
Mucho más que un destino turístico. Este municipio cordobés es una experiencia que sumerge a los visitantes en una atmósfera de tradición, historia y naturaleza. Este territorio enclavado entre olivos centenarios dibuja un paisaje difícil de olvidar. Un lugar donde el legado cultural sigue vivo en cada rincón de sus encaladas y empedradas calles y donde la tradición se respira en cada Semana Santa. Un viaje que nos dirige al corazón de la tradición y la belleza andaluza, que permite disfrutar al turista de la esencia más pura. Situada entre la campiña y la subbética, Baena es un conjunto compacto de calles sinuosas y estrechas donde laten en armonía las viviendas tradicionales y las casas señoriales.
Esta villa cuenta con mil rincones en los que se vive una realidad diferente. “Hay que vivir Baena, sentirla. Un lugar totalmente diferente que hay que descubrir poco a poco, paso a paso”, asegura María Jesús Serrano, la alcaldesa. Momentos, emociones, vivencias, caracterizan a Baena. Una localidad en la que se siente cada rincón mientras un olor a aceite y a gastronomía acompaña en la travesía. Una población en la que cada civilización ha ido dejando su huella y contando su historia.
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Una ciudad de origen árabe

El actual núcleo urbano de Baena y concretamente el barrio histórico de la Almedina, fue el germen de la ciudad musulmana que acabaría convirtiéndose en la capital de la Bayyana, una de las provincias que integraron el Califato de Córdoba. Es el punto más alto de la localidad, donde se erige el Gran Castillo de Baena, que pertenece a la ruta de Castillos y Palacios y a la Red de Patrimonio Histórico de España.
Tal y como detalla la alcaldesa, esta atalaya es de “dimensiones importantes” y cuenta con múltiples peculiaridades y singularidades. Por ejemplo, en el siglo X se decidió que la prioridad era la de situar aquí la red abastecimiento de agua en el pueblo. Por ello, rompieron la plaza de armas y situaron en ella los depósitos. Durante los años, el castillo ha sido objeto de varias intervenciones de restauración. “Tiene las mejores vistas de todo el pueblo”, afirma Serrano. Este mirador es el lugar ideal para disfrutar de las puestas de sol.
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El Convento de las Madres Dominicas
Cerca de las inmediaciones de la fortaleza se encuentra el Convento de las Madres Dominicas, cuya historia es también bastante peculiar. Dos de las hijas de los Condes de Cabra (señores de Baena) decidieron que querían ser monjas de clausura, una idea que no agradó mucho a sus padres en un principio. Pero como no querían que renunciaran a sus sueños ni tampoco que se fueran muy lejos, decidieron construirles su propio convento, para que estuvieran cerca de ellos.
La impresionante Cueva del Yeso
Es uno de los monumentos naturales más relevantes de Andalucía. Es un lugar que sorprende porque, como explica la alcaldesa, “tiene de todo”. Su origen es kárstico y es la única de esa naturaleza que se encuentra abierta. Además, da cobijo a una colonia de murciélagos “que hay que proteger”. Esa es la razón por la que tiene unos periodos en los que está cerrada al público, como medida de protección de la biodiversidad.
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A pocos kilómetros de Baena, en Albendín, se encuentra el embalse de Vado Mojón. Un sitio ideal para pasear al atardecer sumergiéndose en “un mar de olivos”. En esta zona, destaca la almazara ecológica de Suerte Alta, donde se produce un aceite de oliva virgen extra de calidad excepcional. Esta almazara no solo emplea técnicas sostenibles, sino que también brinda a los visitantes la oportunidad de probar su famoso aceite y conocer el proceso de producción artesanal.
Una Semana Santa de reconocimiento nacional

Baena tiene un patrimonio religioso importante. Según sostiene Serrano, esta villa “vive por y para la Semana Santa”. Una fiesta de Interés Turístico Nacional que, defiende, debe ser internacional “por sus peculiaridades, singularidades y la implicación de todo el pueblo”.
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Con siete cofradías, la celebración se caracteriza por su ambiente devocional y por una tradición única: el sonido de los tambores, considerado Patrimonio Inmaterial por parte de la UNESCO.. Baena es el único pueblo de Andalucía incluido en la Ruta de los Municipios del Tambor y el Bombo de España, una distinción que comparte con localidades de Aragón, Levante y Albacete.
La pasión y el compromiso de la comunidad local hacen que esta fiesta sea una experiencia imprescindible para los viajeros interesados en las tradiciones culturales de esta comunidad autónoma.
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A pesar de que Baena sea popular por el aceite o la Semana Santa, también tiene esa singularidad de ser un pueblo blanco, que lo conforma el entramado de calles que se deslizan por la ladera de la Almedina.
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