
Dice J Balvin, famoso cantante de reguetón, que el público no es tonto, y que siempre sabe qué artistas son auténticos y cuáles no. Hans Laguna no lo tiene tan claro. Al inicio de la entrevista, le preguntamos a este músico y sociólogo cuántas veces ha leído o escuchado que el nuevo disco de un artista pop es “su trabajo más personal”. “Pues muchas veces”, responde. “Pero lo que de verdad intento analizar es que eso cada vez sucede más, sobre todo con las estrellas de pop”.
Él mismo fue testigo de ello cuando quedó impresionado con el videoclip de Acróstico, una canción donde Shakira aparece con sus hijos pequeños tocando el piano, junto a cajas de mudanza en su casa de verdad. “Me pareció una teatralización obscena de autenticidad: ella hablando del amor a sus hijos con todo el contexto que sabíamos de su separación con Piqué después de que este le fuera infiel”. Ese morbo, claro, aumentaría el número de reproducciones.
PUBLICIDAD
Esta elaborada performance, donde todo parecía prometer que lo que se ve es real, fue lo que llevó al autor a explorar cómo los artistas demuestran lo auténticos que son como parte de su estrategia musical. El resultado de esa investigación es Yo siendo yo. El teatro de la autenticidad en las estrellas del pop (Anagrama). En este ensayo, Laguna aborda cómo, en efecto, la biografía y la personalidad de los artistas han pasado a ser una parte muy importante de su capital. Hasta el punto de que, para lograr y mantener el éxito, su imagen acaba valiendo tanto o más que sus canciones.

El “salseo” de Rosalía
Plagado de ejemplos con artistas que todos conocemos, Yo siendo yo explora cómo la vida privada de los artistas se convierte en material artístico y promocional para los cantantes. No aparece en el libro, pero durante la entrevista Laguna menciona el famoso confesionario de Rosalía durante sus conciertos, donde otras estrellas, desde Aitana a Guitarricadelafuente, pasando por Bad Gyal, han hecho menciones a algunos momentos vitales que los fans, pese a que no se dan nombres, pueden reconocer.
PUBLICIDAD
“Todo ese salseo está incorporado en su material musical”, afirma el sociólogo. “Es como un juego de información pública sobre la vida privada, que se reviste de ese carácter autobiográfico y autoral”. Un juego en el que el tablero, apunta, son las redes sociales, ese lugar donde se premia la “espontaneidad” de las celebrities musicales, pero que al mismo tiempo se convierte en un escaparate en el que la vida íntima luego se rentabiliza pasando a los discos y las campañas.
La consecuencia, para Laguna, es que la frontera entre la realidad y la ficción se vuelve cada vez más borrosa, mientras la autenticidad se convierte en una teatralización con la que están de acuerdo tanto los artistas como su público. ¿Es marketing o realidad lo que nos enseñan? “Es una línea borrosa entre la ficción y la realidad”, explica el autor de Yo siendo yo. Lo importante, para que todo funcione, es que el público siempre prefiera creer que es lo segundo".
PUBLICIDAD

