega vikinga, condición que mantuvo hasta 1217. Su monumento más representativo, la catedral de Nidaros, se levanta sobre la tumba del rey Olav II. Tras su canonización en 1031, el templo se convirtió en uno de los destinos de peregrinación más importantes de Europa y hoy marca el punto final de la ruta St. Olav Ways.
La construcción, considerada la catedral medieval más septentrional del continente, conserva su función ceremonial, dado que en ella se celebran las bendiciones reales de la monarquía noruega. Junto al edificio se encuentra el Trondheim Kunstmuseum, que exhibe colecciones históricas y contemporáneas de arte local e internacional.
PUBLICIDAD

A pocos metros, el puente Gamle Bybro, construido en 1681 junto con la fortaleza de Kristiansten, ofrece una de las postales más reconocidas de la ciudad, con las casas de madera blanca del barrio de Bakklandet reflejadas sobre el río Nidelva, un efecto que se intensifica en invierno, cuando el cauce se congela. Bakklandet, uno de los barrios más antiguos de Trondheim, conserva calles empedradas y viviendas de colores que datan de distintas épocas de la historia urbana.
Museos, naturaleza y una agenda cultural activa todo el año
Más allá de su legado vikingo y su gastronomía, Trondheim ofrece una programación cultural estable, con Rockheim, el museo nacional del pop y el rock noruego; K-U-K (Kjøpmannsgata Ung Kunst), dedicado al arte contemporáneo; el Nye Hjorten Teater y el Sverresborg Trøndelag Folk Museum, un museo al aire libre construido junto a las ruinas del castillo del rey Sverre. En verano, la ciudad se recorre a pie, en bicicleta o en kayak por el río Nidelva, mientras que en invierno combina actividades al aire libre con una oferta artística y musical activa, además del mercadillo navideño que se instala en el centro cada diciembre. Para quienes buscan combinar la visita con una ruta de fiordos en Noruega, Trondheim funciona además como punto de partida hacia el fiordo que lleva su nombre, el Trondheimsfjord.
PUBLICIDAD
Cómo llegar a Trondheim
Trondheim se conecta con el resto de Noruega mediante cuatro trenes diarios desde Oslo a través de la línea de Dovre, con un recorrido de aproximadamente siete horas, además de conexiones por carretera que demandan unas ocho horas desde la capital. El barco Hurtigruten, conocido como el Expreso del Litoral, hace escala diaria en la ciudad tanto en su ruta hacia el norte como hacia el sur del país.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Las rutas de avión más estresantes de Europa en 2026: vuelos con más retrasos, cancelaciones y mal tiempo para viajeros nerviosos
Un análisis de 26 conexiones europeas identificó los trayectos donde se acumulan más incidencias y que ponen a prueba la paciencia de los pasajeros más ansiosos

La comarca de Teruel que parece sacada de la Toscana: 18 pueblos de piedra entre olivos y cañones
Valderrobres y Calaceite lideran un recorrido que combina castillos medievales, yacimientos íberos y pasarelas sobre ríos cristalinos en una región aragonesa poco transitada

El llamativo pueblo en el que se crió Fran García: del “bajitos, fuertes y engaños” a un castillo medieval del siglo XII que es Bien de Interés Cultural
La localidad de Ciudad Real conserva un importante patrimonio histórico y un paisaje marcado por su pasado volcánico

La mayor cueva turística de España esconde un mundo bajo tierra con 110 km de galerías, ríos y una ermita única
Entre las sorpresas del recorrido aparecen antiguas pinturas, estrechos pasadizos y espacios que durante miles de años permanecieron ocultos bajo la montaña.

Si te gusta la jardinería y viajar, tienes que visitar alguno de estos cinco rincones para disfrutar del turismo botánico: “Permite descubrir un destino desde otra perspectiva”
El jardinero Ignacio Guío ha explicado a Infobae cuáles son sus lugares favoritos para conectar con la naturaleza




