
La filosofía nos ha legado, a lo largo de miles de años, textos que nos han hecho reflexionar sobre temas como la existencia, la ética, la política o nuestras acciones. Sin embargo, la sabiduría nunca ha estado discutida con la belleza, razón por la que muchos textos de los grandes pensadores, además de portadores de conocimiento y reflexión, han sido recordados por la hermosura de algunas de sus ideas y pasajes.
Este es el caso de la Carta a Meneceo, el texto más famoso del filósofo griego Epicuro de Samos. Además del más conocido, es también el último: la epístola fue redactada en los últimos momentos de su vida. “Han de dedicarse a la filosofía tanto el joven como el viejo”, empieza el texto, “el uno para conservarse joven, a pesar de los años, en el recuerdo grato de los bienes que han sido; el otro para que, siendo joven, viejo sea por su impavidez ante el futuro”.
PUBLICIDAD
Más allá de de este recordatorio, la Carta a Meneceo sirve para que el filósofo aborde uno de los temas al que más tiempo dedicó en sus reflexiones: la felicidad. Eran, para Epicuro, cuatro las prácticas que debíamos llevar a cabo para alcanzarla: ser consciente de que lo malo es fácil de soportar, saber que lo bueno es fácil de conseguir, no temer a los dioses y tampoco temer a la muerte. Sobre esto último, escribió una de las frases más lapidarias que se recuerden sobre el tema: “La muerte no es nada para nosotros. Mientras nosotros somos, no está presente, y cuando lo está, nosotros ya no somos”.

El significado de las palabras de Epicuro
El miedo a la muerte ha sido una constante en la historia de la humanidad. Por la muerte surgieron las primeras religiones, se erigieron pirámides y se han desarrollado todo tipo de culturas, tecnologías y corrientes filosóficas. Sin embargo, para Epicuro el final de la vida tenía un significado distinto, y en realidad, mucho menos importante: es aquello con lo que nunca coincidiremos. Para él, no tenía sentido vivir la angustia de la muerte. No hay dolor ni conciencia posible, así que temerla sería como preocuparse por algo que jamás podremos vivir.
PUBLICIDAD
“Todo bien y todo mal residen en la sensación, y la muerte es privación de los sentidos”, razonaba el filósofo en su Carta a Meneceo. Así, la muerte será algo que no podremos sentir, porque el “yo” que la teme ya no estará. Esto resume bien el centro de toda su filosofía: buscar la tranquilidad (ataraxia, tal y como la llamaba él) eliminando miedos irracionales. “El mayor bien es el placer”, defendía, pero para él el placer no tenía tanto que ver con el gozo, sino con la ausencia de dolor físico y de cualquier elemento que perturbara nuestra mente.

Las palabras de Epicuro siguen teniendo vigencia a día de hoy, donde entre las muchas preocupaciones que nos atosigan se encuentran nuestra ansiedad por el futuro, nuestra obsesión por la salud y el empeño que ponemos en ralentizar, o incluso detener, el envejecimiento. Pensamos en la muerte como si fuera una experiencia aterradora que “nos pasará”, cuando en realidad nunca la sentiremos. Para el filósofo de Samos, se trataba de soltar ese miedo, y llenar ese vacío con aquellas cosas sencillas (la amistad, la calma, el tiempo libre) de las que sí podemos disfrutar.
PUBLICIDAD
“No es que tengamos poco tiempo, es que perdemos mucho”
Epicuro no es el único que ha tratado de restarle importancia a la muerte. Varios siglos después, filósofos romanos como Lucrecio o Séneca continuarían con sus ideas. Si el primero consideraba que las cosas que no se sienten “no significan nada para nosotros”, el segundo insistía en la necesidad de pensar más en la vida que en la muerte: “No es que tengamos poco tiempo, es que perdemos mucho”.
Ya en la filosofía contemporánea, Arthur Schopenhauer señalaría también que la muerte es un “resultado” y, en ese sentido, un “fin de la vida” que no hay que temer como experiencia, sino que hay que aceptar como parte natural del proceso de vivir. “El temor a la muerte es, en realidad, el temor a la destrucción de la individualidad”, deducía este filósofo alemán, dando un paso más allá que Epicuro y mostrando cómo nuestros temores ante la muerte son, en realidad, un reflejo más de nuestro ego.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Feria del Disco de Madrid 2026: fechas, vinilos y ediciones especiales en septiembre
Esta convención de música en todo tipo de formatos aterriza en la capital los próximos días 26 y 27 de septiembre

Ian McEwan, escritor: “Hay una sensación de que el futuro será peor que el presente, un pesimismo colectivo con un efecto paralizador”
El autor inglés de obras como ‘Expiación’ o ‘Amsterdam’ regresa con ‘Lo que podemos saber’, una novela ‘distópica’ que abraza la literatura como salvación ante la catástrofe

‘La bola negra’: cuánto costó la película de los Javis y por qué Netflix ha hecho historia con ella
Tras ganar en el Festival de Cannes el premio a mejor dirección y de estar cosechando grandes críticas en Estados Unidos, este épico drama queer apunta a los Oscar

El grupo español que se ha colado en la banda sonora del nuevo EA Sports FC 27: “Ahora el objetivo es salir en Los Simpson”
Esta banda de origen madrileño se une a la larga tradición de artistas españoles que sonaron en los antiguos FIFA, como Mala Rodríguez, Dover, Macaco o Rosalía

La nueva película de la directora de la ‘oscarizada’ ‘CODA’: la historia real de una activista en silla de ruedas que luchó por los derechos de las personas discapacitadas
Siân Heder ha inaugurado el Festival de Toronto con la película ‘Siendo Heumann’, basada en la vida de Judy Heumann y su participación en las manifestaciones reivindicativas de los años 70




