El barrio céntrico y modernista de Barcelona: dos obras de Gaudí y la casa de Marc Giró

Este barrio destaca como uno de los más cosmopolitas de la ciudad y cuenta con algunos de sus principales monumentos

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Skyline de Barcelona (Adobe Stock).
Skyline de Barcelona (Adobe Stock).

Barcelona es una ciudad donde la arquitectura, la historia y la vida urbana se funden en barrios con identidad propia. Entre todos ellos, el Eixample destaca como el corazón modernista y cosmopolita de la capital catalana. Aquí, las calles en cuadrícula diseñadas por Ildefons Cerdà dibujan un mosaico donde conviven la elegancia del pasado y el dinamismo del presente, haciendo de este distrito uno de los lugares más codiciados para vivir y pasear.

En el Eixample, además, la monumentalidad de las obras de Antoni Gaudí convive con la vida cotidiana de vecinos tan conocidos como Marc Giró, periodista y presentador que ha elegido este barrio para disfrutar de una existencia tranquila y conectada con la esencia barcelonesa. El resultado es un entorno donde la historia, la cultura y la sofisticación se dan la mano, convirtiendo cada paseo en una experiencia única.

Eixample: el epicentro modernista de Barcelona

El distrito del Eixample es mucho más que una ubicación estratégica en el centro de la ciudad. Nacido a finales del siglo XIX como respuesta al crecimiento de Barcelona, el barrio fue concebido como un modelo de urbanismo moderno, con amplias avenidas, manzanas cuadradas y patios interiores que facilitan la movilidad y la vida comunitaria. Su estructura, ideada por Cerdà, es hoy un símbolo de orden y modernidad que ha resistido el paso del tiempo.

El Eixample es famoso por albergar algunos de los principales iconos del modernismo catalán. Aquí se encuentran dos de las joyas arquitectónicas de Gaudí: la Casa Batlló, con su fachada ondulante y colorida inspirada en formas orgánicas, y la Casa Milà (La Pedrera), cuya silueta de piedra y hierro forjado desafía las convenciones clásicas y atrae cada año a miles de visitantes. Estos edificios no solo son patrimonio de Barcelona, sino que también elevan el valor cultural y visual del barrio, reforzando su exclusividad.

Día de Sant Jordi en Barcelona (Casa Batlló).
Día de Sant Jordi en Barcelona (Casa Batlló).

El paseo de Gràcia, arteria principal del Eixample, es una de las calles más caras y elegantes de España. Tiendas de lujo, galerías de arte y restaurantes de autor se alternan con fachadas modernistas, haciendo del barrio un polo de atracción para residentes y turistas.

Un barrio exclusivo y tranquilo, pero lleno de vida

A pesar de su céntrica ubicación y su fama de exclusividad —el precio del metro cuadrado supera los 6.300 euros, según Idealista—, el Eixample ofrece una vida tranquila y apacible a quienes lo habitan. La cuadrícula urbana favorece la sensación de orden y amplitud, y el ambiente, lejos del bullicio, permite disfrutar de la ciudad sin renunciar a la calma.

Para personajes públicos como Marc Giró, el Eixample es el escenario ideal donde combinar anonimato y vida social. El periodista y presentador de programas como “Late Show” y el inminente “Cara al Show” comparte su día a día con su pareja en este barrio, disfrutando de la oferta cultural, la gastronomía y la cercanía de los principales puntos de interés de Barcelona. Su elección no es casual: vivir en el Eixample supone estar rodeado de arte, historia y cultura, pero también de cafés, librerías y espacios donde la vida local se mantiene vibrante y auténtica.

El Eixample es también un barrio bien comunicado, gracias a su proximidad a las principales líneas de transporte público, lo que facilita el acceso a cualquier punto de la ciudad. Su diseño facilita la movilidad a pie o en bicicleta, favoreciendo un estilo de vida saludable y sostenible.