Se buscan pastores para proteger a las ovejas de los osos: sueldo de 2.000 euros y una jornada de 20 días al mes

El pasado año se destinaron alrededor de 180.000 euros a distintas actuaciones de protección del sector, lo que refleja la creciente importancia de este desafío en las zonas de montaña aragonesas

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Imagen de archivo de un pastor guiando un rebaño de ovejas
Imagen de archivo de un pastor guiando un rebaño de ovejas (Europa Press)

El regreso de los osos a distintas zonas del Pirineo está obligando a reforzar las medidas de protección del ganado. Ante el aumento de los ataques a rebaños en los valles aragoneses de Ansó y Hecho, la administración autonómica ha confirmado que volverá a contratar pastores de apoyo para vigilar a las ovejas durante la temporada de pastoreo en alta montaña. La medida, que ya se puso en marcha el año pasado, busca reducir los incidentes en un momento especialmente sensible para los ganaderos, que en pocas semanas trasladarán sus animales a los puertos de verano.

La decisión llega después de que los propios ganaderos reclamaran con urgencia la contratación de estos profesionales. El cambio de Gobierno había retrasado los trámites administrativos y existía preocupación por la cercanía del inicio de la campaña. Finalmente, los responsables del sector han recibido la confirmación de que el programa continuará este año, aunque todavía faltan por conocerse algunos detalles de la convocatoria oficial, el salario rondaría los 2.000 euros mensuales, con jornadas de 20 días al mes.

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La necesidad es evidente en una zona que concentra buena parte de los ataques registrados sobre el ganado ovino. Los profesionales del campo consideran que la presencia permanente de un pastor especializado resulta una herramienta eficaz para disuadir a los depredadores y reaccionar con rapidez ante cualquier incidencia. La experiencia de la pasada campaña ha reforzado esa percepción y ha provocado que aumenten las peticiones para repetir el sistema este verano.

Según explican desde el sector, se necesitarán tres pastores de montaña destinados a proteger rebaños de aproximadamente 1.000, 1.500 y 2.500 ovejas. Su trabajo se desarrollaría entre los meses de julio y octubre o noviembre, coincidiendo con la permanencia de los animales en las zonas de pastoreo de altura. La búsqueda de candidatos ya ha comenzado incluso antes de la publicación oficial de la oferta.

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Los propios ganaderos han recurrido al boca a boca y a grupos de mensajería para intentar localizar profesionales disponibles. Consideran que muchos de los candidatos potenciales no suelen consultar portales de empleo ni publicaciones oficiales, pese a contar con una amplia experiencia en el manejo de ganado. Por ello, han optado por movilizar sus propias redes de contactos para ampliar la difusión de la futura convocatoria.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la puesta en marcha de un paquete de medidas para impulsar el reto "urgente" del relevo generacional en la agricultura y ganadería española, con la creación de Tierra Joven, una plataforma de información y movilización de tierras agrarias. (Europa Press/La Moncloa)

Requisitos para el puesto

La experiencia previa será uno de los aspectos más valorados. El trabajo se desarrolla en terrenos de montaña exigentes, con largas jornadas al aire libre y condiciones meteorológicas cambiantes. No se trata únicamente de vigilar a los animales, sino también de conocer el comportamiento del ganado, anticipar riesgos y desenvolverse con autonomía en entornos aislados.

Uno de los requisitos más llamativos es que el pastor disponga de perro propio acostumbrado al pastoreo. Los ganaderos consideran que el animal es una herramienta imprescindible para desempeñar correctamente el trabajo. De hecho, algunos responsables del sector comparan esta exigencia con la contratación de un transportista que no tuviera vehículo o permiso de conducir.

Durante la campaña de 2025, los profesionales contratados contaron con diversos recursos para desarrollar su labor. Entre ellos figuraban teléfonos móviles vía satélite, necesarios debido a la ausencia de cobertura convencional en muchas de estas zonas, así como vehículos todoterreno para facilitar los desplazamientos por la montaña. Además, se alojaron en refugios distribuidos por el territorio, algunos de ellos acondicionados y otros mucho más básicos.

La administración destinó el año pasado 89.069 euros a la contratación de dos pastores durante cinco meses. Esa cantidad incluía no solo los salarios, sino también los costes asociados a la gestión del servicio y a las especiales condiciones del trabajo en áreas situadas por encima de los 2.000 metros de altitud. El sueldo rondó los 2.000 euros mensuales por una jornada de 20 días de trabajo al mes, aunque todavía se desconocen las condiciones definitivas para la campaña actual.

La continuidad de estas contrataciones responde a una realidad cada vez más visible en el Pirineo. La expansión territorial del oso pardo y el incremento de ejemplares están obligando a reforzar las medidas preventivas para garantizar la convivencia entre la fauna salvaje y la actividad ganadera. El pasado año se destinaron alrededor de 180.000 euros a distintas actuaciones de protección del sector, una inversión que refleja la creciente importancia de este desafío en las zonas de montaña aragonesas.

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