Los españoles “malgastan” la paga extra: saldar deudas, crear un colchón de emergencia o invertir, las claves para aprovecharla mejor

Los expertos en finanzas personales advierten de que dilapidar la extraordinaria sin planificación puede aumentar las deudas y frenar los objetivos de ahorro

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Los pensionistas reciben la paga extra de verano a partir del 25 de junio. (ShutterStock)
Los pensionistas reciben la paga extra de verano a partir del 25 de junio. (ShutterStock)

La paga extraordinaria de verano supone un balón de oxígeno para millones de trabajadores españoles. Para muchos, representa la oportunidad perfecta para financiar las vacaciones, renovar algún electrodoméstico o darse un capricho tras meses de trabajo. Sin embargo, los expertos en finanzas personales advierten de que este ingreso adicional puede convertirse en una trampa financiera si no se gestiona correctamente.

La extra se cobra entre finales de junio y mediados de julio y muchos la perciben como un dinero inesperado o una recompensa, lo que hace que “la malgasten”, señalan los expertos. Para evitarlo, recomiendan administrarla con la misma responsabilidad que cualquier otra nómina y evitar decisiones impulsivas que puedan comprometer la estabilidad económica futura de los asalariados.

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“El problema no es gastar una parte en vacaciones, cenas o caprichos. El problema es hacerlo sin haber mirado antes si tenemos deudas caras, si el colchón de emergencia está cubierto o si hay un objetivo importante que llevamos meses aplazando”, apunta Cristina Casillas, experta del comparador financiero HelpMyCash. Advierte que la extra “puede desaparecer en dos semanas o puede darnos aire durante meses. La diferencia está en decidir antes de gastar”.

Lo primero es hacer cuentas

Para sacar el mayor partido de la extra, los expertos recomiendan dedicar unos minutos a revisar el estado de las finanzas personales antes de decidir el destino que la van a dar. Este sencillo ejercicio permite identificar cuáles son las necesidades más urgentes y evitar compras impulsivas que terminan generando arrepentimiento.

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La pregunta clave es sencilla: ¿qué necesita ahora mismo mi economía? La respuesta marcará el camino a seguir. En algunos casos será reducir deudas; en otros, reforzar el ahorro o avanzar hacia un objetivo concreto que lleva tiempo posponiéndose.

Desde HelpMyCash recuerdan que una buena planificación no implica renunciar al disfrute. Al contrario, permite repartir el dinero de manera equilibrada para cubrir necesidades financieras y reservar una parte para el ocio sin sentimiento de culpa.

Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad, afirma que el sueldo que cobran los jóvenes es menor que las pensiones que reciben los jubilados, por lo que considera necesario llevar a cabo medidas que reduzcan esa desigualdad.

Las deudas caras, el principal enemigo a combatir

Para quienes mantienen préstamos al consumo, tarjetas de crédito con pagos aplazados o tarjetas revolving, lo primordial debería ser reducir o eliminar esas obligaciones financieras. “Amortizar debería ser la prioridad”, afirma tajante Cristina Casillas.

A su juico, “no tiene sentido dejar el dinero parado en la cuenta o gastarlo en vacaciones mientras una deuda al 15%, al 18% o al 20% sigue creciendo”. Esto se explica porque mes a mes, esos intereses se van acumulando y reducen la capacidad económica futura del consumidor.

En este escenario, amortizar deuda ofrece una rentabilidad inmediata equivalente al interés que se deja de pagar. En muchos casos, esa rentabilidad supera ampliamente la que podría obtenerse mediante productos de ahorro tradicionales.

Reforzar el colchón de emergencia

Una vez controladas las deudas más costosas, el siguiente paso debería ser fortalecer el fondo de emergencia. Un ahorro destinado a cubrir imprevistos como averías domésticas, gastos médicos, reparaciones del coche o periodos temporales de desempleo.

Los especialistas recomiendan disponer de una reserva equivalente a entre tres y seis meses de gastos básicos. Sin embargo, muchas familias españolas no cuentan con esa protección. Una forma rápida de conseguirla y ganar seguridad financiera es reforzar el colchón de emergencia con la paga extra. Esta estrategia también evita recurrir a créditos caros cuando surge un problema inesperado.

“Puede no ser el destino más atractivo, pero sí uno de los más útiles para cuando llega una avería, una factura inesperada o un mes complicado”, indica Casillas.

Ilustración fotográfica con billetes de 100 euros. REUTERS/Dado Ruvic
Ilustración fotográfica con billetes de 100 euros. REUTERS/Dado Ruvic

La regla 50/30/20 adaptada a la paga extra

Para quienes buscan una fórmula sencilla para gestionar bien la extraordinaria, desde HelpMyCash proponen una adaptación de la popular regla financiera 50/30/20. Según este modelo, el 50% de la paga extraordinaria debería destinarse a obligaciones financieras pendientes o al fondo de emergencia. Otro 30% puede reservarse para un objetivo concreto y previamente definido, mientras que el 20% restante puede gastarse libremente en lo que se desee.

“La clave de esta regla es que no exige ser perfecto. Te permite avanzar sin renunciar por completo a disfrutar. Ahorras, reduces presión y también disfrutas. Porque renunciar a todo suele funcionar tan mal como gastarlo todo”, advierte Casillas.

Pone el ejemplo de una persona que recibe una paga extraordinaria de 1.000 euros. Podría dedicar 500 euros a reforzar sus finanzas, 300 euros a un objetivo específico y 200 euros a ocio o vacaciones.

Un truco para evitar gastos impulsivos

Una de las medidas más efectivas para no caer en gastos superfluos consiste en mover el dinero nada más recibirlo. Los expertos recomiendan distribuir la paga extraordinaria en diferentes cuentas o destinos desde el mismo día del ingreso.

Cuando el dinero permanece mezclado en la cuenta corriente, resulta mucho más fácil que se gaste en pequeñas compras cotidianas, comidas fuera de casa, escapadas improvisadas o gastos que apenas se recuerdan unos meses después.

Separar el dinero ayuda a decidir mejor. Se puede transferir una parte a una cuenta de ahorro, otra a amortizar deuda y otra a una cuenta para vacaciones. Lo importante es no dejar la extra a la vista esperando a ver qué pasa porque si permanece en la cuenta corriente, es más fácil que acabe diluyéndose en pequeños gastos”, incide la experta de HelpMyCash.

Pensar en el largo plazo también tiene premio

Para quienes ya tienen las finanzas saneadas, sin deudas importantes y con un fondo de emergencia consolidado, la paga extra puede convertirse en una oportunidad para invertir. Los expertos consideran que realizar una aportación puntual a productos diversificados de inversión, como fondos indexados vinculados a grandes índices bursátiles, puede ser una forma de poner a trabajar ese dinero a largo plazo.

“No se trata de complicarse ni de buscar el producto de moda. Se trata de que una parte de ese ingreso extraordinario trabaje para nosotros durante años. Eso sí, invertir solo tiene sentido si no se va a necesitar ese dinero a corto plazo y si se entiende que su valor puede subir y bajar”, subraya Cristina Casillas.

Reconoce que disfrutar de una parte de la paga extraordinaria es perfectamente compatible con una gestión responsable. El objetivo no es convertir cada euro en una obligación financiera, sino encontrar un equilibrio que permita disfrutar del presente sin poner en riesgo la estabilidad económica del futuro.

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