
Una de las mejores opciones para huir del calor sofocante del verano y pasar un rato agradable con familia y amigos son las piscinas naturales. Estos enclaves, la mayoría situados en parajes de ensueño, se reparten por toda la geografía española, convirtiéndose en los destinos favoritos del verano. Existen muchísimos tipos de pozas, desde las situadas en terrenos remotos, solo accesibles a través de senderos, hasta las más familiares que cuentan con todo tipo de servicios.
En este sentido, una de las más especiales del país se sitúa en Zaragoza, concretamente en el municipio de Luesia. Estamos hablando de la piscina natural de Pozo Pígalo, un espacio natural que es de los más famosos y visitados de toda la provincia. Ubicado en la comarca de las Cinco Villas, este paraje destaca por su espectacularidad y belleza natural, convirtiéndose en un destino ideal para los amantes del senderismo, del turismo rural y de la naturaleza en estado puro.
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Una ruta por el río
Situado en el corazón de la sierra de Santo Domingo, Pozo Pígalo es una piscina natural que se forma a partir del río Arba de Luesia. La caída de agua desde una altura considerable crea un entorno único caracterizado por su agua cristalina, que invita al baño en los meses más cálidos. La temperatura del agua en pleno verano es refrescante, lo que hace de este lugar un paraíso escondido para quienes buscan un día de relajación y contacto con la naturaleza.

Pero esto no es todo, pues el río Arba de Luesia a su paso forma otras piscinas naturales que dan lugar a un entorno natural envidiable. Para disfrutar de todas ellas, existe una ruta de poco más de cinco kilómetros de longitud que parte desde Pozo Pígalo, la más sorprendente de todas y la más concurrida, y que conduce al viajero río arriba. De este modo se llega hasta la poza de Santa maría, una gran piscina de 25 metros de ancho por 15 de largo que es perfecta para el baño.
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Estos dos parajes son los más destacados que se pueden encontrar en el sendero, pues este continúa siguiendo el río descubriendo otras pequeñas pozas. Una vez vistas todos estos espacios, el camino de regreso se puede hacer por el mismo camino, siguiendo el cauce del río, o bien tomar el camino o pista forestal que conduce de forma más rápida al punto de partida.
Igualmente, su acceso es bastante sencillo, pues cuenta con una zona de aparcamiento donde se puede estacionar el vehículo. Sin embargo, dada la gran afluencia de gente durante el periodo estival, el ayuntamiento de Luesia ha restringido el acceso durante estos meses. Así, es necesario hacer una reserva en la web para poder acceder al Pozo Pigalo y el resto de pozas. Solo se permite el paso a un máximo 50 coches y otros vehículos como motos o quads.
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Cómo llegar
Desde Zaragoza, el trayecto es de alrededor de 1 hora y 40 minutos por la carretera A-1204 (hay peajes). Por su parte, desde Pamplona el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 20 minutos por la vía A-21.
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