El pueblo medieval del norte de España con un faro del siglo XIX: playas únicas y una gastronomía con identidad propia

El pueblo frente al Cantábrico se llena de turistas por su gran variedad de planes durante todo el año

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Castro Urdiales, un gran destino
Castro Urdiales, un gran destino al norte de España (Adobe Stock)

Entre los pueblos más recomendados para una escapada en el norte de España, Castro Urdiales destaca como un destino que lo tiene todo: historia, paisajes y una gastronomía que conquista a cualquier visitante. Situado en la costa de Cantabria, este municipio se asoma al mar Cantábrico con una mezcla de encanto medieval y vida marinera que se percibe desde el primer paseo por sus calles.

Con algo más de 30.000 habitantes, Castro Urdiales es el tercer municipio más poblado de la provincia, pero mantiene el ambiente acogedor y relajado de un pueblo costero. Su ubicación privilegiada junto al mar ofrece panorámicas inolvidables, tanto desde el centro histórico como desde sus playas y paseos naturales. La silueta de sus monumentos más emblemáticos se recorta sobre el horizonte, invitando a descubrir cada rincón.

Quienes visitan Castro Urdiales encuentran una combinación difícil de igualar: un centro antiguo repleto de historia, monumentos únicos, playas que permiten desconectar en cualquier estación y una oferta gastronómica que fusiona la tradición marinera con productos frescos del Cantábrico. El resultado es una experiencia completa, ideal para quienes buscan una escapada con opciones para todos los gustos.

Qué ver en Castro Urdiales

Uno de los grandes atractivos de Castro Urdiales es su patrimonio monumental, que remite a la época medieval y se conserva en pleno centro urbano. Los restos de la muralla del siglo XI recuerdan el pasado defensivo de la llamada “Puebla Vieja”, núcleo original del pueblo. Este legado histórico se completa con la presencia de dos edificaciones imponentes, ambas situadas sobre un islote rocoso que domina el puerto.

Iglesia de Santa María de
Iglesia de Santa María de la Asunción, en Castro Urdiales (Turismo del pueblo).

La Iglesia de Santa María de la Asunción es uno de los mejores ejemplos del gótico clásico en Cantabria. Construida en el siglo XIII, destaca por su silueta y sus detalles arquitectónicos. Justo al lado, el Castillo de Santa Ana añade un toque singular al conjunto, ya que desde el año 1853 alberga un faro que sigue guiando a los navegantes. Ambos monumentos están comunicados con el centro por un puente medieval que permite acceder al islote directamente desde el puerto.

En el recorrido por el casco antiguo destacan otros puntos de interés como la Ermita de Santa Ana, la Plaza del Ayuntamiento y la Avenida de la Constitución, que concentran el ambiente más animado del pueblo. Uno de los símbolos más queridos por los vecinos es la estatua de un antiguo pescador, colocada para rendir homenaje a la fuerte tradición ballenera y marinera de la localidad. Pasear por estas calles permite comprender el vínculo entre el pueblo y el mar, presente a cada paso.

Playas, naturaleza y gastronomía para todos

El entorno natural de Castro Urdiales ofrece alternativas para quienes buscan aire libre y paisajes costeros. La Playa de Ostende, la de Oriñón y la de El Pedregal son algunas de las más conocidas, ideales para pasear, hacer un pícnic o simplemente disfrutar de las vistas al Cantábrico. Incluso en invierno, el litoral mantiene un atractivo especial gracias a los tonos cambiantes del mar y la tranquilidad que se respira.

Castro Urdiales. (European Best Destinations)
Castro Urdiales. (European Best Destinations)

El Parque Cotolino suma zonas verdes al conjunto, perfecto para caminar y desconectar del bullicio. En días soleados, estos espacios invitan a relajarse y vivir la naturaleza sin salir del municipio. Todo ello se completa con una gastronomía típica del norte de España, donde los productos del mar son protagonistas. Platos como los mejillones, las zamburiñas, el calamar o la lubina a la plancha forman parte de la oferta de bares y restaurantes locales, siempre acompañados de buen ambiente y hospitalidad. Visitar este pueblo supone descubrir un pedazo del norte de España donde la tradición y la belleza natural van de la mano, ofreciendo alternativas para todos los viajeros.