Alicante, 4 jun (EFE).- El Centro de Tecnificación de Alicante acoge desde este viernes y hasta el domingo la fase final de la Copa del Rey de balonmano, competición que tiene como absoluto favorito y gran dominador al Barça, campeón de las últimas doce ediciones, y que pone en juego una plaza europea.
El conjunto catalán, invicto campeón de la Liga Asobal, afronta la competición con la máxima seriedad y como banco de pruebas para su gran cita del curso, la Final a Cuatro de la Liga de Campeones, que se celebrará la próxima semana en Colonia (Alemania).
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La ausencia de varios clásicos del balonmano español, como Logroño, subcampeón de la Asobal; Granollers, tercero; o Ademar León, abre la posibilidad a otros equipos más modestos de ilusionarse con una plaza para la Liga Europea EHF, que obtendrían en caso de ganar el torneo o de alcanzar la final frente al Barça.
El campeón alzará el telón de la Copa del Rey (13.00 horas) frente al Recoletas Atlético Valladolid, uno de los pocos equipos que ha sido capaz de derrotarle en los últimos tres años.
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En ese mismo lado del cuadro, Viveros Herol Nava y Rebi Cuenca (18.30 horas) se jugarán una plaza en las semifinales.
En cualquier otro contexto, la clasificación habría sido motivo de fiesta absoluta para el conjunto segoviano, pero en esta ocasión la alegría es contenida, ya que la próxima semana se jugará su continuidad en la Asobal en una durísima promoción ante Agustinos Alicante.
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Cuenca, tras una temporada irregular y con más agobios clasificatorios de los esperados, confía en renovar su idilio con Alicante, donde ya fue subcampeón de la Copa en 2019, aunque la presencia del Barça en el horizonte complica mucho cualquier aspiración.
Uno de los principales alicientes de la competición, en el otro lado del cuadro, será comprobar el rendimiento del anfitrión, el Horneo Alicante, en un torneo de máxima exigencia en su primer año en la élite que jugará en su ciudad, pero no en su pabellón habitual, que es el Pitiu Rochel.
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El equipo de Roi Sánchez, noveno clasificado en su debut en la Asobal, ha demostrado una enorme fortaleza como local y sueña con disputar la final del torneo, si bien antes deberá superar al Huesca (20.45 horas), recién descendido, y posteriormente al ganador del gran duelo de cuartos entre Bidasoa Irún y Bathco Torrelavega.
Mientras que para el Horneo la competición es una "ilusión", para el Huesca supone su último baile en la élite tras quince años, por lo que el equipo de José Nolasco pretende despedirse con una alegría que compense, aunque sea mínimamente, la enorme decepción del descenso.
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Horneo Alicante y Huesca volverán a verse las caras apenas cinco días después de su último partido liguero, resuelto con claridad a favor de los alicantinos, que, sin embargo, no se fían lo más mínimo de un rival herido en su orgullo.
La otra plaza para las semifinales saldrá de un duelo que camina hacia convertirse en un clásico nacional. Bidasoa Irun y Bathco Torrelavega, enemigos íntimos que incluso han intercambiado entrenadores en los últimos años, se enfrentarán (16.00 horas) en el que es, a priori, el cruce más equilibrado del torneo y que ambos afrontan sin plaza europea asegurada. EFE
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