La batalla legal por la máscara más famosa del cine de terror: un estudio reclama derechos por el asesino de ‘Scream’

A las puertas del estreno de la séptima entrega, la productora ha presentado una demanda contra otra empresa que pretende hacerse con la autoría

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Cuando un nuevo asesino Ghostface aparece en la tranquila ciudad donde Sidney Prescott (Neve Campbell) ha construido una nueva vida, sus peores temores se hacen realidad cuando su hija (Isabel May) se convierte en el próximo objetivo.

La batalla legal por la máscara más famosa del cine de terror enfrenta a un estudio de efectos especiales y a las productoras de la saga Scream. El conflicto se intensificó a pocas semanas del estreno de la séptima entrega, cuando Paramount Pictures y Spyglass presentaron una demanda en un tribunal federal de California. El objetivo: frenar las pretensiones de Alterian Ghost Factory, que reclama la autoría y los derechos del icónico diseño de Ghostface, el asesino enmascarado de la franquicia.

El estudio Alterian, con sede en Los Ángeles, sostiene que Fun World —la empresa que ha fabricado la máscara desde principios de los años noventa— no tenía derecho a licenciar el diseño para su uso en ‘Scream’. Según el relato recogido en la demanda, Alterian afirma haber creado primero el concepto original y acusa a Fun World de haber infringido su propiedad intelectual al comercializar el producto sin permiso. En julio de 2024, Alterian envió cartas de demanda en las que aseguraba que Fun World violó sus derechos de autor e instaba al pago de millones de dólares bajo amenaza de iniciar acciones legales.

El abogado de Alterian, Brian Wheeler, confirmó la intención de presentar una demanda propia. “Presentaremos nuestra queja hoy mismo, la cual habla por sí sola”, declaró por correo electrónico a la prensa. Alterian acusa también a Paramount y Spyglass de intentar bloquear legítimos reclamos a través de tácticas judiciales, calificando la demanda de las productoras como un intento de silenciar a quienes buscan proteger su trabajo creativo.

Desde la perspectiva de Paramount y Spyglass, el reclamo de Alterian carece de fundamento legal por varios motivos. En primer lugar, argumentan que los derechos sobre la máscara Ghostface han sido objeto de acuerdos y licencias claras y continuadas durante tres décadas, siempre a través de Fun World. La aparición de la máscara en la historia de Scream se remonta al hallazgo casual en una vivienda del norte de California, seleccionada como posible localización para el rodaje de la primera película. El equipo de producción quedó impactado por el diseño y procedió a obtener la licencia directamente de Fun World, que en ese momento ya comercializaba la máscara como parte de su catálogo de disfraces.

Ghostface en 'Scream 7'
Ghostface en 'Scream 7'

Un símbolo del terror moderno

Desde entonces, Fun World ha licenciado el uso de Ghostface en cada entrega de la saga, permitiendo que el rostro alargado y la expresión aterradora se conviertan en un símbolo del cine de terror contemporáneo. Las productoras subrayan en la demanda que Alterian “durmió intencionadamente sobre sus supuestos derechos en la emblemática máscara usada durante treinta años” sin tomar acción alguna, a pesar de conocer —según los documentos judiciales— los acuerdos y licencias firmados por Fun World desde mediados de los años noventa.

La postura de Paramount y Spyglass apunta también al argumento de la prescripción: consideran que cualquier derecho que Alterian pudiera haber tenido ha caducado tras décadas de inactividad y conocimiento pleno de los hechos. En correspondencia con el estudio, las productoras alegan que la reclamación está completamente fuera de plazo y que carece de base jurídica, más allá de buscar un acuerdo económico urgente cuando el estreno de ‘Scream 7’ está próximo.

La polémica no es nueva en torno a la máscara Ghostface. En 2020, un tribunal federal ya resolvió que Brandon James Gardner, otro creador vinculado al diseño, no podía reclamar derechos por haber dejado pasar demasiado tiempo desde que tuvo conocimiento de las licencias otorgadas por Fun World. El fallo estableció que Gardner conocía los hechos desde al menos 1996 y, en cualquier caso, no más tarde de 2003.

Las tensiones aumentaron en las últimas semanas, cuando Alterian intensificó sus demandas y amenazó con paralizar el estreno de la película si no se alcanzaba un acuerdo económico. En la demanda presentada por Paramount y Spyglass, el equipo legal dirigido por Aaron Moss —que incluye a Joshua Geller y Hannah Shepherd— sostiene que Alterian “nunca ha establecido legalmente que posee los derechos sobre la máscara Ghostface, y no podrá probarlo en este litigio”. Consideran que tratar de interrumpir el lanzamiento de una película ya finalizada, después de décadas de silencio, constituye “un intento escandaloso de extorsionar” a las productoras.

Alterian, por su parte, suma a su historial trabajos en títulos como El regreso de los muertos vivientes, Zombieland y El retorno de las brujas, aunque no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios tras la presentación de la demanda. El desenlace legal sobre la propiedad de la máscara que ha marcado a generaciones de aficionados al terror permanece abierto, mientras la expectación por el estreno de la nueva entrega de Scream crece entre los seguidores del género.