Madrid, 22 jun (EFE).- Alrededor de un tercio del aumento de los ingresos públicos desde la pandemia ha provenido de no haber ajustado el IRPF a la inflación, lo que ha elevado la recaudación por el efecto de la denominada "progresividad en frío".
Entre 2019 y 2025 se ha vivido un "notable" incremento tanto de los ingresos como de los gastos públicos, que, en ambos casos, han elevado su peso respecto al PIB, según recoge el último informe anual del Banco de España.
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En concreto, los ingresos han aumentado su peso entre 2019 y 2025 en 3,2 puntos porcentuales, mientras que los gastos lo han hecho en 2,5 puntos.
Si se incluyen los fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), estos incrementos ascienden a 4 puntos y 3,3 puntos, respectivamente.
Así, los ingresos públicos en España alcanzaron el 42,9 % del PIB en 2025 y los gastos, el 45,3 %.
Y al detalle de los ingresos, el Banco de España calcula que de esos 3,2 puntos porcentuales, 1,2 puntos se explican por un incremento de los tipos efectivos del IRPF debido al efecto de la denominada "progresividad en frío", es decir de no ajustar este impuesto a la evolución de la inflación.
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"En ausencia de medidas destinadas a revertir el aumento registrado en los tipos medios efectivos, su efecto sería estructural y, mientras no se produzcan nuevas actualizaciones, los tipos medios efectivos seguirían incrementándose", añade el informe.
Junto a esto, también ha contribuido a esta evolución de los ingresos el aumento de las bases de los impuestos por encima del PIB, que ha aportado 1,5 puntos al incremento de esos años (2019 y 2025).
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Y en menor medida, con 0,8 puntos, otras medidas de ingresos como los aumentos de cotizaciones sociales asociados a la reforma de pensiones, el impuesto temporal a los bancos y la limitación a la compensación de pérdidas de filiales en el cálculo de la base imponible del impuesto sobre sociedades.
Por el lado del gasto público, el Banco de España señala que el aumento de 2,1 puntos desde la pandemia se debe a "un amplio conjunto de partidas" con las prestaciones sociales a la cabeza, que han ganado 1,3 puntos de peso sobre el PIB entre 2019 y 2025.
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De esta cifra, 0,6 puntos se explican por el aumento del gasto en pensiones contributivas y 0,3 puntos por el incremento de la incapacidad temporal (IT) "muy generalizado en España, tanto por comunidad autónoma como por edad y sector de actividad", añade el organismo.
Los 0,3 puntos restantes responden a las prestaciones no contributivas, fundamentalmente, el ingreso mínimo vital (IMV).
Frente a esto, se redujo el gasto en prestaciones por desempleo en 0,1 puntos del PIB reflejo de la reducción de la tasa de paro.
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El Banco de España también señala en este detalle el grado de persistencia de estas partidas.
"La naturaleza de las partidas que han mostrado un mayor dinamismo, combinada con un análisis de persistencia basado en su comportamiento histórico, permite anticipar cierto grado de inercia, especialmente por el lado de los gastos", apunta.
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Las prestaciones sociales, añade, están condicionadas por el proceso de envejecimiento demográfico y por el aumento del gasto asociado a las bajas por incapacidad temporal. EFE
(Recursos de archivo en Efeservicios: 8022065226)
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