Las mujeres, más presionadas para parecer auténticas
En el gran teatro de la autenticidad participa todo el mundo, pero la obligación de participar parece recaer especialmente sobre las mujeres en la industria del pop. Laguna señala cómo esto es una excepción histórica, ya que desde el siglo XIX, la figura del artista (masculino) auténtico dejó fuera a las mujeres, que quedaban relegadas a espacios de artificialidad y superficialidad. De hecho, es por eso que el pop acabó siendo un espacio con más artistas femeninas, mientras que el rock o el folk, donde sí se consideraba un valor ser auténtico, se llenó de iconos masculinos que explotaron comercialmente esa misma imagen.
Ahora que en el pop también se requiere ser uno mismo, las mujeres enfrentan una doble exigencia: por un lado, “tienen que performar con mayor intensidad que componen sus canciones, que las letras hablan de su vida y que son ellas las que se expresan como artistas”, y por otro, superar ese prejuicio que las excluyó en un principio. Además, pese a tratarse de demandas del mercado, que necesita cosas diferentes para seguir vendiendo, cada reinvención musical debe defenderse como nacida de las inquietudes propias de los artistas. “Rosalía es una artista tan pura que necesita reinventarse, y en cada disco tiene que dar un giro porque su inquietud así se lo dicta”, ejemplifica.
PUBLICIDAD
Del éxito de esta operación no solo depende el éxito de sus canciones. Si es su imagen la que está en juego, también afectará a sus ingresos por publicidad y a otras oportunidades profesionales. “Mirando cifras de ingreso, ser estrella del pop tiene más de empresario que de músico”. En la industria actual, los grandes iconos musicales son anuncios constantes, algo que contrasta con la industria del siglo pasado, donde “venderse” parecía prohibido. “Hoy es al revés: los fans se alegran de ver que Rosalía es la jefa y protagoniza la campaña de una marca. Para la generación Z, certifica su triunfo social”.
Aitana desveló en el escenario aspectos desconocidos de su relación y ruptura con Sebastián Yatra durante el concierto de Rosalía en Madrid
Un “espejo amplificado” de toda la sociedad
En el análisis de la autenticidad en el mundo del pop tampoco podía faltar Taylor Swift, una cantante que, además de ser la artista más escuchada del mundo varios años, también se caracteriza por haber escrito un álbum inspirándose en cada una de sus rupturas amorosas. “Es muy astuta”, reconoce Laguna. “Ha sabido crear una relación muy intensa con su base de fans y ha jugado cartas muy bien entre realidad y ficción, introduciendo su vida privada de una forma más o menos velada en todas sus canciones”.
PUBLICIDAD
El fenómeno de los mensajes ocultos, videoclips dirigidos por ella misma y la estrategia de lanzar novedades en cada concierto son ejemplos del modelo de negocio contemporáneo en el pop. “Si vas a intentar sacarme una crítica negativa de Taylor Swift, no lo vas a conseguir”, ríe Laguna, que defiende no haber juzgado a nadie con su ensayo, sino simplemente analizado a las estrellas pop como “generadoras de discursos”. “Taylor Swift es una máquina de hacer dinero a lo bestia, y si rascas un poco ves que es un negocio que está muy bien pensado y engrasado”.

En la misma línea, dice el sociólogo que el teatro de la autenticidad no se limita al mundo de la música. “Las grandes figuras de la música son puntas de lanza, una especie de espejo amplificado de conceptos, valores e ideales que nos atraviesan a todos nosotros como individuos y como sociedad”. Por eso, Yo siendo yo es un libro que busca dejar al lector lleno de preguntas; de dudas que demuestren hasta qué punto es necesario reflexionar cómo lo auténtico puede ser, en realidad, otra ideología más capaz de convertirse en un negocio.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La nueva novela de Thomas Pynchon tras doce años de silencio: una sátira política que conecta con la actualidad calificada de “obra maestra”
El mítico autor, de moda gracias a ‘Una batalla tras otra’, regresa a la actualidad literaria con otra de sus personalísimas obras cargadas de humor ácido y personajes estrambóticos

Quién es quién en ‘Berlín y la dama del armiño’, la nueva aventura del ladrón de Netflix: de Pedro Alonso a Inma Cuesta
Netflix estrena esta semana la esperada segunda temporada del spin-off de ‘La Casa de papel’, esta vez centrado en un robo de arte en Sevilla

Spotify, caído en España: la plataforma de música en ‘streaming’ deja de funcionar tanto en la aplicación como en la web
La propia compañía ha informado en redes sociales de que está al tanto de los fallos y que ya están trabajando para resolverlos

Si te gustó ‘Westworld’, no puedes perderte esta joya de ciencia ficción del creador de ‘Perdidos’: “La mejor serie de su género desde ‘Expediente X’”
La ficción creada por J.J. Abrams se ha convertido en una de las grandes series de culto de la ciencia ficción televisiva

Ni ‘Narcos’ ni ‘Ozark’, la nueva miniserie de Netflix basada en la historia real de una operación secreta que no te puedes perder: “La más entretenida del año”
Tom Burke protagoniza esta producción inspirada en la infiltración de varios funcionarios de aduanas en algunos de los cárteles más peligrosos de Reino Unido




