Asturias es tierra de montañas, ríos indomables y una cultura que se siente en cada uno de sus pueblos. Entre todos los rincones de esta comunidad, Cangas de Onís brilla con luz propia, no solo por ser la puerta de entrada a los imponentes Picos de Europa, sino también por su papel fundamental en la historia del Reino de Asturias y su vibrante vida rural. A su alrededor, la naturaleza se muestra en estado puro: verdes valles, lagos de leyenda y rutas de senderismo que invitan a perderse entre cumbres y bosques.
En medio de este escenario único, la Red de Paradores de España ofrece una experiencia exclusiva que aúna historia, confort y una gastronomía de primer nivel. Y es precisamente en Cangas de Onís donde se encuentra uno de los alojamientos más singulares de todo el norte peninsular: el Parador de Cangas de Onís, conocido como la puerta de los Picos de Europa. Un lugar donde el pasado milenario y el lujo contemporáneo se dan la mano para regalar al viajero una estancia inolvidable.
PUBLICIDAD
Un monasterio milenario convertido en Parador

El Parador de Cangas de Onís ocupa el antiguo monasterio benedictino de San Pedro de Villanueva, una joya arquitectónica fundada en el siglo VIII y considerada uno de los conjuntos monásticos más antiguos de Asturias. Su historia está estrechamente ligada a los primeros reyes astures, ya que fue erigido por Alfonso I, tercer rey de Asturias, en memoria de su antecesor Favila, hijo de Don Pelayo. El monasterio llegó a albergar uno de los primeros panteones reales de la corona asturiana, lo que le otorga una importancia histórica excepcional.
Declarado Monumento Nacional en 1907, el edificio conserva la imponente arquitectura original y los vestigios de más de 1.200 años de historia. Alojarse en el Parador es sumergirse en un ambiente donde la piedra, la madera y la decoración tradicional transmiten la esencia del pasado, mientras que los servicios modernos y los cuidados jardines a orillas del Sella completan una experiencia de auténtico ensueño.
PUBLICIDAD
A su vez, uno de los grandes atractivos del Parador de Cangas de Onís es su gastronomía, fiel reflejo de la riqueza culinaria asturiana y de la tradición monástica. El restaurante del Parador destaca por la calidad de sus productos y por sus guiños a la cocina de los antiguos monasterios. Entre sus especialidades se encuentran la fabada y verdinas, los tortinos de maíz, la ternera asturiana con I.G.P., una amplia variedad de quesos regionales y postres como el arroz con leche caramelizado.
El Cheese Bar es otro punto fuerte, donde los huéspedes pueden degustar algunos de los mejores quesos de Asturias en un ambiente acogedor. Todo ello maridado con sidras locales que ponen el broche perfecto a la experiencia gastronómica.
PUBLICIDAD
Cangas de Onís: historia, cultura y naturaleza

El propio pueblo de Cangas de Onís es un destino repleto de historia y tradiciones. Fue la primera capital del Reino de Asturias y hoy ofrece a sus visitantes un rico patrimonio. El Puente Romano, aunque de origen medieval, es uno de los monumentos más emblemáticos y fotografiados, coronado por la Cruz de la Victoria, símbolo de la región.
La arquitectura tradicional se respira en cada esquina, con casas de piedra y hórreos que narran la vida rural asturiana. Pero la riqueza natural es, sin duda, el gran tesoro de la zona: los Lagos de Covadonga (Enol y Ercina) ofrecen paisajes de montaña de postal, y la Basílica de Santa María la Real de Covadonga, de estilo neorrománico, es uno de los principales centros de peregrinación del norte de España.
PUBLICIDAD
Los Picos de Europa, considerados uno de los destinos rurales más importantes del país, son el escenario perfecto para actividades al aire libre, como rutas de senderismo, escalada o el famoso descenso del Sella, una de las pruebas deportivas más conocidas de Asturias.
Cómo llegar
Desde Gijón, el viaje es de alrededor de 1 hora por la carretera N-634. Por su parte, desde Santander el trayecto tiene una duración aproximada de 1 hora y 25 minutos por la vía A-8.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Estos son los patios más bonitos de Córdoba: rincones que transforman la ciudad y no te puedes perder en primavera
Durante la primavera, Córdoba despliega sus patios emblemáticos donde el azahar y los geranios convierten cada rincón en una experiencia única durante todo el año

El bonito pueblo cerca de Barcelona que enamoró a Gaudí: un jardín único, una iglesia barroca y rutas de senderismo
Entre montañas, tres ríos y barrios históricos, este rincón del Alto Bergadá sorprende con los Jardines Artigas, la única obra de Gaudí en un entorno natural de aguas, puentes y naturaleza exuberante

El pequeño pueblo de Asturias donde vivió Arón Piper: una villa marinera con vistas al Cantábrico, un increíble jardín botánico y puentes con leyendas
Entre barrios marineros, miradores y rutas llenas de historia, la localidad invita a recorrer sus puentes, descubrir su pasado y disfrutar de naturaleza, ciencia y cultura junto al mar

El tesoro del País Vasco francés: un pueblo de la Belle Époque con seis kilómetros de playas, un puente de Eiffel y una rica gastronomía
La ciudad vasco-francesa combina paisajes abruptos, gastronomía de primera y una arquitectura única, en un viaje que recorre siglos de transformación junto al Atlántico

El secreto mejor guardado de Murcia: un jacuzzi natural perfecto para una escapada en primavera que se puede visitar gratis
Entre cascadas, pozas y bosques de ribera, estos baños ofrecen un plan perfecto para explorar la Región de Murcia más salvaje, con consejos clave para llegar y disfrutar del entorno



