La reflexión ética y la actualidad social se imponen en los exámenes de Lengua de la PAU

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Juliana Leao-Coelho

Madrid, 6 jun (EFE).- Desde hace más de una década, los temas de reflexión ética y de actualidad social se imponen en los comentarios de texto de Lengua Castellana, materia obligatoria de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), en una especie de consenso tácito a la hora de elaborar el examen para hacer repensar a los alumnos sobre la realidad que les rodea.

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En el examen de Lengua, el único que hacen todos los alumnos inscritos en la PAU, ya son habituales los comentarios de texto sobre el uso de las nuevas tecnologías, los móviles y las redes sociales, junto con otros que interrogan a los jóvenes sobre valores o posturas sobre hábitos de vida, ecología, clima, consumo, entre otros.

Las Comisiones de materia, formadas por seis profesores de universidad y dos de bachillerato de centros públicos, se encargan de elaborar y seleccionar los distintos repertorios de exámenes.

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Y aunque no hay criterios establecidos sobre los contenidos, cada vez se recurre más a artículos periodísticos y menos a fragmentos literarios de autores como Muñoz Molina, Almudena Grandes, Umbral o Camilo José Cela, antes más habituales.

Este tipo de textos son "muy necesarios. Una de las maneras de comprobar la madurez en el uso del lenguaje es ver si el estudiante puede entender y expresar ideas propias sobre temas cruciales de ética o de reflexión social", según la catedrática Eva Aladro, que cumple veinte años como correctora en la selectividad.

Este año Javier Gomá reflexiona en un artículo sobre "la imagen de la vida que entregamos al morir" y la huella que dejamos a la posteridad, mientras que Lola Pons habla sobre el periódico en el mundo digital y su función en el futuro.

Por su parte, Omar Fonolloso plantea medir el tiempo no con las agujas del reloj, sino con "las brillantes soluciones que nos proporciona la paciencia, el suceder de los días", porque saber esperar es "la llave que abre los candados".

La solidaridad entre la gente tras la Dana valenciana centró el examen de 2025, con un artículo de Montero González titulado 'Por lo que nos cuentan, en Valencia nació la civilización'.

Asimismo, María Novo reflexionaba sobre el tiempo, un recurso "no renovable que no se puede guardar ni acumular", y cuestionaba si educamos a nuestros hijos "para que sepan valorar y defender su tiempo o simplemente para que sean útiles al mercado".

Las consecuencias de la pandemia centraron 2024. En 'Cómo hacer que te pasen cosas buenas', la psiquiatra Marian Rojas propone "herramientas para superar las heridas", mientras que para Antonio Jiménez Barca el confinamiento supuso "un laboratorio perfecto para fabricar hombres y mujeres con problemas graves para dormir".

Un texto sobre turismo y fronteras, de Sergio del Molino, y otro de Remei Margarit sobre la "tozudez del Homo Sapiens" aplicada a la ampliación del aeropuerto del Prat, cayeron en 2022.

"El aburrimiento creador", de Enrique García-Máiquez, reivindicaba en 2021 la necesidad de un cierto tedio para generar creatividad, pero la sociedad del ocio dificulta "la creación artística, la reflexión profunda, el autonocimiento".

También Ángeles Caso criticaba la irracionalidad de las cadenas de distribución agrícola, mediante unos tomates de El Ejido que viajaban a Sevilla y Madrid para volver a Almería: "unos absurdos 1.800 kilómetros de traqueteo".

Durante la covid, Julio Llamazares destacó cómo "de repente el mundo se ha transformado" y palabras como pandemia, toque de queda, estado de alarma "nos han puesto frente a una realidad distinta".

En 2019, Cristina Manzano habla de "abstinencia tecnológica" y cómo gestionar el poder de las redes, mientras que un año antes Ana Merino llamaba a "Recuperar los bosques" de la Península Ibérica.

El miedo al otro en una sociedad dividida en "nosotros y ellos", y la identificación de "ellos como amenaza" apareció en un texto de Sergio Molino en 2017.

Luz Sánchez subrayó, hace diez años, el abuso de los emoticonos de besos en redes sociales, mientras pasamos semanas "no ya sin besar, sino sin intercambiar palabra" con nuestros familiares.

La última década se completa con una reflexión de Adela Cortina sobre "¿Para qué sirve la ética?". Y un texto de Julián Marías sobre niños sobreprotegidos, una especie de "idolillos" de unos padres estúpidos, capaces de pegar al profesor que les suspendió. EFE

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