Si te gusta la jardinería y viajar, tienes que visitar alguno de estos cinco rincones para disfrutar del turismo botánico: “Permite descubrir un destino desde otra perspectiva”

El jardinero Ignacio Guío ha explicado a Infobae cuáles son sus lugares favoritos para conectar con la naturaleza

Patio de San Basilio, en Córdoba
Patio de San Basilio, en Córdoba (Wikimedia).
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El turismo botánico cada vez es una opción más popular entre las personas que buscan desconectar de la rutina. Este tipo de viajes permite conocer jardines, parques y otros espacios naturales que destacan por su variedad de plantas y por el cuidado de sus paisajes.

Aunque muchas veces pueda parecer que el destino debe ser un gran jardín, lo cierto es que las posibilidades son mucho más amplias. Un bosque, un parque natural o incluso las calles de una ciudad pueden convertirse en una forma de acercarse a la flora de una región y conocer el paisaje que la rodea.

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Además, estos espacios permiten descubrir otros aspectos del lugar, como su historia, su patrimonio o sus tradiciones. Así lo explica Ignacio Guío a Infobae, que considera que este tipo de viajes es “una forma fantástica de viajar” porque permite “descubrir un destino desde otra perspectiva” y “conectar la naturaleza con la cultura, la historia y el paisaje”.

Jardinero Ignacio Guío
Ignacio Guío, jardinero.

A partir de esta premisa, el experto ha destacado cinco enclaves que ha visitado en los últimos meses y que le han cautivado. Entre ellos hay espacios muy diferentes entre sí, desde jardines históricos hasta algunos de los paisajes naturales más espectaculares de España.

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Monasterio de Yuste y Valle del Jerte

El primer destino que destaca se encuentra en Cáceres y reúne dos espacios con atractivos muy diferentes: el Monasterio de San Jerónimo de Yuste y el Valle del Jerte. El primero está estrechamente ligado a la historia de Carlos V, que pasó allí los últimos años de su vida, mientras que el segundo es conocido por su paisaje natural y por los cerezos que cubren buena parte del valle.

Cerezos en el Valle del Jerte (Adobe Stock).
Cerezos en el Valle del Jerte (Adobe Stock).

Precisamente, esta combinación de historia y naturaleza es uno de los aspectos que hacen interesante la visita. El monasterio permite acercarse al patrimonio histórico de la zona, mientras que el Valle del Jerte ofrece un entorno en el que la vegetación y el paisaje adquieren un papel protagonista.

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

En Huesca, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es uno de los grandes espacios naturales de los Pirineos. El entorno reúne valles, bosques y zonas de alta montaña, con un paisaje en el que la vegetación adquiere un papel protagonista. El parque se encuentra en torno al macizo de Monte Perdido, una de las principales cumbres de los Pirineos.

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en Huesca (Adobe Stock).

La visita permite recorrer un paisaje muy diferente al de los jardines urbanos y acercarse a la flora propia de esta zona de montaña. De hecho, es uno de los lugares que más han sorprendido en los últimos viajes y cuya valoración es contundente: “Espectacular”. Su inclusión también demuestra que una experiencia vinculada a la naturaleza puede encontrarse en un gran espacio protegido, sin necesidad de que exista un jardín como tal.

Córdoba y sus patios

Córdoba es un ejemplo de que no hace falta acudir a un espacio creado específicamente para reunir plantas para disfrutar de este tipo de turismo. La ciudad cuenta con numerosos patios llenos de vegetación, donde las plantas forman parte del entorno y se integran con la arquitectura tradicional.

Patio de Córdoba (Turismo Córdoba).
Patio de Córdoba (Turismo Córdoba).

A esto se suman sus calles, que ofrecen otro escenario para descubrir la ciudad mientras se disfruta de sus espacios verdes. El resultado es una experiencia en la que la naturaleza aparece integrada en el propio paisaje urbano, junto al patrimonio y la arquitectura.

Los patios permiten así acercarse a la vegetación de una forma diferente y descubrir cómo las plantas pueden convertirse también en uno de los elementos que definen la identidad de una ciudad.

Real Jardín Botánico de Madrid

En Madrid, uno de los espacios que merece una visita es el Real Jardín Botánico, situado en pleno centro de la capital. Es, además, uno de esos lugares a los que merece la pena volver, especialmente para quienes disfrutan de conocer diferentes especies vegetales y recorrer espacios dedicados a la naturaleza.

Jardín especial
Jardín Botánico de Madrid. (Wikimedia commons)

Su ubicación permite disfrutar de un entorno ajardinado sin salir de la ciudad y combinar este recorrido con otros planes por el centro de Madrid. La visita ofrece una alternativa para quienes buscan acercarse a la vegetación en un espacio específicamente dedicado a ella.

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