La ayuda que pueden pedir los jubilados y que les permite ahorra 300 euros de su pensión

Los pensionistas con ingresos bajos o pensión mínima pueden acceder al Bono Social Eléctrico si cumplen ciertos requisitos y solicitan el descuento a través del mercado regulado

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Un pensionista cuenta el dinero de su prestación. (Adobe Stock)
Un pensionista cuenta el dinero de su prestación. (Adobe Stock)

Muchos jubilados en España pueden acceder a una ayuda que les permite ahorrar más de 300 euros al año en la factura de la luz, aunque todavía hay miles de pensionistas que no la solicitan por desconocimiento. Se trata del Bono Social Eléctrico, un descuento impulsado por el Gobierno que reduce de forma importante el coste mensual de la electricidad y que está especialmente pensado para hogares con ingresos bajos o pensiones mínimas.

En un momento en el que el precio de la energía sigue siendo una de las principales preocupaciones económicas para muchas familias, esta ayuda se ha convertido en un alivio económico importante para numerosos pensionistas. La realidad es que muchos jubilados cumplen los requisitos sin saberlo, especialmente aquellos que cobran una pensión mínima de jubilación o incapacidad permanente y tienen pocos ingresos adicionales.

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El Bono Social Eléctrico aplica descuentos directos sobre la factura de la luz de la vivienda habitual. Actualmente, la rebaja puede situarse en torno al 42,5% para consumidores considerados vulnerables y alcanzar aproximadamente el 57,5% en los casos más severos. Esto hace que el ahorro anual pueda superar con facilidad los 300 euros en un hogar medio y aumentar todavía más en familias con consumos elevados o situaciones económicas delicadas.

Requisitos y condiciones para solicitar el descuento

Para acceder al Bono Social Eléctrico, los jubilados deben cumplir varios requisitos fijados por el Ministerio para la Transición Ecológica. El primero es tener contratada la tarifa regulada PVPC en su vivienda habitual, con una potencia inferior o igual a 10 kW, y ser el titular del contrato eléctrico.

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En el caso de los pensionistas, pueden acceder quienes cobren la pensión mínima de jubilación o incapacidad permanente y no perciban otros ingresos superiores a 500 euros anuales. Además, existen límites de renta vinculados al IPREM. Para una persona sola, los ingresos no pueden superar 12.600 euros al año. Si conviven más personas en la vivienda, el límite aumenta: por ejemplo, dos adultos y un menor no pueden superar 19.320 euros anuales.

Cómo ahorrar en la factura de la luz con este sencillo gesto (Pixabay)
Varios enchufes en una regleta. (Pixabay)

La solicitud debe presentarse ante una comercializadora de referencia, aportando DNI, certificado de empadronamiento y documentación de la pensión. El descuento no se aplica automáticamente.

Descuentos adicionales con el Bono Social Térmico

Quienes reciben esta ayuda también pueden beneficiarse del Bono Social Térmico, una prestación complementaria destinada a cubrir gastos de calefacción, agua caliente y cocina. La combinación de ambas ayudas puede representar un importante respiro económico para pensionistas que viven con ingresos ajustados y que dedican una parte significativa de su pensión a cubrir gastos básicos del hogar.

Uno de los aspectos más importantes es que no hace falta encontrarse en una situación extrema para poder acceder al descuento. Muchos jubilados encajan dentro del perfil de consumidor vulnerable simplemente por percibir una pensión mínima y cumplir determinados límites de renta. De hecho, este es uno de los colectivos que más fácilmente puede acceder a la ayuda en comparación con otros hogares que deben acreditar ingresos familiares más complejos. Sin embargo, a pesar de las ventajas económicas que ofrece, el Bono Social Eléctrico sigue siendo una ayuda infrautilizada.

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