La ‘ciudad más secreta’ de Italia: un destino perfecto para desconectar sin multitudes y disfrutar de la gastronomía

Turín destaca por su abundancia de parques y jardines y por su oferta cultural

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Turín, en Italia
Turín, en Italia. (Turismo Italia)

Italia, igual que España, tiene un grave problema con el turismo masivo: cualquier destino está saturado, es imposible caminar sin codearse con miles de visitantes más y los precios están por las nubes. En este contexto, crece la búsqueda de lugares ‘menos conocidos’ —relativamente— que sean atractivos y que no sufran —de momento— los efectos negativos de la popularidad.

Uno de estos posibles destinos ‘secretos’ —de nuevo, relativamente, porque se trata de una de las principales ciudades del país— es Turín. Situada en el norte, a los pies de los Alpes y junto al río Po, representa una alternativa para viajeros que desean vivir una experiencia auténtica y tranquila con alta calidad gastronómica. Frente a urbes como Roma, Milán, Nápoles o Venecia, ofrece ambientes relajados y una vitalidad local presente en su día a día, difícil de encontrar en los circuitos turísticos habituales. Por todo ello, la revista Forbes acaba de denominarla “la ciudad más secreta de Italia”, con el irónico efecto de recomendarla para que, tal vez, deje de serlo.

Turín destaca por su capacidad para liberar al visitante del bullicio: la densidad de turistas permanece baja incluso en temporada alta, la autenticidad de comercios y restaurantes se mantiene gracias al predominio de la clientela local y la excelencia gastronómica es una constante.

La capital del Piamonte conjuga arquitectura monumental, grandes museos y rincones singulares sin perder su carácter genuino. El río Po y la cercanía a los Alpes conforman un paisaje único en donde además hay otra gran ventaja: los precios son asequibles, en comparación con otros destinos en Italia.

Salvatore Romano, dueño del restaurante 'Origine', nos lleva en un recorrido por sus lugares italianos preferidos en Madrid. Descubre sus recomendaciones para el día a día, una ocasión especial y las joyas tradicionales que no te puedes perder.

Qué ver en Turín

La ciudad destaca por su abundancia de parques y jardines, como el Parque del Valentino y las zonas fluviales del Po, por una infraestructura accesible, barrios bien definidos y una de las mayores colecciones de arte y patrimonio de Italia. El Museo Egipcio, localizado en el centro, reúne más de 30.000 piezas, la segunda colección egipcia más relevante fuera de Egipto. El recorrido abarca 4.000 años de historia y representa un reclamo cultural para visitantes de todas las edades.

La Mole Antonelliana, emblema arquitectónico de la ciudad, acoge el Museo Nacional del Cine y permite acceder a una terraza panorámica desde la que se disfrutan las mejores vistas de la ciudad y el entorno alpino. El circuito monumental se completa con el Palacio Real, la Piazza Castello y el Palacio Madama, todos ellos reconocidos como Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1997 y núcleo de la vida histórica turinesa.

Turín. (Ute Müller/dpa)
Turín. (Ute Müller/dpa)

Las Residencias Reales, las plazas —como la Piazza San Carlo, considerada “el salón de Turín”— y la Basílica de Superga conforman una red ligada a la Casa de Saboya, la unificación de Italia y el desarrollo cultural contemporáneo. Esta riqueza patrimonial se complementa con rutas de arquitectura barroca y Art Nouveau, con edificios únicos como la Casa Scaccabarozzi.

El otro pilar de la experiencia local es la gastronomía. Entre los platos típicos destacan el frito mixto piamontés, los tajarin, el agnolotti del plin, los capunet, el bollito piamontés y la battuta di fassona. Turín es también la cuna del chocolate gianduja y epicentro de la cultura cafetera italiana, gracias a la empresa Lavazza y a la invención de la primera máquina de espresso, expuesta hoy en su museo.