Pedro Sánchez mantiene la defensa cerrada de Zapatero e insiste en el lawfare: “Al Gobierno se llega con votos, no con atajos”

El jefe del Ejecutivo se enfrenta a las preguntas de PP y Vox y ERC. Feijóo pide su salida y Rufián reconoce su preocupación tras conocerse el contenido del auto

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez abandona el hemiciclo tras su intervención este miércoles en el pleno del Congreso. (EFE/Borja Sanchez-Trillo)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez abandona el hemiciclo tras su intervención este miércoles en el pleno del Congreso. (EFE/Borja Sanchez-Trillo)

La sesión de control al Ejecutivo de este miércoles se ha convertido en un pleno monográfico sobre el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por la Audiencia Nacional ante un presunto cobro de comisiones ilegales en el marco del caso Plus Ultra. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha llegado a la sesión dispuesto a desplegar todo su arsenal contra el jefe del Ejecutivo, a quien ha vinculado con la corrupción porque “sin su Gobierno, ni Zapatero, ni Santos Cerdán ni Ábalos podrían delinquir”. “Y esa es la clave de todo”, ha afirmado.

El líder del PP le ha preguntado por las supuestas presiones que Zapatero habría ejercido en su Gobierno para aprobar el rescate a la aerolínea y ha asegurado que su lema desde que llegó al poder es que “el que pueda robar, que robe”. Feijóo no ha recogido el guante de Vox para activar una moción de censura, pero sí ha vuelto a pedir su salida: “¿Qué hace todavía ahí manchando, todavía más, la Presidencia de España?”, ha sentenciado.

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Las miradas estaban puestas en el presidente del Gobierno, después de que ayer pusiese la mano en el fuego por Zapatero e instruyese a sus bases para “defender su buen nombre”. Pero todo eso fue antes de conocerse los detalles del auto de la Audiencia Nacional, un escrito de casi 90 páginas que dejó poco margen a la interpretación por la contundencia en sus afirmaciones. De ahí que sus socios, que llegaron a insinuar que Zapatero estaba siendo víctima de lawfare, albergasen dudas y respondiesen a los periodistas con más cautela. “Pinta feo el auto”, comentó la líder de Podemos, Ione Belarra, a su llegada a la Cámara Baja.

Sánchez muestra todo su respaldo, Rufián asegura estar “jodido”

A pesar de ello, el presidente del Gobierno ha mantenido la misma línea, mostrando una defensa cerrada hacia el exlíder socialista y pidiendo el respeto a la presunción de inocencia.

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El presidente del Gobierno no ha dejado lugar a la duda sobre su apoyo al expresidente socialista en sesión de control en el Congreso.

“Lecciones de quienes tanto tienen que tapar, ninguna”, ha replicado Sánchez. Y en la misma línea, el líder del PSOE ha alimentado la teoría de que el PP manejaba previamente información privilegiada bajo secreto sumarial. “El 12 de mayo, usted en plena campaña, anunció que era un sumario bajo secreto. ¿Qué información le pasan a usted? [...] Al Gobierno se llega con votos, no con atajos”, ha añadido.

Sánchez no solo ha tenido que responder a las preguntas de la oposición, de PP y Vox, sino también de sus propios socios. Entre ellos, el portavoz de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián. Visiblemente decepcionado, el diputado republicano se ha dirigido en un tono incluso más duro que el líder de la oposición: “Lo reconozco, hoy estoy jodido. Le tengo un enorme afecto a Zapatero, pero también tengo ojos en la cara. Si esto es verdad, es una mierda. Y si no lo es, es una mierda todavía mayor”, ha expresado.

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