El Liceu dice adiós a Josep Pons, el director musical que puso a su orquesta en el centro

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Barcelona, 15 jul (EFE).- Los altos responsables del Gran Teatre del Liceu han acompañado al director musical saliente, Josep Pons, en su última rueda de prensa en el cargo, en un emotivo acto en el que se ha repasado el legado del maestro, quien durante 14 años ha puesto a la orquesta en el centro del teatro lírico y ha dado visibilidad y recursos a los músicos del foso.

"Hay directores que gobiernan el tiempo y otros que son directores del sonido. Pons persigue otra cosa. Ha convertido el foso en un laboratorio de sensibilidades. (...) Ha construido la identidad sonora del Liceu", ha destacado el director artístico del Liceu, Víctor Garcia Gomar.

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Unas palabras de reconocimiento que también han compartido tanto el presidente de la Fundació del Gran Teatre del Liceu, Salvador Alemany, como el director general, Valentí Oviedo, quien ha puesto en valor que Pons, que continuará siendo director musical honorario, fuera clave para crear un departamento musical que dignificara la orquesta.

Durante sus años en el cargo, el presupuesto del departamento ha subido hasta los 12,5 millones y la plantilla de la orquesta ha aumentado de 67 a 94 profesionales.

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Más allá, Pons ha sido clave para lograr "aumentar la autoestima" y cohesión de los músicos, así como "acercar al público" la orquesta y el coro con más conciertos de cámara y por el territorio.

A punto de despedirse de Barcelona para dedicarse a tiempo completo a su próximo cargo, el de director de la Deutsche Radio Philharmonie, el propio Josep Pons se ha dirigido desde su habitual silla de trabajo a la prensa para hacer balance y contar que en estos años su interés ha sido "sembrar" un nuevo modelo. "Soy más de sembrar que de recoger. A algunos supongo que nos toca este papel".

El músico de Puig-reig (Barcelona), que antes dirigió la Orquesta Nacional de España y se formó en la Escolania de Montserrat y el Conservatorio Municipal de Barcelona, ha explicado que cuando llegó encontró un manual en el que hablaba de que el papel de la orquesta era "acompañar" a los intérpretes en las óperas. "La orquesta no tenía entidad propia, era algo periférico en la casa", ha recordado.

En su mente siempre ha estado dar "visibilidad" y "centralidad" a la orquesta, ha contado. "Sin grandes aspavientos", ha añadido el director, más partidario de "iluminar" que de "deslumbrar".

"Antes parecía que lo más importante pasaba únicamente sobre el escenario. Ahora es un diálogo con lo que ocurre debajo. En la partitura ya hay teatro", ha defendido.

Sobre el balance de los últimos casi tres lustros, ha dicho: "Me quedo con que el proyecto diseñado se ha cumplido y se ha cumplido de pe a pa".

Otro aspecto que ha destacado Pons es su satisfacción porque se va dejando una orquesta "saludable". "No es casual que esté sana. Una orquesta es como un huerto que tienes que labrar, regar y cultivar. Conozco otras y he visto muchas enfermedades. Es digno de mención que no sea el caso del Liceu.

"Y me enorgullece que el Liceu haya conseguido en los últimos años atraer al mejor talento del país. Los mejores músicos quieren venir a la orquesta de este teatro. Está de moda", ha aseverado Pons.

Ese buen ambiente en el foso provoca que los músicos "sientan los colores" y "se entreguen totalmente en cada función".

"Eso me da mucha felicidad y en el futuro cuando pase por aquí y suene bien me seguiré sintiendo bien. Mi trabajo habrá florecido", ha añadido.

Antes de su partida, seguirá hasta el 19 de julio con el 'Falstaff' de Giuseppe Verdi, y el 24 de julio dirigirá la sinfonía número 8 "de los Mil" de Gustav Mahler, una obra que ha calificado como "un Everest sinfónico".

"Una obra colosal", ha añadido, "llena de magia", y que será un estupendo broche de oro a una etapa en el Liceu en la que ha dirigido 87 títulos diferentes que han disfrutado cerca de medio millón de espectadores.

A partir de la temporada 2026-2027 ocupará el cargo de director musical el británico Jonathan Nott, que durante doce años ha sido director titular de la Orquesta Sinfónica de Tokio. EFE

(foto)

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