El erasmus rural, una cita para jóvenes que quieren aprender y enseñar a vivir del campo

Guardar
Google icon

Nerea Díaz

Madrid, 21 jun (EFE).- Anabel Calderín diversifica la producción de leche de cabra con el agroturismo, un modelo "interesante para enseñar", según ha explicado; Elena María Yáñez sabe que es en el campo donde realmente puede aprender nuevas técnicas para su explotación de vino; ambas forman parte como mentora y alumna del programa Cultiva, conocido como el erasmus rural.

PUBLICIDAD

Se trata de una iniciativa formativa que abre la puerta de explotaciones innovadoras y modelo a jóvenes agricultores y ganaderos para que aprendan, se formen y realicen prácticas presenciales.

Una de las anfitrionas del programa es la ganadera Anabel Calderín, propietaria de la explotación caprina La Jaira de Ana, en Agüimes (Las Palmas).

Comenzó en el programa como visitante y desde el año pasado recibe a otros beneficiarios en su finca.

Calderín ha detallado a Efeagro que su negocio está enfocado en la diversificación, porque, además de vender la leche y elaborar quesos, cuenta con actividades de agroturismo como una granja escuela y realiza ponencias.

PUBLICIDAD

"Si la montaña no viene a Mahona, Mahoma va a la montaña", ha aseverado- en referencia a la necesidad de divulgación de las actividades agrarias en la vida cotidiana-.

Tras dos años participando, la diversificación de su negocio le empujó a querer visibilizar lo que hacía, ya que "había muchas personas que no sabían" cómo hacerlo y, a su juicio, es un modelo "interesante para enseñar".

Fue por eso que se convirtió en mentora.

Elena María Yañez es productora en Montealegre (Albacete) donde cuenta con unas 50 hectáreas de cultivo de uva y almendro.

Yañez ha decidido participar en el programa en explotaciones donde el viñedo es mayoritario, ya que pese a que las zonas vitivinícolas pueden ser muy diferentes entre sí "siempre te puedes llevar un aprendizaje", ha señalado.

Así, ha entendido cómo se hacen los tipos de poda, los tratamientos que aplican y la altura a la que plantan los viñedos, ha indicado.

"Hay muchísimas posibilidades, hay que verlas en el campo, porque al final es donde se aprende realmente lo que funciona y lo que no", ha defendido.

Esta joven de 25 años se planteaba la innovación como una de las formas para implementar nuevas técnicas y, en ese sentido, avanza en su aprendizaje y ya está desarrollando un "pequeño proyecto" sobre cubiertas vegetales.

El programa se inició porque detectaron que los jóvenes en activo en el campo necesitaban una formación que "el sistema reglado no les daba", ha explicado a Efeagro la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal.

Por eso, estas estancias rurales se hacen a través del programa financiado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que lleva en marcha desde 2019.

En su séptima convocatoria e implantado en las 17 comunidades autónomas, cuenta con un presupuesto ampliable de 1,2 millones de euros, de acuerdo a la última convocatoria.

Llevado a la práctica, el erasmus rural incluye estancias formativas de entre 5 y 14 días con 7 horas de formación diaria para jóvenes de hasta 40 años.

En la edición de 2025 ya batió "su récord histórico", con 417 solicitudes de jóvenes agricultores y ganaderos y una asignación para las estancias formativas de 363 plazas.

Así, aprenden cómo gestionar una explotación en términos económicos, cómo trabajar con datos o aplicar la producción ecológica y adaptarse al cambio climático, entre otros retos del sector, ha incidido Bernal.

"Y eso solo se aprende viendo como lo hace quien ya lo hace bien. Por eso lo hacemos así, es una formación práctica en explotaciones reales", ha añadido.

Como colaboradores necesarios en el programa Cultiva, están las organizaciones agrarias, las cooperativas agroalimentarias y entidades del sector, que son quienes presentan un catálogo de explotaciones donde puede ir la gente joven.

Para ello se escogen explotaciones que demuestran que el campo tiene futuro y la única condición para participar es tener ganas de aprender, ha apuntado García-Bernal.

El programa es una iniciativa tiene en cuenta la cuota femenina del sector, que es menor, y por ello prioriza las inscripciones de las mujeres agricultoras y ganaderas y exige que haya explotaciones lideradas por ellas en el catálogo. EFE

(foto)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD