Vivir solo será lo más común en España en 2041, pero pagar una renta ya exige casi dos sueldos: para alquilar un estudio necesitas 34.000 euros netos al año

El INE prevé que los hogares unipersonales sean los más frecuentes dentro de quince años, mientras arrendar una vivienda pequeña ahora requiere ingresos superiores al salario medio

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Hombre joven con chaqueta de jean azul habla por teléfono frente a un balcón con un cartel de "Se alquila" en una calle de Madrid con edificios antiguos.
Un joven en una calle de Madrid hablando por teléfono mientras observa un cartel de "Se alquila" en un balcón (Imagen Ilustrativa Infobae)

España se encamina hacia una nueva estructura de hogares más pequeña y solitaria. Las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntan a que los hogares unipersonales serán el tipo de hogar más frecuente en 2041, con 6,7 millones, el 30,6% del total. Es decir, casi uno de cada tres hogares estará formado por una sola persona.

Sin embargo, las previsiones demográficas chocan con el mercado actual de la vivienda. Según un análisis de Idealista, alquilar un estudio medio en España exige ingresar 34.000 euros netos al año para que la renta no supere el 30% de los ingresos. El cálculo parte de un alquiler medio de 850 euros mensuales para este tipo de vivienda.

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El contraste abre una pregunta económica de fondo: cómo encajará ese cambio demográfico con un mercado residencial que ya exige ingresos difíciles de alcanzar para una sola nómina. El último dato anual del INE sitúa el salario medio en 29.540,26 euros brutos por trabajador en 2024. Idealista, en cambio, calcula el ingreso neto necesario para alquilar.

No son cifras directamente equivalentes, pero la distancia es evidente: el dinero limpio necesario para arrendar un estudio supera incluso el salario medio antes de impuestos y cotizaciones.

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Cuánto dinero hace falta para vivir solo en España

Vivir solo puede ser una elección, una emancipación, una separación o la consecuencia del envejecimiento. En todos los casos, concentra en una persona costes que muchas veces se reparten entre dos: alquiler, hipoteca, suministros, comunidad, alimentación e imprevistos.

El análisis de Idealista calcula que una persona sola necesita 34.000 euros netos anuales para alquilar un estudio en España sin superar una tasa de esfuerzo del 30%. Traducido a ingresos mensuales, equivale a unos 2.833 euros netos al mes si se cobra en 12 pagas, o 2.429 euros netos mensuales si se cobra en 14.

La presión se agrava en las ciudades más caras. En Barcelona, Madrid y Palma, alquilar un estudio exige ingresar 44.000 euros netos al año, según Idealista. En Valencia, la cifra se sitúa en 42.000 euros, y en San Sebastián y Vitoria, en 35.000 euros.

El alquiler no es la única barrera. Comprar un estudio exigiría, según el mismo análisis, menos ingresos anuales: 20.920 euros netos para afrontar una cuota hipotecaria estimada de 523 euros mensuales. Pero la compra tiene un obstáculo inicial mucho más difícil de salvar para muchas personas que viven solas: el ahorro previo. El portal inmobiliario estima que harían falta 47.700 euros para cubrir el 20% del precio no financiado por la hipoteca y alrededor de un 10% adicional en gastos e impuestos.

El actor Enric Auquer comparte una contundente opinión sobre el mercado de la vivienda. Sostiene que quienes poseen múltiples propiedades y viven del alquiler se benefician directamente del esfuerzo de los trabajadores, perpetuando un ciclo de desigualdad.

El hogar más común será de una persona

El cambio que anticipa el INE no es menor. Los hogares unipersonales pasarían de 5.620.017 en 2026 a 6.723.570 en 2041. Son 1.103.553 hogares más de una sola persona en quince años, un crecimiento del 19,6%. En ese año representarían el 30,6% del total y superarían ligeramente a los hogares de dos personas, que alcanzarían el 30,5%.

El número total de hogares también aumentaría: de 19,76 millones en 2026 a 21,94 millones en 2041, unos 2,18 millones más. La población residente en viviendas familiares crecería menos, un 8,4%, mientras los hogares aumentarían un 11,1%. Esta diferencia ayuda a explicar el fenómeno: no se trata solo de que España tenga más población, sino de que habrá más unidades de convivencia.

El propio INE advierte de que estas proyecciones no son una predicción cerrada, sino una simulación de lo que ocurriría si se mantuvieran las tendencias demográficas actuales.

Pero el aumento de hogares de una persona no garantiza que haya suficientes viviendas pequeñas, asequibles y bien localizadas para quienes solo cuentan con una renta. Tampoco que vivir solo sea una opción económica posible para quienes no tienen salarios altos, ahorro previo o ayuda familiar.

La vivienda se paga mejor entre dos

El salario medio anual publicado por el INE fue de 29.540,26 euros brutos en 2024. La cifra subió un 5,3% respecto al año anterior, pero sigue por debajo del umbral neto que Idealista calcula necesario para alquilar un estudio. Además, el promedio oculta diferencias relevantes. El salario medio de las mujeres fue de 26.904,90 euros brutos, frente a 32.057,55 euros en el caso de los hombres. En sectores como la hostelería, la ganancia media anual se situó en 17.653,42 euros.

Los datos más recientes de costes laborales apuntan a una mejora nominal de los salarios, pero no resuelven por sí solos la distancia con la vivienda. En el primer trimestre de 2026, el coste salarial medio fue de 2.403,80 euros brutos por trabajador y mes, un 4,9% más que un año antes, según el INE. Aunque esta referencia es distinta al salario neto disponible, sirve para dimensionar el problema: incluso con salarios al alza, vivir solo sigue exigiendo una capacidad económica elevada.

La cuestión deja de ser solo estadística. Compartir casa, vivir en pareja o sumar rentas no debería funcionar como condición económica para acceder a una vivienda, pero el mercado se comporta cada vez más como si lo fuera.

En este sentido, las proyecciones del INE no hablan solo de cómo vivirá España dentro de tres lustros; también obligan a mirar el presente. Si el hogar más común del futuro tendrá una sola persona, la pregunta es cuántas podrán sostener una vivienda sin que el alquiler o la hipoteca absorban una parte desproporcionada de sus ingresos.

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