
Está en la provincia de Álava y tiene una extensión de 116 metros por 80 en la zona más ancha. Labraza es la localidad más pequeña de Euskadi y según los últimos registros del INE, tan sólo 94 personas habitan en ella.
Alzado sobre una colina en la comarca de Rioja Alvesa, este pequeño pueblo cuenta con una imponente muralla, pero no con un Ayuntamiento. En la actualidad forma parte del Consistorio de la cercana localidad de Oion. Así, se necesita de menos de una hora para recorrerlo por completo. Según el gobierno Vasco, el municipio registra 0,57 hectáreas y cuenta con tan sólo tres ellas. Todas ellas desembocan en la iglesia de San Miguel, que cuenta con una esbelta torre.
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Historia de Labraza
Labraza emerge como una de las plazas fortificadas más significativas de la Edad Media, prueba de ello es su robusta estructura defensiva y su ubicación estratégica. Desde 1294, se registra la presencia de gobernadores o alcaides en la fortaleza, siendo Rodrigo Fernández de Medrano el ocupante inicial durante el reinado de Felipe I, seguido por Juan de Buli en 1333 bajo el reinado de Felipe III.
La creación de Labraza como núcleo fortificado se fundamenta en la necesidad defensiva, motivo que la lleva a establecerse en lo alto de un montículo y a rodearse de sólidas murallas, muchas de las cuales aún se conservan en buen estado. El conjunto se organiza alrededor de un castillo-fortaleza ubicado en el corazón de la colina.
Para algunos, este lugar es visto como una posible fuente de inspiración para Pío Baroja en su célebre novela El mayorazgo de Labraz. Ahora, más allá de estas conjeturas literarias, esta joya medieval merece una visita por derecho propio. Sus imponentes pilares, los serenos arroyos de Labraza y Valdevarón, y las vistas panorámicas que ofrece sobre la cuenca del Ebro son sólo el comienzo. El conjunto de Labraza impresiona con sus cuatro torreones, su alcázar, las saeteras estratégicamente ubicadas, los pasadizos y los túneles secretos que se entretejen en su historia. Se destacan, además, reliquias de los siglos XIV y XV como la Fuente del Moro y la iglesia de San Miguel.

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La ubicación estratégica de Labraza, junto con su imponente estructura defensiva, la posicionan como una de las localidades con un marcado carácter militar en la región. Las antiguas murallas, erigidas como medida protectora en tiempos pasados, han evolucionado con el transcurso de los años, convirtiéndose en el distintivo emblemático de este enclave único en el País Vasco. Aunque de tamaño reducido, su belleza trasciende más allá de sus muros, enmarcada por los serenos arroyos de Labraza y Valdevarón.
Cómo llegar a Labraza
Labraza se sitúa en el extremo suroriental de Euskadi, en las últimas estribaciones de la Sierra de Cantabria. Para acceder desde Vitoria, la ruta más conveniente es a través de la Montaña Alavesa, por el puerto de Bernedo: se sigue la A-2124 y en Ventas de Armentia se toma el desvío hacia Bernedo. Desde allí, después de atravesar Lapoblación en Navarra, se retoma el territorio alavés hasta llegar a Labraza. Desde Logroño, se puede optar por la A-4203 o la N-111 hasta Oion, luego tomar la A-3226 hacia Moreda, conectando finalmente con la A-3230.
Para llegar al pueblo fortificado desde Moreda, se gira a la derecha en el primer cruce hacia la A-4211. La distancia desde la capital del municipio hasta Vitoria es de 65 km, mientras que la distancia a la cabeza del partido judicial es de 22 km. La estación de ferrocarril más cercana se encuentra en Logroño, a 11 km. Labraza también está conectada con Moreda de Álava a través de una carretera local que enlaza con la N-III Logroño-Estella, así como con la localidad de Barriobusto mediante otra carretera local.
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