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Las canciones por las que siempre recordaremos a Delfín Amaya, maestro de la rumba catalana con Los Amaya: de ‘Caramelos’ y ‘Vete ya’ a ‘Perdóname mujer’

Con la muerte del artista repasamos algunos de los grandes éxitos del dúo que formó junto a su hermano José

Los hermanos Amaya compusieron algunos de los grandes éxitos de la rumba catalana de los años 70 y 80
Los hermanos Amaya compusieron algunos de los grandes éxitos de la rumba catalana de los años 70 y 80
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Delfín Amaya construyó junto a su hermano José una de las trayectorias más reconocibles de la rumba catalana. Como integrante de Los Amaya, participó en la creación de un repertorio que combinó la tradición flamenca, los ritmos bailables y elementos de la música popular de los años setenta y ochenta. El dúo, formado en Barcelona en el seno de una familia gitana, alcanzó repercusión dentro y fuera de España. Con el reciente fallecimiento del artista y maestro en su género, bien merece la pena recordar algunas de las canciones que lo hicieron grande.

La discografía de Los Amaya se articuló alrededor de canciones de estribillos directos, estructuras accesibles y una interpretación marcada por las guitarras, las palmas y la energía vocal de los dos hermanos. Caramelos se encuentra entre los títulos más asociados a aquella primera etapa de popularidad. El tema resume varios rasgos del estilo del grupo: una melodía sencilla, un ritmo constante y una letra planteada desde el lenguaje cotidiano de la canción popular.

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Otro de los temas esenciales del repertorio es Vete. Su título y su planteamiento pertenecen a la tradición de las canciones de desamor, pero Los Amaya los llevaron al terreno de la rumba, con una interpretación dinámica y un acompañamiento pensado para el baile. La canción contribuyó a fijar la identidad del dúo en una época en la que la rumba catalana ampliaba su presencia en las emisoras y en los escenarios. «¡Qué mala suerte la mía!» incidía también en el relato sentimental, aunque desde una formulación más enfática. La canción convirtió la queja amorosa en un estribillo reconocible y mostró la capacidad de Los Amaya para transformar situaciones habituales —la decepción, la pérdida o el desencuentro— en piezas de amplia difusión. El tema figura, junto a Caramelos y Vete, entre los que las crónicas musicales citan al repasar los principales éxitos del dúo.

Imagen de archivo de Los Amaya (RTVE)
Imagen de archivo de Los Amaya (RTVE)

Amor y desamor en otra época

El repertorio incluía asimismo canciones de registro más abiertamente romántico. Mujer y Amor, amor reflejan esa vertiente y sitúan la voz de Los Amaya en un marco menos centrado en la celebración y más próximo a la declaración sentimental. En ambas piezas, el dúo mantuvo los rasgos rítmicos de la rumba, pero los puso al servicio de letras dirigidas a la pareja y de melodías de carácter más melódico. La importancia de Los Amaya no se limitó a la publicación de éxitos. Su música contribuyó a proyectar la rumba catalana hacia públicos internacionales. El grupo obtuvo reconocimiento en Latinoamérica, Estados Unidos, Rusia y Japón, según distintas semblanzas sobre su trayectoria, y sus canciones formaron parte de la expansión de un género nacido en los barrios populares de Barcelona.

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Dentro de ese recorrido aparecen incluso temas de otros compañeros de profesión, como Gitana hechicera, otra de las composiciones vinculadas a la memoria musical de Los Amaya a raíz de cantarla junto a su autor, Peret, en los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. El título conecta con motivos habituales del imaginario flamenco y gitano, mientras que la interpretación conserva la combinación de guitarra, compás y estribillo que caracterizó al dúo. La canción amplió el retrato de la mujer presente en otras piezas del grupo: de la destinataria del amor en «Mujer» a la figura idealizada de Perdóname mujer.

La trayectoria de Delfín y José Amaya también fue recuperada en distintos momentos posteriores. En 2005, un disco colectivo de homenaje reunió canciones asociadas a la pareja y contribuyó a reactivar el interés por su repertorio. Además, programas y archivos dedicados a la historia del pop español han presentado a Los Amaya como una referencia de la rumba catalana y de la música popular española de la segunda mitad del siglo XX. De Caramelos a Perdóname mujer y tantas otras, las canciones de Los Amaya ofrecen el recorrido de un dúo que convirtió la rumba catalana en un lenguaje de alcance masivo. En ese repertorio, Delfín Amaya dejó registrada una forma de interpretar basada en el ritmo, la melodía y la comunicación directa con el público.

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