La reflexión de Anaïs Nin, escritora estadounidense que revolucionó la literatura erótica: “Escribimos para saborear la vida dos veces: en el momento y al recordarla”

La autora dejó esta reflexión en una anotación de 1954 incluida en el quinto volumen de sus diarios

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Fotografía en blanco y negro de Henry Miller con traje y Anaïs Nin con vestido oscuro, sonriendo y con el brazo entrelazado, frente a vegetación
El autor Henry Miller y la escritora Anaïs Nin, figuras centrales en la historia literaria del siglo XX y la inspiración detrás de la película 'Henry & June', posan juntos en una foto de época.

Hoy la literatura erótica anda por doquier en cualquier librería y en muchas casas. Pero la pionera fue ella, Anaïs Nin (Neuilly-sur-Seine, Francia, 1903 - Los Ángeles, Estados Unidos, 1977), una autora adelantada a su tiempo. Pese a ser novelista y ensayista, fue a través de sus diarios donde convirtió la escritura en una forma de entender el deseo y su propia identidad. No es casualidad que una de sus reflexiones más citadas esté dedicada precisamente al acto de escribir: “Escribimos para saborear la vida dos veces: en el momento y al recordarla”.

La frase procede de The Diary of Anaïs Nin, Volume Five: 1947–1955, el quinto volumen de sus diarios, publicado en 1974, aunque la anotación fue escrita veinte años antes, en 1954. La cita completa amplía esa idea: “Escribimos para elevar nuestra conciencia de la vida. Escribimos para seducir, encantar y consolar a otros. Escribimos para cortejar a nuestros amantes. Escribimos para saborear la vida dos veces: en el momento y al recordarla”.

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El origen de la cita

La infancia de la escritora estuvo marcada por el abandono de su padre cuando tenía 11 años. A raíz de aquella experiencia, comenzó a escribir un diario que inicialmente concebía como una forma de comunicación con él. Aquellos cuadernos acabarían convirtiéndose en el proyecto literario más importante de su vida. Y también de los más famosos: alcanzó el reconocimiento mundial en 1966, tras la publicación de sus diarios compuestos por más de 35.000 páginas manuscritas y siete volúmenes.

Anaïs Nin nació en 1903 en Francia, hija del pianista y compositor cubano Joaquín Nin y de la cantante franco-danesa Rosa Culmell. A los diez años, su familia, junto a sus dos hermanos, se mudó a Barcelona. Al poco tiempo su padre los abandonó.

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Tras abandonar los estudios a los 16 años y trabajar durante un tiempo como bailaora de flamenco, conoció en La Habana al banquero Hugh Guiler, con quien contrajo matrimonio y se instaló en París, cuya estabilidad económica le permitió dedicarse plenamente a la escritura.

Retrato en blanco y negro de Anaïs Nin con un velo semitransparente que cubre su rostro, dejando a la vista sus ojos y parte de su frente
La escritora Anaïs Nin se presenta en un retrato en blanco y negro con un velo translúcido que cubre su rostro, dejando solo sus intensos ojos visibles.

Tras vivir en Europa, se instaló primero en Nueva York y posteriormente en París, donde entró en contacto con algunas de las figuras más relevantes de la vanguardia artística e intelectual. Allí conoció al escritor Henry Miller y a su mujer June, con quien mantuvo una intensa relación personal y literaria que influiría profundamente en la obra de ambos. También fue una de las primeras autoras en incorporar las teorías del psicoanalista Otto Rank a su proceso creativo, interesándose por la exploración del inconsciente y la psicología.

Además de sus célebres diarios, publicó novelas como La casa del incesto, Ciudades del interior o Seducción del Minotauro, así como colecciones de relatos eróticos como Delta de Venus y Pajaritos, escritas originalmente por encargo y publicadas de forma póstuma. Con una literatura profundamente introspectiva y alejada de los convencionalismos de su tiempo, Anaïs Nin defendió siempre que escribir era mucho más que narrar una historia. Era una forma de volver a vivirla.

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