
El Monasterio de Irache es uno de los conjuntos monumentales más importantes de Navarra, y su historia es tan complicada y tan antigua como la propia comunidad foral. Ha albergado una universidad, ha sido hospital de sangre durante las Guerras Carlistas, centro de formación escolapio, campo de concentración franquista y futuro Parador Nacional. Pero de todas estas ‘vidas’, destaca especialmente la de hospital de peregrinos jacobeos, una función que le labró fama internacional en el siglo XI. Allí, los monjes recibían a los peregrinos que hacían el Camino de Santiago con un vaso de vino, como cuenta la página web del lugar. “Muchos llegaban muy enfermos y el vino se utilizaba como un reconstituyente”, añade. En conmemoración, la empresa Bodegas Irache instaló a finales de la década de los 90 una fuente en el exterior del monasterio, destinada a ‘reconstituir’ a los caminantes que se dirigen hacia Galicia.
Por sus caños fluyen 100 litros de vino tinto joven. Y, más importante aún: gratuitos. La fuente del vino de Bodegas Irache, ubicada en la localidad de Ayegui, destaca también por su funcionamiento ininterrumpido: las 24 horas del día, los 365 días del año. Cada jornada, el personal de la bodega repone el depósito con vino tinto joven de la Denominación de Origen Navarra, permitiendo a los peregrinos servirse directamente de uno de los dos grifos —el otro ofrece agua fresca—. Incrustada en el muro exterior de la bodega, se ha convertido en un punto de encuentro y descanso, donde los caminantes pueden recargar sus cantimploras o brindar con otros peregrinos.
La fuente del vino se encuentra en el tramo del Camino Francés que une Estella con Los Arcos, perfectamente señalizada y de fácil acceso para los peregrinos. Cada día, la bodega rellena el depósito con 100 litros de vino tinto joven, y los caminantes pueden servirse directamente, aunque un letrero recomienda hacerlo “con moderación”. Cuando el vino se agota, no se repone hasta el día siguiente, pero el grifo de agua permanece siempre disponible. Una cámara web instalada sobre la fuente permite seguir en directo la llegada de peregrinos y comprobar si el vino sigue fluyendo.
Historia y patrimonio del Monasterio de Irache
El monasterio fue el primer hospital de peregrinos de Navarra, mucho antes de la construcción del de Roncesvalles. Su época de esplendor coincidió con el abadiato de San Veremundo (1056-1098), conocido por su generosidad con los pobres (una de sus leyendas cuenta que hizo brotar vino de una fuente para abastecer a los peregrinos). El complejo arquitectónico combina elementos medievales, renacentistas y barrocos, destacando la iglesia románica del siglo XII, el claustro plateresco y la torre herreriana. La Puerta Especiosa, obra de Juan de Aguirre, y la sacristía monacal del siglo XVI son otros de los puntos de interés artístico.
Durante siglos, el monasterio albergó la imagen de Nuestra Señora de Irache, una talla románica de madera recubierta de plata, que actualmente se conserva en la iglesia de Dicastillo. El acceso al monasterio es gratuito, y su proximidad a la fuente y a las bodegas convierte la visita en una experiencia integral para los amantes de la historia, el arte y la enología.
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