La nueva serie Ciudad de sombras ha llegado a Netflix este viernes 12 de diciembre, situando a la Barcelona modernista en el centro de una trama de asesinatos que explora tanto la arquitectura de Gaudí como la complejidad de sus protagonistas.
Este thriller, que supone el último trabajo de Verónica Echegui antes de su fallecimiento en agosto, cuenta también con Isak Férriz en el papel principal y convierte los emblemáticos edificios de la ciudad en escenarios de crímenes que marcan el desarrollo de la historia.
PUBLICIDAD
La producción adapta la primera novela de la saga literaria sobre el inspector de los Mossos d’Esquadra Milo Malart, obra de Aro Sáinz de la Maza, bajo el título El verdugo de Gaudí. Jorge Torregrossa, creador, director y guionista de la serie junto a Carlos López y Clara Esparrach, ha explicado que, aunque la serie recoge la mayoría de las tramas del libro, ha sido necesario condensar y transformar algunos elementos para su adaptación televisiva.
Torregrossa, conocido por su trabajo en series como El cuerpo en llamas, Intimidad, Fariña y Hache, ha destacado que la propuesta de Verónica Fernández, responsable de contenido de Netflix España, de leer la novela le permitió descubrir el potencial audiovisual de la historia, especialmente por la construcción del personaje de Milo Malart y la presencia de Barcelona como un elemento narrativo y visual fundamental.
PUBLICIDAD
La Barcelona de Gaudí como escenario y personaje
La serie aprovecha al máximo los edificios modernistas de Gaudí, comenzando por La Pedrera, donde se localiza el cadáver calcinado de un empresario. Este caso es asignado al inspector Milo Malart, interpretado por Férriz, quien regresa al cuerpo tras una suspensión por insubordinación, y a la subinspectora de la Policía Rebeca Garrido, papel de Verónica Echegui. Ambos personajes, con métodos y personalidades opuestas —ella, analítica y cerebral; él, emocional y marcado por sus traumas—, terminan forjando un vínculo a partir de su soledad y sus heridas personales.

Cada uno de los seis episodios de la serie lleva el nombre de una obra de Gaudí, aunque no todas estaban presentes en la novela original. Jorge Torregrossa ha señalado que esta decisión responde a la búsqueda de coherencia temática y ha subrayado la dificultad de rodar en espacios tan concurridos como La Pedrera, que permanece abierta al público durante 16 horas al día. El director ha contado que, aunque inicialmente se les negó el permiso para grabar allí, finalmente lograron el acceso tras explicar el proyecto, lo que les permitió adaptar el rodaje a las exigencias del lugar, incluso recurriendo a filmaciones nocturnas para simular escenas diurnas. El rodaje se ha extendido a más de 70 localizaciones y ha combinado el uso del castellano y el catalán, una decisión que, según Torregrossa, aporta realismo al reflejar la convivencia lingüística habitual en Barcelona.
PUBLICIDAD
Crítica social y homenaje a la ciudad
Más allá del recorrido visual por la capital catalana, la serie aborda la transformación de Barcelona y las consecuencias del progreso urbano. Torregrossa ha explicado que la idea de enriquecer la narrativa con imágenes de archivo surgió para mostrar la evolución de la ciudad desde principios del siglo XX, incluyendo desde los primeros registros cinematográficos de sus calles hasta hitos como la construcción de la Sagrada Familia o el Macba.
La ficción plantea una reflexión sobre la necesidad de que las ciudades estén pensadas para sus habitantes, y, en palabras del director, constituye también un homenaje tanto a Barcelona como a sus ciudadanos, destacando la perspectiva social del personaje de Milo Malart, siempre atento a los más desfavorecidos.
PUBLICIDAD
El proceso de adaptación ha contado con la colaboración del escritor Aro Sáinz de la Maza, quien, según ha recordado Torregrossa, pidió que se respetara la esencia de la personalidad de Milo, un aspecto que el equipo ha mantenido como principio rector. No obstante, la serie ha otorgado un mayor protagonismo al personaje interpretado por Verónica Echegui, que en la novela era una subinspectora júnior de los Mossos. El equipo creativo decidió dotar a Milo de una compañera con mayor peso dramático y actoral, creando así un personaje procedente de otro cuerpo policial y de otra ciudad, con una personalidad y circunstancias muy distintas a las del inspector.
Así, el personaje de Rebeca Garrido se irá desvelando progresivamente, permitiendo al espectador comprender su evolución a través de su mirada y gracias al talento y la personalidad de Verónica Echegui, a quien el director ha recordado con emoción. En el reparto, además, encontramos a Manolo Solo, Ana Wagener y Ágata Roca.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
‘La muerte de Robin Hood’: Hugh Jackman da vida al icónico arquero en una adaptación desmitificadora tan violenta como tediosa
El australiano encarna una versión oscura y veterana del legendario forajido, aquí a las puertas del final de su epopeya

La comedia sobre cómo hacerse pasar por una ‘veinteañera’ y no morir en el intento: “No hay solo una manera de envejecer ni de ser joven”
Lorena Iglesias estrena en Filmin ‘Millennial Mal’, una serie en forma de sátira en torno a las diferencias generacionales

Crítica de ‘Minions & Monsters’: La mejor película de la saga y un homenaje al cine repleto de ideas brillantes, chispeantes y traviesas
La tercera película en solitario de las criaturas amarillas rinde tributo al séptimo arte a través del humor físico y no verbal que las caracteriza y se convierte en un delicioso espectáculo

Carlos Baute, cantante: “Van a pasar muchos años hasta que Venezuela vuelva a ser la misma porque llevan 28 haciéndolo mal”
Tras 16 años sin volver a su país, el artista prepara un nuevo disco y una gira de verano mientras mantiene la esperanza de que él y el resto de emigrantes venezolanos puedan votar en unas elecciones

Lupita Nyong’o habla de su elección como Helena de Troya en ‘La Odisea’ y alaba a Nolan: “Ha puesto más atención en las mujeres que en ninguna otra adaptación”
La actriz da vida en la película tanto a la reina de Esparta secuestrada como a Clitemnestra, esposa de Agamenón



