Rusia revisará teléfonos y ordenadores antes de cruzar la frontera y negarse podrá suponer hasta un arresto

La consecuencia de no aceptar también puede ser una multa que oscila entre 5.000 y 7.000 rublos

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Frontera de Rusia (Europa Press)
Frontera de Rusia (Europa Press)

Los viajeros que entren o salgan de Rusia deberán prepararse para un procedimiento adicional en los controles fronterizos. Desde el 6 de abril de 2026, los guardias fronterizos han recibido la potestad legal de inspeccionar teléfonos, tabletas y ordenadores portátiles de quienes crucen la frontera, sean turistas, residentes o ciudadanos en tránsito. Según fuentes de la Dirección del FSB citadas por SkyNews.RU, esta normativa surge tras la entrada en vigor de enmiendas a la Ley “Sobre la Frontera Estatal”.

Hasta la entrada en vigor de estas enmiendas, no existía una regulación expresa que permitiera inspeccionar de manera sistemática los dispositivos electrónicos de los viajeros. Ahora, los funcionarios disponen de herramientas legales claras para realizar una inspección visual del contenido almacenado en móviles, tabletas y ordenadores portátiles. Cualquier negativa será considerada una infracción administrativa, lo que endurece el control en las fronteras para todos los viajeros.

Las autoridades rusas justifican esta medida como parte de la lucha contra el terrorismo, el extremismo, el contrabando y la migración ilegal. El objetivo declarado es reforzar la seguridad nacional y prevenir actividades ilícitas que puedan poner en riesgo la integridad del país. Al respecto, el FSB subraya que la revisión se aplicará “cuando existan motivos para sospechar una infracción”, aunque no se han detallado los criterios concretos que seguirán los agentes para establecer estas sospechas.

Un terremoto de magnitud 8,8 en la escala Richter ha sido registrado este miércoles en la península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, y ha provocado alertas de tsunami en gran parte del Pacífico, especialmente en territorio japonés, donde dos millones de personas han sido ya evacuadas. (Fuente: Europa Press)

Multas o arresto como amenaza

La nueva regulación otorga a los agentes la capacidad de revisar no solo equipaje o vehículos, sino también dispositivos electrónicos personales. Si un agente sospecha que alguien está infringiendo normas fronterizas o transportando material prohibido, puede exigir la revisión del contenido de los aparatos. Negarse a mostrar el dispositivo conlleva sanciones. Estas pueden ser una multa que oscila entre 5.000 y 7.000 rublos, o incluso arresto administrativo de hasta 15 días, según el artículo 18.7 del Código de Infracciones Administrativas de la Federación Rusa. Este cambio endurece los controles y aumenta la presión sobre los viajeros.

Ante este escenario, los viajeros que planeen entrar o salir de Rusia deben tener en cuenta los nuevos requisitos. Las recomendaciones oficiales incluyen preparar con antelación la documentación necesaria para cruzar la frontera, informarse sobre la normativa vigente en las zonas limítrofes y cooperar de manera proactiva con las autoridades en caso de requerimiento de inspección.

La medida afecta también a los ciudadanos rusos, por lo que supone un cambio significativo en los controles fronterizos del país. El endurecimiento de las inspecciones podría impactar en la experiencia de viaje y en la privacidad de los usuarios, ya que la revisión de dispositivos electrónicos personales introduce un nivel de vigilancia superior respecto a cómo ha sido hasta la fecha.

Las autoridades insisten en que el objetivo es únicamente garantizar la seguridad y combatir actividades ilegales, aunque la medida ya ha generado preguntas sobre el alcance real de las inspecciones y la protección de los datos personales de los viajeros. Si bien para los europeos supondrá un nuevo obstáculo, la inclusión de los rusos es más sorprendente, aunque puede responder a la intención de perseguir posibles casos de espionaje.