Las tormentas arrastran residuos de los incendios del verano y causan daños en El Bierzo

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Ponferrada (León), 18 jun (EFE).- Las intensas tormentas registradas en las últimas horas en El Bierzo (León) han vuelto a dejar incidencias en varios puntos de la comarca, ya que han arrastrado parte de los residuos de los voraces incendios forestales del pasado verano en la comarca.

Uno de los episodios más llamativos ha sido en Bouzas, Ponferrada (León), donde el río Meruelo se ha desbordado y dejado inundaciones en distintas zonas de la localidad.

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El agua ha arrastrado tierra, ramas y restos vegetales procedentes de las áreas calcinadas meses atrás, afectando a varias huertas y llegando a poner en alerta a algunos vecinos por la proximidad del agua a las viviendas.

La tormenta también ha dejado huella en Vega de Espinareda (León) donde la crecida de los cauces y los materiales arrastrados por la lluvia han vuelto a evidenciar el impacto que los incendios continúan teniendo sobre el territorio.

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En el entorno de la playa fluvial son visibles los sedimentos y restos procedentes de las zonas quemadas.

Mientras, en Peñalba de Santiago (León) las lluvias han afectado de nuevo a la comunicación por el Valle del Oza, una carretera que en los últimos años ha sufrido numerosos desprendimientos y problemas derivados de la inestabilidad de las laderas.

Por su parte, en Faro, en el Valle de Fornela (León) los esfuerzos siguen centrados en restablecer completamente la normalidad tras el grave arrastre que cortó la carretera de acceso a la localidad.

Los técnicos de la Diputación de León continúan trabajando sobre el terreno para reparar los daños causados por la riada y garantizar la seguridad de la vía.

Aunque durante la noche se ha logrado habilitar una conexión provisional por un carril que permitió la entrada y salida de vehículos, los trabajos continúan y la circulación sigue condicionada por las labores de reparación.

Los episodios registrados en las últimas jornadas vuelven a reflejar cómo las zonas afectadas por los incendios forestales mantienen una especial vulnerabilidad frente a las lluvias intensas.

La desaparición de la cubierta vegetal facilita los arrastres y aumenta el riesgo de inundaciones, desprendimientos y daños en infraestructuras, meses después de que el fuego desapareciera de los montes bercianos. EFE

mig/mr/crf

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