La Unión Europea plantea rebajas fiscales a la electricidad para hacer frente al impacto de la guerra en Oriente Medio

La Comisión Europea apuesta por reducir impuestos para que la electricidad tenga una carga fiscal menor que el gas y coordinar reservas energéticas frente a posibles problemas de suministro

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La vicepresidenta de Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, en una comparecencia ante la prensa. (REUTERS/Omar Havana)
La vicepresidenta de Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, en una comparecencia ante la prensa. (REUTERS/Omar Havana)

La Comisión Europea ha presentado este miércoles un nuevo paquete de medidas diseñado para paliar el impacto energético de la guerra en Irán que contempla la reducción de impuestos sobre la electricidad y la coordinación del reabastecimiento de los almacenes de gas de los Estados miembros durante el verano, según informa Reuters.

A diferencia de la respuesta adoptada en 2022, cuando la crisis del gas ruso derivó en topes a los precios y en gravámenes a los beneficios extraordinarios de las energéticas, la estrategia actual descarta intervenciones de ese tipo. La Comisión apuesta por modificar la normativa para que la electricidad tenga una carga fiscal menor que el gas, y permitirá a los Gobiernos nacionales eliminar los impuestos sobre la electricidad para industrias y hogares vulnerables.

Bajo el nombre AccelerateEU, Bruselas propone un conjunto de medidas que, más allá de la rebaja fiscal a la electricidad, incluye la activación bonos energéticos y tarifas sociales por parte de los Estados miembros, a los que se les permitiría incluso imponer prohibiciones temporales a los cortes de suministro en hogares vulnerables, instrumentos ya previstos en el marco europeo.

La guerra ya ha costado 24.000 millones a los europeos

Los líderes de la Unión Europea analizaran durante el Consejo informal que se celebra esta semana en Chipre el plan, que busca dotar a los gobiernos de herramientas legales para adaptar las medidas a sus realidades nacionales frente a la actual crisis energética. Según cifras oficiales, el aumento de los combustibles fósiles y las importaciones energéticas ha supuesto ya un sobrecoste de 24.000 millones de euros para la Unión Europea (UE) en apenas 52 días.

La Comisión Europea presentará en mayo propuestas legislativas concretas para modificar las normas fiscales. Sin embargo, estos cambios necesitarán el respaldo unánime de todos los países de la UE, lo que complica su aprobación.

En la rueda de prensa de presentación de las medidas, la vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha asegurado que desde Bruselas están preparados “para emprender más acciones si la situación empeora“. Ribera remarca también que ”la energía no puede utilizarse como instrumento de dominación ni de guerra“, y sostiene que acelerar la transición energética se ha vuelto “importantísimo” para fortalecer la seguridad económica y energética de la Unión Europea, así como para disminuir la dependencia exterior.

Coordinación de suministros compartidos

Otra de las sugerencias que destaca del paquete en materia de energía es la posibilidad de que los Estados miembro compartan queroseno para afrontar eventuales problemas de abastecimiento. El Ejecutivo comunitario detalla que coordinará con los Gobiernos nacionales, proveedores de combustible y el sector de la aviación el acceso a fuentes alternativas de queroseno, además de proponer medidas para optimizar su distribución y asegurar la disponibilidad en todas las regiones y aeropuertos de la Unión Europea.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal han enviado una carta a la Comisión Europea solicitando la creación de un nuevo impuesto sobre los beneficios de las empresas energéticas tras el conflicto en Oriente Próximo. "Los ministros Markus Marterbauer, Joaquim Miranda Sarmento, Lars Klingbeil, Giancarlo Giorgetti y yo preguntamos la Comisión Europea explorar un instrumento de solidaridad temporal para que las empresas energéticas contribuyan con los beneficios extraordinarios obtenidos durante la guerra y alivien la carga sobre los consumidores y contribuyentes", ha publicado el ministro Cuerpo a través de su red social 'X' este sábado. (Fuente: Comisión Europea/La Moncloa/DPA/Europa Press)

Para evitar una repetición de la carrera de compras de gas vista en el verano de 2022 y no llegar a nuevas escaladas en los precios, la Comisión Europea también propone coordinar con los Estados miembro el llenado de los almacenamientos subterráneos antes del invierno. Bruselas también impulsa el uso de la flexibilidad ya existente en la normativa sobre almacenamiento y no descarta ajustar los objetivos de llenado según la evolución del mercado, con el fin de prevenir tensiones innecesarias. Entre las novedades, destaca la creación de un observatorio europeo de combustibles, encargado de vigilar producción, importaciones, exportaciones y niveles de reservas, especialmente de queroseno y diésel.

Al mismo tiempo, la Comisión alerta sobre la alta dependencia exterior en sectores como el combustible de aviación y destaca la necesidad de anticipar cuellos de botella y mejorar la distribución entre países para asegurar el suministro. Además, prevé revisar la normativa sobre reservas de petróleo y reforzar el seguimiento de la capacidad de refino en la Unión Europea, ante la reducción y concentración de esta industria en los últimos años.