
La Costa Brava guarda entre sus municipios más conocidos algunos enclaves que han sabido mantenerse al margen del turismo masivo. Se tratan de pequeños pueblos donde se siguen manteniendo las costumbres y tradiciones a orillas del Mediterráneo, y las playas y las calas entre acantilados conviven con iglesias románicas, dólmenes neolíticos y castillos medievales a pocos kilómetros del mar. Esa combinación, cada vez más difícil de encontrar en la costa catalana, define a algunos de los pueblos más auténticos del Alt Empordà.
Entre Llançà y Portbou, con menos de 500 habitantes y una escala que permite recorrerlo a pie sin prisa, Colera reúne todo eso en un solo término municipal. Un litoral con varias playas y calas de acceso variado, una tradición pesquera visible en su puerto, y un interior que conecta con la sierra de la Albera a través de rutas que llevan hasta vestigios de distintas épocas: desde un dolmen del neolítico hasta una iglesia románica del siglo XII y los restos de un castillo medieval.
PUBLICIDAD
Una iglesia románica y el castillo medieval
De todos los atractivos de Colera, la iglesia de Sant Miquel se alza como uno de sus principales atractivos. Este templo, construido en el siglo XII, se enclava en la zona de la Balmenta, en el interior de la sierra de la Albera, y funcionó como iglesia parroquial del municipio hasta el siglo XVIII, cuando el culto se trasladó al núcleo costero. El edificio, de estilo románico, tiene una sola nave y un ábside semicircular. Tras un largo periodo de abandono, en 1983 se inició una campaña de consolidación y restauración que permitió preservar la estructura.
A su vez, a unos cuatro kilómetros del núcleo urbano se encuentran los restos del castillo de Molinàs, situado dentro del antiguo término histórico de la abadía de Sant Quirze de Colera. Su origen podría situarse entre los siglos XII y XIII, con una función defensiva del litoral. Se conservan los restos muy arrasados de un edificio de planta rectangular del que aún se distinguen dos cuerpos de edificación. Algunos investigadores apuntan a que su construcción pudo aprovechar los restos de una torre anterior.
PUBLICIDAD
A su vez, el monumento más antiguo de la localidad lo representa el dolmen del Puig d’Esquers, situado en la montaña del mismo nombre, en el límite entre Colera y Llançà. Se trata de un sepulcro de corredor con cámara pentagonal estrecha, construido entre el 3200 y el 3000 a. C. La cámara se conserva en buen estado, aunque parte de la cubierta está rota. Desde su ubicación se obtienen algunas de las mejores vistas del Empordà.
Playas para todos los gustos

Pero más allá de su conjunto patrimonial, Colera atesora un gran número de playas que se distribuyen por toda su costa. Así, destaca la playa de les Portes, la más accesible del municipio por su ubicación frente al puerto, en pleno centro urbano. Formada por piedras y arena gruesa, suele registrar bastante afluencia en temporada alta. Dispone de bares, restaurantes y una escuela de submarinismo en las inmediaciones, con posibilidad de alquilar embarcaciones y practicar deportes náuticos. Cuenta además con rampas laterales para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida.
PUBLICIDAD
A poca distancia se encuentra la playa dels Morts, de unos 160 metros de longitud. Su nombre está ligado a una práctica anterior a la construcción del cementerio de Portbou: los vecinos de esa localidad trasladaban a sus difuntos por mar hasta Colera y desembarcaban en este punto antes de llevarlos al camposanto. Hoy, además de ser una zona de baño, cuenta con un itinerario de Vías Bravas para la práctica de natación en aguas abiertas. Por su parte, la playa d’en Goixa prolonga la bahía desde la playa dels Morts. Situada en una zona residencial entre acantilados, combina piedras con arena gruesa y es una de las más visitadas del municipio junto a les Portes.
Pero esto no es todo, pues más allá del centro urbano, entre Llançà y Colera, se extiende la playa de Garbet, una de las más conocidas de la zona, con unos 450 metros de longitud y piedras de distintos tamaños. El acceso en vehículo privado es sencillo, aunque en temporada alta encontrar aparcamiento resulta difícil. Igualmente, en la Punta del Borró aparece la playa del Borró d’Enfora, frecuentada principalmente por senderistas que recorren este tramo del litoral. Su entorno está marcado por rocas y vegetación.
PUBLICIDAD
Muy cerca, a unos cuatro kilómetros del núcleo, se encuentra la playa del Borró de Dins, conocida por los lirios blancos que crecen en su entorno. A diferencia de las playas de piedra del municipio, esta tiene arena fina y poca profundidad, lo que la convierte en una opción adecuada para familias con niños. La lista del litoral se completa con cala Rovellada, en el término de Colera a pocos kilómetros de Portbou. Es una cala de piedras accesible tanto a pie como en coche, con una ocupación habitualmente alta en verano.
Cómo llegar
Desde Girona, el viaje es de alrededor de 1 hora y 5 minutos por las vías AP-7 y N-260. Por su parte, desde Perpiñán (Francia), el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 10 minutos por las carreteras D914 y D914.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El refugio de Christian Gálvez y Patricia Pardo en Galicia: un pueblo pesquero con playas de bandera azul, sabor a albariño y gastronomía propia
La presentadora comparte con su pareja el vínculo con su tierra, y eligen este rincón de las Rías Baixas para caminar por el paseo marítimo

La playa sin vistas al mar: el rincón del Cantábrico que depende de las mareas y su ‘bufar’ alerta a los aldeaños
Entre prados, cuevas y acantilados aparece una playa de lo más peculiar que parece pertenecer a otro paisaje

El pueblo del Pirineo aragonés que se resguarda en el Parque Natural de Posets-Maladeta: un entorno ideal para el senderismo
Reúne una red de rutas de montaña, pueblos históricos y enclaves glaciares que explican por qué se ha consolidado como una de las puertas de entrada a la alta montaña

Si reservas las vacaciones de manera online esto es lo que debes tener en cuenta para evitar estafas
Los fraudes digitales ligados al turismo se disparan cada agosto y las pérdidas por pagos electrónicos fraudulentos

Así es Yebes, el pueblo de Guadalajara designado como sede oficial para el seguimiento del eclipse: cuenta con un Observatorio Astronómico
Un destino perfecto para caminar por la naturaleza, descubrir historia y mirar al cielo




