La inversión millonaria de Jude Bellingham: compra un equipo, pero no es de fútbol

El jugador inglés ha realizado un desembolso de casi millón de euros

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El jugador del Real Madrid Jude Bellingham (REUTERS/Ana Beltran)
El jugador del Real Madrid Jude Bellingham (REUTERS/Ana Beltran)

Jude Bellingham, actual figura del Real Madrid y uno de los talentos más destacados del fútbol europeo, ha iniciado una nueva etapa fuera de los campos de juego. A sus 22 años, el internacional inglés ha decidido invertir en el Birmingham Phoenix, una de las franquicias de críquet que compiten en la liga The Hundred. El desembolso realizado por el futbolista ronda el millón de euros, lo que lo convierte en uno de los deportistas más jóvenes del fútbol que decide entrar en la propiedad de un club profesional de una disciplina diferente.

El vínculo de Bellingham con el críquet tiene raíces profundas. Antes de saltar a la fama como joven prodigio en el Birmingham City, ya había jugado en equipos locales de los Midlands, región en la que nació. Las horas dedicadas al críquet en su infancia forman parte de su historia personal, y ahora regresa a ese deporte, pero desde una posición completamente distinta: la de inversor. Su entrada en el accionariado de Birmingham Phoenix no solo representa un retorno a sus orígenes, sino también un paso relevante en su diversificación como deportista y empresario.

La estructura societaria del Birmingham Phoenix ofrece un contexto para entender la magnitud de esta decisión. Esta franquicia es parte de un grupo de equipos de The Hundred que se pusieron a disposición de la inversión privada internacional. Un fondo estadounidense, que también ha estado vinculado a proyectos futbolísticos en Birmingham y tiene entre sus socios a Tom Brady, icono de la NFL, adquirió casi la mitad del club en una operación valorada en decenas de millones de euros. Sobre esa nueva estructura ha sido posible la incorporación de Bellingham. El futbolista inglés se ha hecho con cerca del 1% del club, mediante una inversión de alrededor de 800.000 libras, que con las comisiones y el cambio de moneda se aproxima al millón de euros.

El jugador del Real Madrid Jude Bellingham (REUTERS/Michaela Stache)
El jugador del Real Madrid Jude Bellingham (REUTERS/Michaela Stache)

Más allá del importe exacto de la operación, el paso de Bellingham es significativo desde la perspectiva del negocio deportivo. No se conforma con ser imagen de marcas, sino que decide participar activamente en el desarrollo y la gestión de entidades deportivas. Forma parte de una nueva generación de deportistas que buscan construir una cartera de activos e inversiones antes de la retirada, aprovechando la visibilidad y los ingresos que les brinda su carrera profesional. En su caso, la inversión en críquet se suma a un plan inmobiliario de gran envergadura, con varias mansiones en Inglaterra y en la Comunidad de Madrid, valoradas en varios millones de euros, que funcionan tanto como residencias como activos de inversión.

Birmingham Phoenix, el equipo de críquet de Bellingham

La elección de Birmingham Phoenix tiene también un componente afectivo. Birmingham es la ciudad donde Bellingham comenzó su carrera profesional y donde el Birmingham City decidió retirar su dorsal 22 como homenaje a su trayectoria tras su traspaso al Borussia Dortmund. Aunque la afición sueña con volver a verlo algún día en el césped de su club de origen, por ahora el vínculo se refuerza a través de otro deporte emblemático en el Reino Unido.

Para el club de críquet, la llegada de una figura internacional como Bellingham supone un impacto inmediato en términos de proyección y visibilidad. Para el futbolista, asociar su nombre a un proyecto de The Hundred, una liga diseñada para captar la atención de audiencias jóvenes y renovar el interés por el críquet, constituye una apuesta estratégica. El formato innovador de la competición y su apertura a nuevas inversiones permiten que deportistas de otras disciplinas puedan formar parte del crecimiento de este deporte en el país.

La pelea de Vinicius con Jude Bellingham

Bellingham no se aleja del fútbol, pero comienza a perfilarse como un deportista-empresario que anticipa su futuro más allá de los terrenos de juego, aprovechando el momento álgido de su popularidad y su valor mediático para iniciar su incursión en los despachos y en otras disciplinas deportivas. Esta decisión muestra que su carrera puede prolongarse tanto en los campos de fútbol como en los ámbitos de gestión y propiedad de clubes, combinando su pasión por el balón y ahora también por el bate. El mensaje es claro: el futuro de Bellingham puede dividirse entre el césped y las oficinas, abriendo una nueva etapa en su trayectoria profesional.