
Es un clásico indiscutible y una de las obras maestras de su director. Alfred Hitchcock no solo es uno de los cineastas más importantes del siglo XX, es también el maestro del suspense por antonomasia. Con un total de 53 largometrajes a lo largo de su carrera, desde su debut en 1913 hasta su muerte en 1980, títulos como Vértigo (1958), Con la muerte en los talones (1959), El hombre que sabía demasiado (1956) o Psicosis (1960) son algunos de los nombres más icónicos de su filmografía.
Sin embargo, fue Rebeca (1940) la cinta con la que consiguió ganar su primer Oscar a Mejor película en la 13.ª edición de los Premios de la Academia tras obtener 11 nominaciones. Aquella noche también consiguió alzarse con la estatuilla a Mejor fotografía en blanco y negro.
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Más allá de su peso en la historia del cine, Rebeca vuelve a la actualidad. La 27.ª película del cineasta puede verse esta noche, 6 de abril, en La 2 de RTVE a las 22:15 horas. Una oportunidad perfecta para redescubrir uno de los grandes clásicos del Hollywood dorado.
Del cine al diccionario
Basada en la novela del mismo nombre de la autora británica Daphne du Maurier, publicada en 1938, la película sigue a una joven sin nombre (Joan Fontaine) de orígenes humildes que se casa con el aristócrata Maxim de Winter (Laurence Olivier) en Montecarlo. Tras la boda, se van a Inglaterra para instalarse en su imponente mansión, Manderley, residencia habitual de Maxim. Sin embargo, la nueva señora De Winter se dará cuenta de que la presencia de su difunta esposa, Rebeca, será una sombra constante. La película se convirtió en un éxito inmediato de crítica y público, consolidando al director británico en la industria estadounidense.
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Sin embargo, uno de los aspectos más curiosos de su legado se encuentra fuera de la pantalla. En España, la palabra “rebeca” se utiliza para referirse a una chaqueta de punto abotonada, lo que en inglés se conoce como cardigan. La propia Real Academia Española señala su origen en la película, tal y como recoge el Diccionario histórico de la lengua española, que sitúa su primera documentación conocida en 1944, siendo el estreno de la cinta en 1940 en Estados Unidos y dos años más tarde en España.
“Del n. p. Rebeca, título de un filme de A. Hitchcock, basado en una novela de D. du Maurier, cuya actriz principal usaba prendas de este tipo", recoge la RAE, haciendo referencia al personaje de Joan Fontaine.
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Se trata de un caso único en el que una película ha dado nombre a una prenda de vestir. Aunque el cárdigan ya existía previamente —y había sido popularizado por diseñadoras como Coco Chanel—, fue el impacto del cine en los años 40 el que fijó el término en el lenguaje cotidiano español.
Más de ocho décadas después de su estreno, Rebeca sigue siendo una obra fundamental, tanto por su elegante puesta en escena como por su capacidad para construir tensión a través de lo invisible. Una película que no solo marcó un antes y un después en la carrera de Hitchcock, sino que también dejó una huella en la cultura popular.
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