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Borja Iglesias explota tras las críticas recibidas por no pronunciarse sobre la situación en Ceuta

El jugador español ha compartido algunos de los mensajes que le han llegado a través de redes sociales

El jugador de la selección española Borja Iglesias (Reuters/Vincent Carchietta)
El jugador de la selección española Borja Iglesias (Reuters/Vincent Carchietta)
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Borja Iglesias, delantero gallego con una trayectoria consolidada en el fútbol español y que recientemente ha visto cómo su popularidad crecía tras la conquista del Mundial 2026, vuelve a estar en el foco público, esta vez a raíz de la crisis en Ceuta. Aunque Iglesias ha sido conocido por manifestarse en ocasiones sobre temas sociales y políticos, en esta situación se ha encontrado en el centro de la polémica sin haber hecho comentarios al respecto. El deportista ha recibido duras críticas y ataques a través de las redes sociales debido a sus comentarios por la situación que está viviendo Ceuta.

La situación se desencadenó cuando Borja Iglesias compartió en sus historias de Instagram el mensaje privado que recibió de un usuario. En ese mensaje, la persona le recriminaba de manera violenta su silencio frente a la crisis de Ceuta. El texto, cargado de insultos y descalificaciones personales, acusaba a Iglesias de no pronunciarse tras haber celebrado con la camiseta de España una semana antes. El usuario utilizó expresiones ofensivas y deseó la muerte del futbolista, lo que pone de relieve el tono extremo que puede alcanzar el debate en redes sociales. El mensaje también hacía referencia a la publicación de Iglesias jugando a Mario Kart en vez de “defender al país” en una situación delicada, cuestionando su compromiso y criticando su actitud por no involucrarse en un asunto de actualidad nacional.

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Tras recibir este mensaje, Borja Iglesias decidió hacerlo público y acompañarlo de una breve reflexión: “Y así todo el día, todos los días”. De esta manera, el delantero mostró su malestar ante la dinámica de ataques que recibe de manera constante por parte de algunos sectores en internet. Su reacción no fue una respuesta directa a la crisis de Ceuta, sino una denuncia del acoso y la presión a la que se ven sometidos quienes ocupan espacios de notoriedad pública, especialmente en el entorno digital.

El jugador del Celta, Borja Iglesias (REUTERS/Miguel Vidal)
El jugador del Celta, Borja Iglesias (REUTERS/Miguel Vidal)

La relación de Borja Iglesias con los temas de actualidad y las causas sociales ha sido notoria en los últimos años. No es la primera vez que el jugador recibe insultos y ataques en redes sociales por cuestiones ajenas al fútbol. En varias ocasiones ha sido objeto de comentarios homófobos por su decisión de pintarse las uñas, gesto que ha sido interpretado por algunos como una muestra de apoyo a la diversidad y por otros como un acto reprobable. Iglesias nunca ha ocultado su postura, y se ha mostrado firme frente a las críticas, convirtiéndose en una referencia para muchos aficionados y un blanco recurrente para quienes no comparten sus puntos de vista.

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Del caso Rubiales a la Vuelta a España

Además, Borja Iglesias fue uno de los pocos futbolistas que respaldó públicamente a las jugadoras de la Selección femenina de fútbol en el contexto del caso Rubiales. Mostró su apoyo a las futbolistas y decidió dejar de acudir a las convocatorias de la Selección española hasta que se produjeran cambios en la dirección de la Real Federación Española de Fútbol. Su gesto fue ampliamente difundido y debatido, y le valió tanto reconocimientos como nuevas críticas.

El futbolista Borja Iglesias cambia el césped por los platos de DJ para animar la fiesta de celebración del Mundial 2026.

Otra de las ocasiones en las que Iglesias se ha posicionado sobre asuntos de actualidad fue durante la pasada Vuelta a España. Ante la protesta de manifestantes propalestinos que trataron de interrumpir la carrera para denunciar la participación de un equipo israelí, Borja Iglesias expresó en sus redes sociales su sorpresa por la atención mediática que recibía la interrupción de un evento deportivo frente a la gravedad de un conflicto humanitario. Posteriormente, aclaró que su comentario no iba dirigido al ciclismo en sí, sino a la reacción social ante la protesta, reiterando su inquietud por la desproporción en la importancia que se otorga a ciertos hechos.

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